121.
MARGARITA XIRGU 1931-1932
En
los primeros días del mes de enero de 1931, en una función a beneficio
del Montepío de Funcionarios Municipales, Margarita Xirgu volvió
a vestir las pobres ropas de "Marianela" y se celebró una gala
extraordinaria en honor del alcalde de París, que por breve tiempo fue
huésped de la ya vacilante Corte española. Había mucho nerviosismo
en la compañía, pues estaban a punto de estrenar el drama "Fuente
escondida" de Eduardo Marquina, y además, ya habían comenzado
los ensayos de la próxima obra "De muy buena familia" de Jacinto
Benavente. Aunque no se conocía todavía en que teatro se iba a representar
esta comedia, pues Benavente era irreductible en su actitud con el Ayuntamiento
y rechazaba su estreno en el Teatro Español, desde que la Hacienda Municipal
se presentó en su casa y le embargó la placa de plata que el propio
Ayuntamiento le había regalado en presencia del rey y del general Primo
de Rivera. Jacinto Benavente y Ricardo Calvo administraron el Teatro Español
desde 1919 hasta 1921. Al separarse Benavente de Calvo, con motivo de una gira
de aquel por América, el actor continuó con la empresa. Al terminar
el contrato, el actor dejó pendientes algunos débitos, por lo cual
la administración municipal procedió al embargo de los bienes de
la empresa Benavente-Calvo y éste fue el motivo del procedimiento judicial
llevado a cabo en ausencia del dramaturgo en su casa. Por dicha razón Benavente
decidió no volver a pisar, ni él ni sus personajes, el escenario
del Teatro Español de Madrid. Así es como Margarita Xirgu se vio
obligada a abandonar el Español y buscar otro teatro para el estreno de
la comedia "De muy buena familia".
La
prensa, por aquellas fechas dio la noticia de que, a no tardar, la Xirgu dispondría
de teatro propio, como lo tenían María Guerrero, Gabrielle Réjane,...
Se trataba de la construcción del Palacio del Espectáculo, en terrenos
de la casa de Allende Salazar en la Carrera de San Jerónimo, frente a la
calle de Nicolás María Rivero. El edificio que se proyectaba era
un auténtico complejo arquitectónico, a imagen de los edificios
americanos, que constaría de un hotel, un restaurante, un cabaret-dancing,
una sala de cine y un gran teatro. Esto, de confirmarse, no significaba una solución
inminente respecto a la comedia de Benavente. Ni tampoco a largo plazo, porque
el gran complejo, de cuyo teatro Margarita Xirgu iba a ser empresaria, quedó
en mero proyecto por no haber llegado, según parece, a un acuerdo con la
sociedad constructora.
El 17 de enero de 1931,
Margarita Xirgu estrenó en el Teatro Español de Madrid el drama
en tres actos y en verso "Fuente escondida" de Eduardo Marquina. Es
una de las obras más acabadas del autor, entre las ambientadas en tierras
catalanas. <<El personaje principal -decía Díez-Canedo- es
el verso, el verso corto: octosílabo de romance o aconsonantado y una escena
de romancillo>>. El drama se desarrolla en el ambiente rural, en una masía,
entre personajes humildes, primitivos, apasionados y de limitado horizonte. La
obra, de una gran belleza expresionista, con una profunda trama moral y fluida
esencia de su lírica, alcanzó un clamoroso éxito de público
y crítica. La labor de Margarita fue exaltada por la prensa: <<Tan
importante o acaso más en la comprensión de este personaje son para
Margarita Xirgu sus reconcentrados momentos -decía Floridor en el periódico
"ABC"-. Ella los vive como aislada del mundo exterior, refugiada en
sí misma, y estas meditaciones en que se abisma su pensamiento las refleja
la gran actriz en largas pausas y expresivos silencios, acordes siempre con las
actitudes plásticas de la figura. Sabe, cosa poco frecuente en nuestros
artistas, dar importancia a las palabras de su interlocutor, poner atención
a lo que oye. Todos los elogios son debidos a su prodigiosa e inteligentísima
labor>>. La prensa destacó, asimismo, con palabras elogiosas, la
labor de Josefina Santaularia, Pascuala Mesa, Pilar Muñoz, Julia Pachelo,
Alfonso Muñoz, Fernando Porredón, Miguel Ortín, Alejandro
Maximino, y el acierto de Sigfrido Burmann en su escenografía de ambiente
catalán.
El 24 de febrero se despidieron
la Xirgu y su compañía del Teatro Español con una función
ofrecida a la Casa del Pueblo, a beneficio de las víctimas de un accidente
laboral ocurrido el 14 de noviembre del año anterior en la plaza de Cánovas.
Al día siguiente estaba previsto el estreno de la comedia "De muy
buena familia" de Jacinto Benavente, pero ante el clamoroso éxito
de "Fuente escondida", que superó las 100 representaciones, hubo
de aplazarse. Hasta el 11 de marzo de 1931 no estrenó Margarita "De
muy buena familia", en el pequeño teatro de la Chelito, popular cupletista,
al que recientemente le habían dado el nombre del autor teatral Muñoz
Seca. Aunque Benavente llamó a su obra comedia, se trataba de un verdadero
conflicto familiar, de honda raigambre social, cuyo desenlace comporta incluso
un pistoletazo, como en un drama de Echegaray. Era algo altamente moralizador,
con los ingredientes clásicos del teatro de Benavente: dardos certeros
e irónicos, bellos conceptos e ingeniosas acrobacias verbales. La actuación
de Margarita Xirgu fue breve, pero de sostenida intensidad dramática. Destacaron
dos actores recién incorporados a la compañía: Pedro López
Lagar y Enrique Álvarez Diosdado.

Estrena de la comedia "De muy buena familia" de Benavente en el Teatro
Muñoz Seca
Centro de Investigación
y Documentación, festival de Mérida
En
abril de 1931, a raíz de las elecciones municipales, se proclamó
la Segunda República, apoyada por una huelga general promovida por la CNT,
organización libertaria cuyos efectivos rondaban el millón de afiliados.
Margarita Xirgu escribió a su hermano la siguiente carta, con papel membrete
del Hotel Nacional y fecha de la madrugada del 14 de abril:
<<Mi querido
hermano: desde el viernes se ha vivido aquí una vida llena de emociones.
Hablabas con un monárquico, daba por descontado el triunfo de los monárquicos
y lo mismo hacían los republicanos-socialistas. El sábado enarenaron
las plazas céntricas, se decía que el domingo (día 12) correría
la sangre; yo por si acaso no fui a misa, me limité a mirar por mis ventanas.
El Paseo del Prado estaba casi desierto, pues no hay ningún colegio electoral,
me tranquilicé un poco, pero no del todo, era raro ver en un domingo tan
poca gente. Después de almorzar me atreví a salir en auto, antes
había llamado por teléfono a varios amigos, pidiendo noticias de
si había tranquilidad. Sólo en la Puerta del Sol habían algunas
carreras, pero sin que la guardia civil ni la municipal tomaran parte y, claro,
no hubo disparos. Encontré a Ángel Lázaro, poeta que sólo
me habla de sus versos y de si Borràs le estrena una obra; pues bien, asomó
la cabeza por la ventanilla del auto y me dijo solamente "ganamos en todos
los distritos" y con lágrimas en los ojos. El triunfo de los republicanos
ha desbordado este pueblo. Hoy lunes (13) todo han sido rumores y al llegar al
teatro por la noche después de cenar me han dicho: a las nueve y veinte
ha salido de España el rey. Queda constituido el gobierno provisional con
Alcalá Zamora de presidente. Las noticias iban y venían. Nadie paraba
un momento. Sólo nos quedábamos los que tomábamos parte en
la representación. Durante el entreacto primero, los maquinistas que estaban
en la puerta de los artistas, en la calle, han entrado alborotando, diciendo que
pasaba una gran manifestación con banderas por la Gran Vía, me he
asomado a la calle y efectivamente desde la plaza del Carmen he visto pasar una
manifestación imponente y algunas banderas y, como por la distancia en
que estaba sólo veía una masa negra de gente, me he impresionado
mucho. En el segundo entreacto ha llegado Cipriano (de Rivas Cherif), ése
ha traído más noticias, pero como quiere mucho a Azaña, no
podía hablar de emoción y también con lágrimas en
los ojos nos ha dado un Viva a la República que han contestado todos. He
salido del teatro y he querido ir a la Puerta del Sol, está llena de gente,
pasan camiones con muchachas dando vivas. Al llegar cerca de la Cibeles, carreras,
dicen que ha habido tiros, torcemos a la derecha, por una callejuela, huyendo
del barullo y a camita que es tarde. ¿Qué pasará mañana?
Desde mi cama oigo pasar los caballos de la guardia. ¿Están al servicio
de la República? Sólo me asusta pensar cómo reaccionarán
los monárquicos. No me asusta más que la sangre y con el tiroteo
que vimos desde las ventanas del hotel el día de los estudiantes en San
Carlos, tengo bastante para toda mi vida.
Bueno, ahora te contaré lo
que me ocurrió a mí el jueves noche después de la función;
como la Natalia, no me puedo valer de un brazo. Puse a calentar en un cacharro
eléctrico agua, y cuando hervía, al ir a cogerlo, no sé cómo,
derrame el agua encima de mi brazo izquierdo y me abrasé hasta el codo.
Vino un médico y calificó las quemaduras de segundo grado. No sé
cómo quedará mi brazo, pero te diré que tengo tres llagas
en carne viva. Con los acontecimientos de hoy, el médico que debía
hacerme la cura no ha aparecido. No lo he sentido, pues la segunda cura me hizo
sufrir mucho. Me da miedo que me tenga que curar otra vez.
Espero saber qué
pasa en Barcelona. ¡Dios quiera que sólo sea un cambio de régimen
pacífico! No cierro la carta por si puedo darte más noticias. Estoy
desvelada, me pongo a leer y no pongo atención en lo que leo. El haber
leído tantos libros de Rusia me hace temer y exagerar las cosas. Son las
tres y media y no se oye el más leve rumor. Parece que el día está
en calma. Los obreros van a sus trabajos, corren tranvías y taxis.
Leo la prensa. El rey no se ha ido. Fue sólo un rumor. Me dicen por teléfono
que no hay más solución que el gobierno provisional de la República.
Si después de todo esto viene una dictadura militar y no pasa nada, es
que no hay vergüenza en unos y otros.
Te abraza tu hermana
Margarita
Mándame noticias detalladas de lo que pasa en Barcelona y Badalona>>

Retrato de Margarita Xirgu de la época, dedicado
a su camarera Natalia Valenzuela.
Foto
Jordi Rius Xirgu
En
Barcelona, Francesc Macià había proclamado, dentro del cuadro de
la República Federal Española, la República Catalana. Ese
mismo día, la CNT, por medio de un pequeño manifiesto redactado
por Antonio Bueso, declaraba la huelga general. Entre otras cosas decía:
<<No nos entusiasma una república burguesa>> y conminaba al
pueblo a seguir vigilante <<contra una posible reacción de los elementos
armados>> y exigía la libertad de los presos políticos y sociales.

Frase dedicada a la Constitució Espanyola de 1931
Centro
de Investigación y Documentación, festival de Mérida
Al
día siguiente, el 15 de abril, Margarita Xirgu volvió a escribir
a su hermano Miquel, describiendo con todo detalle el espectáculo espontáneo
y cívico, transido de entusiasmo, del pueblo de Madrid, capaz de hacerle
olvidar su dolorido brazo. Margarita puso su coche a disposición de los
miembros del gobierno provisional de la República, en la casa de Miguel
Maura, un hotelito de la calle Príncipe de Vergara, donde estaba reunido
el Comité:
<<Mi querido hermano: Ya tenemos República.
¿Sabrán los hombres defenderla?
Ayer, después de echada
mi carta anterior, me dijeron que en telégrafos ondeaba ya la bandera republicana,
que a las tres de la tarde había tomado posesión el gobierno provisional.
Llegué al teatro y me dijeron que a las cinco se proclamaría la
República desde el balcón del Ministerio de Gobernación.
Dejé el auto y a pie me fui a dar vueltas por la Puerta del Sol. No quise
perderme el espectáculo. La plaza estaba llena, las bocacalles que afluyen
a la Puerta del Sol, atestadas de público. El momento fue de una emoción
intensísima. Desde las cinco hasta las seis y media que salió el
Gobierno al balcón con la bandera republicana el oleaje iba en aumento.
Muchas personas, muchos curas, no se veía maldad en nadie, ni rencor; sólo
una gran alegría y en muchos ojos lágrimas. Yo me pregunto: ¿toda
esta gente era republicana? Hoy han declarado fiesta nacional. Las muchachas llevan
lazos rojos. Carruajes llenos de banderas rojas y republicanas, canciones y coplas,
griterío ensordecedor. A mí la cabeza ya no me resiste más.
Hoy me parece una carnavalada. ¡Quiera Dios que mañana vuelva toda
esa gente a trabajar! Hasta ahora no hay más que alegría, pero si
se torciera el gesto de esa gente daría miedo. En Palacio desde antes de
salir el rey está la bandera republicana. El gentío por plazas y
calles es enorme. Los monumentos todos están con banderas republicanas.
Isabel la Católica, en la cruz, lleva también la bandera. ¡Pobre
señora, ¿quién se lo iba a decir?! En mí la curiosidad
puede más que el miedo y quiero verlo todo.
El auto nuestro sirvió
para llevar desde la casa de Miguel Maura a Gobernación a algunos miembros
del Gobierno provisional. Miguel, el chófer, dijo al volver: "¡Me
gustaría que me hubieran visto en Barcelona!". El negocio mío,
nulo. Ayer por la tarde ingresamos ochenta pesetas. Del brazo estoy mejor>>.
Margarita
Xirgu contaba ya con un automóvil, lo que su marido Josep Arnall ya deseaba
desde 1918, se trataba de un Rolls Royce que Miguel-el chofer-conducía
por toda España. De todos modos la Xirgu se desplazaba usualmente en tren
para encontrarlo más confortable, sobre todo si viajaba de noche en wagon
lit.
Por aquellos tiempos Margarita Xirgu mantiene
una curiosa correspondencia con su hermano Miquel, guiándole hasta en los
más mínimos detalles en la reforma de su casa de la calle Santa
Madrona nº 118 de Badalona, en la que se descubre la actriz-mujer en su circunstancia
doméstica y humana. Una vez más se observa inquieta, rebosante de
nuevas ideas, renovadora, dibuja croquis al dorso de las cartas,......

Primera
página de la carta enviada por Margarita Xirgu a su hermano Miquel, el
19 de abril de 1931.
Fondo Xavier Rius
Xirgu
Faltaban
pocas semanas para que terminase la temporada teatral en el Muñoz Seca,
cuando una noche se presentó Rafael Alberti en su camerino. Iba a hablarle
de un romance dedicado a Fermín Galán, promártir de la República,
y su compañero, el capitán Ángel García Hernández,
acusados de rebelión contra la Monarquía, condenados y fusilados
el 14 de diciembre de 1930, en Fornillos (Huesca). Margarita Xirgu aceptó
entusiasmada la idea y decidió prolongar su estancia en Madrid. Cuando,
en la noche del 25 de abril de 1931, Rafael Alberti le leyó el primer cuadro,
Margarita lo encontró <<muy bonito de verso>>, pero le asaltó
cierto temor por <<los vivas y mueras a personas que estaban vivas y presentes
y le dio un poco de miedo>>. Seguidamente la Xirgu estrenó con la
compañía experimental "El Caracol" en el Teatro Muñoz
Seca, el 6 de mayo de 1931, la obra expresionista "Un día de octubre"
de Georg Kaiser, cuya característica más peculiar era la tendencia
a dar a sus temas un clima de intriga, haciendo al auditorio partícipe
de la sugestión y de la autosugestión del misterio de forma palpitante.
Mientras continuaban las funciones de tarde y noche en el Teatro Muñoz
Seca, la Xirgu ensayaba con su compañía "Fermín Galán"
en el Teatro Español, contándole por carta a su hermano Miquel,
el 19 de mayo: <<Tengo en mi poder dos actos y el primer cuadro del acto
tercero, faltan dos cuadros y el del fusilamiento y el de la proclamación
de la República... Si volviera la monarquía tendría que marcharme
con mi compañía al extranjero. La suerte está echada. Viva
la República!>> y en otra fechada el 30 de mayo: <<¡Para
qué te voy a contar? Creo que estamos ya en las listas negras. ¿Será
por demasiado trabajadora? El domingo acabo en un teatro y el lunes estreno en
otro; comprendo que ciertas gentes no estén conmigo>>. Lograr el
ajuste y armonía en un escenario donde evolucionaban 75 personas, más
los comparsas, no era fácil, en tan escaso tiempo de preparación
y además los 10 cuadros que componían la obra, debían estar
engarzados por la quejumbrosa voz de un viejo romancero.
Finalmente
Margarita estrenó el 1 de junio de 1931 en el Teatro Español el
romance "Fermín Galán" de Rafael Alberti con decorados
de Sigfrido Burmann. Rafael Alberti explicó en su libro de memorias "La
arboleda perdida" que cuando la Xirgu estrenó "Fermín
Galán", el primer acto pasó bien pero cuando, en el segundo,
apareció la Virgen de Cillas con fusil y bayoneta calada, acudiendo en
socorro de los sublevados y pidiendo a gritos la cabeza del rey y la del general
Berenguer, el teatro entero protestó violentamente: los republicanos ateos
porque nada querían con la Virgen y los monárquicos por parecerles
espantosos y criminales los sentimientos de aquella Madre de Dios. Pero lo peor
aún estaba por llegar: el cuadro del cardenal Segura, borracho y soltando
latinazos molierescos en medio de una fiesta en el palacio de los duques. Ante
eso, los enemigos no pudieron contenerse más y bajaron de todas partes
hacia el escenario entre golpes y gritos. Afortunadamente alguien, entre bastidores,
ordenó bajar el telón metálico para incendios, de manera
que la integridad física de Margarita quedó fuera de peligro. <<A
pesar de todo, como el público seguía dispuesto a ver la obra hasta
el final, Margarita, una Agustina de Aragón aquella noche, tuvo todavía
el coraje de representar el epílogo, siendo coronada, al final, con toda
clase de denuestos, pero también de aplausos por su extraordinario valor
y ganado prestigio>>, relató Rafael Alberti en su autobiografía.
"Fermín Galán" se mantuvo en cartel casi todo el mes de
junio. Pocos días después del estreno, un carruaje paró sus
caballos en el paseo de coches del parque del Retiro y una dama estirada, con
"mantilla y devocionario" preguntó a la actríz que paseaba
tranquilamente: <<¿Es usted Margarita Xirgu?>> y antes que
le contestara le atizó un bofetón diciéndole: <<¡Tome!
¡Por lo de Fermín Galán!>>. Otra versión más
real de lo que pasó aquella mañana de domingo, es que en una de
las avenidas del Retiro al ser reconocida Margarita Xirgu, se formó un
grupo de gente que profería gestos acusadores y, de golpe, una señora
se destacó del grupo y le atizó un bofetón llamándole
catalana de mierda. El suceso afectó tanto a la Xirgu que cayó enferma.
La policía quiso intervenir ya que la señora en cuestión
le había dejado dicho que si quería buscarla vivía en la
calle Mariana Pineda. Pero Margarita se negó en absoluto y, ante la insistencia
de sus amigos, les hizo saber que aunque se la pusieran delante no la reconocería.

Escena de "Fermín Galán"
interpretada por Margarita Xirgu en 1931.
Foto
Internet
En una entrevista que se le hizo
mucho más tarde, la Xirgu declaró: <<Se trataba de la obra
de un gran poeta y mi deber era estrenarla. Tengo yo demasiado respeto por el
autor, cuando el autor es un poeta de la talla de Alberti, para poner reparos
a su creación artística: lo que me importa es llevarla fielmente
a escena>>. María Teresa León, la compañera de Rafael,
declaró en su libro "Memoria de la melancolía: <<¡Qué
valiente fue siempre Margarita y qué segura de su personalidad! Fuera de
la escena, ella es Margarita, dentro de ella es la actriz en todo lo que le parece
teatralmente bueno aunque -como en el caso de "Fermín Galán"-,
esté rozando sus opiniones religiosas. No retrocede nunca>>. Pocos
días después del estreno, el 7 de junio, en una carta a su hermano
Miquel comunicó que "Fermín Galán" había
sido maltratada por la prensa y que no creía que continuara muchos días
su representación.
Para celebrar las fiestas
de la República, Margarita Xirgu montó un espectáculo de
gran belleza al aire libre en la chopera del Retiro, el 18 de junio de 1931, representando
"Elektra" de Hugo von Hofmannsthal, la vieja heroína del repertorio
de Margarita, traducida por Eduardo Marquina. El público se entusiasmó
y los periódicos hicieron grandes elogios. El 21 de junio Margarita representó
por la noche en el Teatro Español el auto sacramental "El gran teatro
del mundo" de Calderón de la Barca y de nuevo "Elektra"
en su versión de cámara. El 22 de junio la Xirgu se despidió
del público de Madrid, con la función extraordinaria de la comedia
"De muy buena familia" de Jacinto Benavente que había alcanzado
las 150 representaciones en el Teatro Muñoz Seca. Pero esta vez ya de nuevo
en el Teatro Español, pues Benavente había regresado de su acostumbrado
viaje por Francia, Inglaterra y Alemania, y en una de sus primeras visitas a Margarita,
ésta le expuso que había solicitado, junto a Enric Borràs,
la concesión del Teatro Español. En el pliego, se pidió al
Ayuntamiento que quedaran zanjadas las viejas diferencias con el dramaturgo Nobel,
para que sus obras pudieran incorporarse al programa del coliseo municipal. Benavente,
que año tras año se había mantenido impertérrito,
accedió al deseo de Margarita, pero con la condición de que el importe
de los derechos de autor, de su primera obra representada, se destinasen a la
suscripción en pro de los obreros parados. Como fin de fiesta se improvisó
un homenaje a Jacinto Benavente, en el que Margarita Xirgu y algunos de los actores
más destacados de su compañía, leyeron varias de las mejores
"Cartas de mujeres" del mismo autor.
El
24 de junio regresó en tren a Barcelona, almorzando al día siguiente
con su médico el doctor Pijoan y su señora, alojándose en
su casa para una breve estancia. A continuación descansó en su casa
de Badalona, tomó el sol en la playa e inició su acostumbrada gira
veraniega por el norte: entre otras representaciones el 5 de agosto actuó
en San Sebastián hasta el 18, a continuación actuó en Santander
y el 24 de agosto en el Teatro Benavente de Llanes, en Asturias, con el estreno
de la comedia en tres actos "De muy buena familia" de Jacinto Benavente.
De regreso a Barcelona Margarita Xirgu comenzó la temporada teatral 1931-1932
en el Teatro Goya, que se inició el 2 de octubre de 1931 con la reposición
de "Más fuerte que el amor" de Jacinto Benavente y terminó
el 6 de enero de 1932 con "El estudiante de Vich" de Josep Maria de
Sagarra, traducida por Joaquín Montaner. En la comedia del debut, Margarita
Xirgu interpretó el papel de Carmen en la obra de Benavente, siendo saludada
por la crítica como la heredera legítima de la desaparecida María
Guerrero. El 5 de octubre de 1931 estrenó "Fuente escondida"
de Eduardo Marquina, en la que el crítico Domènec Guansé
se lamentaba en las páginas de "La Rambla" que tanto el texto
de Marquina como la interpretación de la Xirgu participasen de la tradición
escénica catalana, pero se distanciasen por el idioma, ya que se trataba
de una pieza de ambientación catalana con cierto regusto de Guimerà.
De todas maneras el papel de Nadala protagonizado por Margarita, según
Antonio Pérez Olaguer: <<Pule, lima la dicción y los resortes
emotivos de los versos. Matiza las pausas, infunde vigor de veracidad y de arte
a las transiciones bruscas, con sensibilidad y elegancia supremas>>. Evidentemente
sin la decadencia nacional del teatro en Cataluña, Margarita quizás
no hubiera emigrado. El 21 de octubre estrenó también en el Teatro
Goya de Barcelona la comedia de amor "Un día de octubre" de Georg
Kaiser. Por la cual Margarita Xirgu manifestó, que el autor demostraba:
<<La posibilidad de que el ideal supere en muchos casos a la realidad, pasando
a ser la realidad misma. Así la protagonista de su obra Catalina, yo, que
un día vivió como no supo vivirlo el que la amaba, concluye por
hacérselo vivir a él a fuerza de imponerle su realidad que es superior
a la auténtica que conocía>>. El repertorio de los demás
estrenos estaba formado por las obras: "De muy buena familia" de Jacinto
Benavente, "La zapatera prodigiosa" de Federico García Lorca,
"La prudencia en la mujer" de Tirso de Molina, "Los fracasados"
de Henri-René Lenormand, "Fortunata y Jacinta" de Benito Pérez
Galdos adaptada por Antonio Soler, Díez G. de las Amarillas y Enrique López
Alarcón, "El auto de las donas que envió Adán a Nuestra
Señora" de autor anónimo y "El gran teatro del mundo"
de Calderón de la Barca.
El 2 de diciembre
de 1931 Margarida Xirgu estrenó en el Teatro Goya de Barcelona, en la sesión
de tarde, la comedia "De muy buena familia" de Jacinto Benavente. El
reparto va fue: Margarida Xirgu (Pilar), Pilar Muñoz (Anita), Eloisa Vigo
(doña Emilia), Carmen Sanchís (María Antonia), Luisita Sanchís
(Paquita), Mimi Muñoz (una doncella), Alfonso Muñoz (Enrique), Alberto
Contreras (Isidro), Enrique Álvarez Diosdado (Manuel), Alejandro Maximino
(don Moisés), Pedro López Lagar (Rafael), Fernando Porredón
(Pepe) y los decorados fueron de Sigfrido Burmann. El mismo dia, en la sesión
de noche, estrenó el drama "Los fracasados" de Henri-René
Lenormand. El reparto fue: Margarita Xirgu (Ella), Pilar Muñoz (la ingenua),
Pascuala Mesa (la característica), Carmen Sanchís (la encargada),
Eloisa Vigo (criada), María Roca (la mujer del bibliotecario), Mimi Muñoz
(la hija del presidente), Alfonso Muñoz (Él), Alberto Contreras
(Larnody), Alejandro Maximino (Montredón), Pedro López Lagar (un
músico), José Cañizares (Saint Gallent y el calavera), Miguel
Ortín (el presidente del Tribunal), Fernando Porredón (fantasma
2º yi un soldado), Luís Alcaide (comisario, el bibliotecario y un
actor), Enrique Álvarez Diosdado (un cabo), Miguel Pastor Mata ( negro
yi camarero) y los decorados fueron de Sigfrido Burmann.

Programa
del Teatro Goya del 2 de diciembre de 1931
Centro
de Investigación y Documentación, festival de Mérida
Antonio
Pérez Olaguer escribió en el "Diari de Barcelona" el 3
de diciembre de 1931: <<En cualquiera de las obras que interpreta nuestra
gran actriz y su notable compañía, desde el momento mismo en que
se alza el telón los primores de interpretación de los caracteres,
la justa sobriedad en la resolución de las escenas, se van adueñando
del ánimo de los espectadores. Así, cuando llegan los momentos culminantes
de la obra, la actuación de la actriz puede extenderse sobre sólida
base y adquirir la máxima eficacia. ¡Y qué maravilloso entonces
es el arte de la Xirgu! La voz dulcísima de la actriz, lenta, acariciante,
con trémolos casi imperceptibles de emoción, va arrancando sus más
íntimos secretos al personaje que representa... Entonces los ojos de Margarita
Xirgu parecen apartarse inconscientes de las cosas de la tierra, y elevados al
cielo, fijos, clavados en él, como en un éxtasis, parecen beber
la inspiración suprema que el arte concede sólo a los elegidos,
a los que nacieron con la marca nobilísima del genio y han sabido tratar
amorosamente, a lo largo de una vida gloriosa, los dones que le fueron otorgados>>.
El
19 de diciembre de 1931 Margarita Xirgu estrenó en el Teatro Goya, la auténtica
primicia de la temporada "La corona" de Manuel Azaña, entonces
Jefe del Gobierno de la República. Tras el encuentro de Margarita con Azaña,
en el Teatro Fontalba el 31 de marzo de 1927, día de la lectura de "Mariana
Pineda", surgió una gran amistad, reflejo de la que la unía
con Cipriano de Rivas Cherif. Amistad que se afianzó, recordaría
más tarde Margarita: <<... cuando se casó con Lola (en 1929),
la hermana de Cipriano, a la que quería mucho. Así, don Manuel empezó
siendo para mí el presidente del Ateneo de Madrid, después el marido
de Lola... Eso en cuanto a mi vinculación personal con él; como
autor, en cambio, lo conocí por los hermanos Quintero... Sí, los
hermanos Quintero fueron los que por primera vez me hablaron de Azaña como
autor, y me recomendaron "La corona" como obra que yo podía estrenar>>.
Los dramaturgos sevillanos coincidían con el futuro Presidente de la Segunda
República española en el culto a Juan Valera, sobre el que Azaña
había publicado un interesante estudio. Cipriano de Rivas Cherif entregó
a Margarita Xirgu "La corona" para que la leyera y se planteara estrenarla.
Margarita ponderó los méritos literarios del texto que lo hacían
particularmente apto para su lectura, pero sin dejar de retraer que era demasiado
lenta y excesiva para el teatro. Azaña se comprometió en hacer los
debidos retoques y en acortarla.

Caricatura
de "La corona"de Manuel Azaña de 1931 realitzada per Fresno.
El
Gobernador Civil de Barcelona, Anguera de Soto, advirtió a Rivas Cherif
que había recibido confidencias anónimas sobre el insulto que suponía
para los buenos católicos "La corona", que la Xirgu preparaba
estrenar el 8 de diciembre, festividad de la Purísima Concepción.
Cipriano tranquilizó los escrúpulos beatos de Anguera de Soto delante
los rumores malévolos que circulaban sobre "La corona" y que
llegaron hasta al extremo de cambiarle el título por el de "Conchita"
y considerarla una burla al dogma católico de la virginidad de la Madre
de Jesús. El dramaturgo Joaquín Montaner, amigo íntimo de
Margarita, que había tenido buenos contactos con las autoridades de la
Dictadura de Primo de Rivera y con los sectores aristocráticos de la capital
catalana, intercedió para que "La corona" fuera estrenada en
el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, pero sus gestiones no lograron que los
propietarios del Liceu, nada inclinados al republicanismo, lo aprobaran. El estreno
de todas manera se demoró por los acontecimientos políticos que
impedían la presencia del autor, aunque la obra de Azaña, a pesar
del título, no tenía relación alguna con la realidad política
del país. En el estreno se hicieron como nunca honores al autor, pues el
gobierno catalán correspondía a la buena disposición de Azaña
en relación al autonomismo, a la hora de discutir el Estatut d'Autonomia
en las Cortes. La presencia de Azaña despertó más curiosidad
que la misma obra. La representación fue fría, ni la Xirgu ni los
otros actores entraron en situación, al percibir que el público
estaba ausente del espectáculo escénico, contemplando mucho más
el palco presidencial. Azaña salió del teatro como si hubiera visto
violar a una hija suya, según sus propias palabras.
El
2 de enero de 1932, en su función de beneficio como actriz y directora
de la Compañía, Margarita Xirgu representó "Vidas cruzadas"
de Jacinto Benavente y "Elektra" de Hugo von Hofmannsthal en su versión
de cámara, que obtuvo un clamoroso éxito. El 20 de febrero de 1932
Margarita inauguraba su temporada en el Teatro Español con el romance escénico
"La serrana de la Vera" de Luis Vélez de Guevara, en adaptación
de Joaquín Montaner y con figurines de vestuario y decorados del hermano
de la actriz, Miquel Xirgu.

Caricatura
de "La serrana de la vera", de Vélez de Guevara de 1932 realitzada
per Ugalde.
Durante
la Semana Santa, Margarita descansó en El Escorial convaleciente de una
de las tantas crisis que amenazaron su vida, a lo largo de su carrera de actriz.
Allí la visitó Azaña, acompañado de su cuñado
Cipriano de Rivas Cherif. Para el primer centenario de la muerte de Goethe, el
22 de marzo de 1932 la Compañía Dramática de Margarita Xirgu
le rindió homenaje con una representación de "Clavijo",
la obra que inspiró a Goethe una referencia que encontró en las
memorias de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais, el autor de "Las bodas
de Fígaro", alusiva a los amores de su hermana María Casau
con el literato y científico español José Clavijo Fajardo.
Antes de la representación, Fernando de los Ríos, gran conocedor
de Goethe, disertó sobre su obra y, tras la escenificación de "Clavijo"
Margarita Xirgu recitó al poeta en castellano y en catalán.
El
sábado de gloria 26 de marzo de 1932, la Xirgu estrenó en el Teatro
Español el drama en tres actos en prosa y en verso "La duquesa de
Benamejí" de los hermanos Manuel y Antonio Machado, de nuevo con decorados
y figurines de vestuario de su hermano Miquel Xirgu. La acción revivía
la España pintoresca del bandolerismo andaluz. Lorenzo Gallardo, el protagonista,
guapo, generoso y limpio de linaje, se ve lanzado a la sierra por un azar de su
juventud, capitaneando una cuadrilla de hombres. La fina estampa del primer acto,
en el palacio de la duquesa de Benamejí, transporta al espectador a la
época fernandina: figuras aristocráticas, el fraile, el abate, el
juez, las damiselas, un oficial francés de las tropas del duque de Angulema,
militares españoles, criados, el minué y la danza andaluza completan
el cuadro lleno de color y de movimientos, pintorescas escenas de bandoleros,
de amoríos, de celos y aventuras. La obra que era el mayor atractivo de
la cartelera madrileña, obtuvo una buena acogida. Margarita y los hermanos
Machado, desde el proscenio, agradecieron el aplauso entusiasta del público.
Margarita
Xirgu, el 12 de abril de 1932, estrenó en el Teatro Español de Madrid
el drama "La corona" de Manuel Azaña, con amenazas de atentado,
policías por todas partes, Margarita con mucho miedo y el Gobierno en pleno
en palcos y plateas, según palabras de Rivas Cherif. Éste mismo
día la policía detuvo, en la taberna de delante del teatro, un individuo
sospechoso con una pistola cargada. Para evitar atentados, diversos efectivos
vigilaron las puertas, los pasadizos, el patio de butacas, los accesos a las galerias
altas, los vestidores y las entrecajas. Nerviosa por tanto movimiento de policías
por todas partes, Margarita confió a Cipriano que no dudase, si lo creía
conveniente, en suspender la función para un otro día. Se debía
garantizar a toda costa la integridad de Azaña y que no pasara nada en
el teatro. La representación por fortuna pudo darse sin ningún altercado.
Desde entonces Azaña llamó "Diana" -la protagonista de
la obra- a Margarita para expresarle su simpatía, aunque ella no superó
nunca la reverencia y el respeto desmesurados que le merecía el <<señor
republicano>> como ella le llamaba. En dicho estreno el autor estuvo, esta
vez, entre bastidores, como era costumbre. Al final del primer acto tuvo que salir
a saludar al público, que abarrotaba el teatro, a pesar de su promesa de
no aparecer hasta finalizar el drama. Al caer el telón, tras una ovación
imponente, Manuel Azaña accedió a retratarse junto con Margarita
Xirgu.
El 13 de mayo de 1932 Margarita Xirgu estrenó
en el Teatro Español la comedia en tres actos y en verso que se desarrolla
en el ámbito rural "Los Julianes" de Eduardo Marquina.

Margarida
Xirgu y Pedro López Lagar protagonizando "Los Julianes".


Margarida
Xirgu y Alfonso Muñoz protagonizando "Los Julianes".
Foto:
Benjamí Moliné
El
22 de junio "La Voz" de Madrid, se hacía eco de los incidentes
promovidos en Zaragoza, con motivo de la actuación de la Compañía
Dramática de Margarita Xirgu en el Teatro Principal. El periódico
"El Noticiero" publicó un suelto aconsejando a las señoras
que se abstuvieran de ir al teatro. La campaña fue secundada por otros
elementos que distribuyeron misivas por las casas, en las que se declaraba el
boicot a la compañía, especialmente a la <<señora Xirgu>>.
El día de la despedida de las huestes de la Xirgu, los partidos republicanos
y el socialista organizaron un acto de desagravio. El teatro estuvo lleno y Margarita
recibió gran cantidad de canastillas de flores. Al final, al agradecer
el homenaje, dijo que ella sólo se preucupaba <<de su arte y de amar
a España>>. Un grupo de señoras de Zaragoza le entregaron
con sus firmas esta carta como acto de adhesión y homenaje:

Carta de adhesión a Margarita Xirgu por mujeres de Zaragoza, del 21 de
junio de 1932.
Fondo Jordi Rius Xirgu
He
aquí su transcripción:
Señora:
Las firmantes de este escrito sabemos que entre determinado sector de esta sociedad
se han repartido unas hojitas en las que se hace un llamamiento a las damas pudientes
zaragozanas, para que se abstengan de engrosar el abono a las funciones que Ud.
y su Compañía han de celebrar en esta Ciudad. Se fundan para ello,
en que Ud. ha representado obras de preclaros republicanos, y que al igual que
nuestra Dª María Guerrero, gloria también del teatro español,
es amiga del pueblo.
Sabemos también que las pequeñas insidias
y malevolencias se estrellan siempre ante un valor artístico como el que
Ud. representa, pero no obstante, a la vez que lanzamos nuestra más enérgica
protesta por tan incalificables procedimientos, hacemos ante Ud. acto de homenaje,
testimoniándole nuestra más encendida admiración.
Zaragoza
21 de junio de 1932
Firmas.
Ante esta actitud
de una parte de la opinión pública, Margarita Xirgu dudó
a la hora de solicitar el Teatro Español para la próxima temporada.
Rivas Cherif, en una carta del 30 de junio, le prohibió renunciar a sus
derechos, ya que llevaban las de ganar, por el <<valor moral>> del
programa que ofrecían.
En el verano de
1932 Margarita volvió a actuar en el Teatro Goya de Barcelona, estrenando
el 22 de julio la comedia en tres actos y en verso "Los Julianes" y
asistiendo su autor, Eduardo Marquina. La obra se representó con cuatro
nuevos decorados de Burmann y con el siguiente reparto: Fulgencia (Margarita Xirgu),
Jacoba (Josefina Santaularia), Ruperta (Eloísa Vigo), Domilita (Pilar Muñoz),
Virginia (Carmen Sanchiz), Vicenta (Mimi Muñoz), Juan Mostrenco (Alfonso
Muñoz), Julian Julianes (Pedro López Lagar), el Abuelo (Luis Alcaide),
Firmo el alcalde (Alberto Contreras), Sempronio (José Cañizares),
Sabino (Enrique Álvarez Diosdado), Martín (Fernando Porredon) y
Juanillo (Manuel Pastor Mata). El 2 de agosto estrenó "La duquesa
de Benamejí" de los hermanos Machado y el 9 de agosto "La serrana
de la Vera" de Luis Vélez de Guevara en adaptación de Joaquín
Montaner. Según Díaz Plaja, en un artículo publicado en la
revista "Mirador" del 11 de julio, las tres piezas eran de un interés
vivísimo. El 21 de agosto de 1932 Margarita Xirgu representó en
el Teatre Grec de Montjuïc, "Elektra" de Hugo von Hofmannsthal
a beneficio del Hospital de la Esperanza. En la primera parte del espectáculo
recitó en catalán poesías de Guimerà, Carner, Alcover,
Maragall, Jacint Verdaguer,... La función dio comienzo a las cinco de la
tarde, con objeto de que la luz del atardecer realzara la impresionante escena
de las antorchas al final de "Elektra", donde la figura de Margarita
alcanzaba una insospechada dimensión dramática a medida que se acercaba
el siniestro desenlace de la tragedia. La emoción del público fue
delirante y poniéndose en pie, aplaudieron largo tiempo a los intérpretes
de la tragedia.
De nuevo iban a fusionar sus
compañías por segunda vez, como en 1919, Margarita Xirgu y Enric
Borràs, ya que en el pleno del Ayuntamiento madrileño del 19 de
agosto de 1932, a los grandes actores catalanes se les adjudicaba el Teatro Español
por un plazo de tres años. El programa previsto para dicho período
era el de divulgar la historia del teatro español, desde los autores clásicos
a los contemporáneos, representados por sus obras más características.
No solamente se darían a conocer autos, dramas y comedias, sino también
una antología de piezas breves de nuestra dramaturgia: el bulú,
el ñaque, la tonadilla y otras piezas musicales de origen popular. Con
las representaciones clásicas se alternarían las conferencias, las
lecturas poéticas y las audiciones musicales a cargo de orquestas de cámara.
Se culminaría este ciclo histórico con la celebración de
los centenarios de Lope de Vega y del romanticismo. La Compañía
Xirgu-Borràs anunciaba un certamen para autores americanos de habla hispana,
cuya obra premiada sería representada durante la temporada, junto con la
del autor nacional vencedor del certamen y elegidas anualmente por el Ayuntamiento
de Madrid. Tanto Margarita como Enric, conociendo el propósito de la Asociación
de Actores, manifestado en el reciente Congreso de la Federación del Espectáculo,
anhelaban que, conforme el deseo de sus compañeros de gremio, se llegara
a concretar en una compañía organizada en forma de cooperativa.
Las representaciones, a título experimental, se llevarían a cabo
una vez terminada la primera temporada de otoño-invierno. La compañía-cooperativa
de la Asociación de Actores trataba de dar a su experiencia, no sólo
desde el punto de vista económico, sino, y sobre todo, artístico,
un carácter eminentemente social. Se proponía que la existencia
del coliseo municipal estuviera acorde con la actualidad de la vida española,
en la que la República había cristalizado políticamente,
como expresión de una voluntad netamente popular. También al margen
de la temporada oficial ofrecería representaciones extraordinarias de la
Escuela Integral de Arte Dramático, fundada y dirigida por Cipriano de
Rivas Cherif. Éste declaró que con el fin de coordinar estos esfuerzos
con cierto fundamento de continuidad, estaba previsto la creación de una
Escuela Elemental de Artes y Oficios del Teatro. Los alumnos más preparados
pasarían a ser meritorios en la Compañía Xirgu-Borràs,
y colaborarían como tal entidad autónoma en el curso de representaciones
históricas educativas. Se preveían las actuaciones de teatro universitario
de "La Barraca", que dirigían Federico García Lorca y
Eduardo Ugarte, así como del Teatro del Pueblo, de las Misiones Pedagógicas.
Los nuevos concesionarios del coliseo municipal, vivamente interesados por la
labor de educación que ante ellos tenían, harían abonos especiales,
gracias a los cuales podrían beneficiarse de tarifa reducida estudiantes,
obreros y empleados. Se darían asimismo representaciones en los asilos
y en las cárceles. Y en las escuelas se organizarían funciones infantiles.
Por último, a beneficio de obras sociales se ofrecerían una serie
de representaciones. La Compañía Xirgu-Borràs la integraban
las actrices: Amalia Sánchez Ariño, Laura Bové, Pilar Muñoz,
Blanca Alonso de los Ríos, Eloísa Vigo, Charito Ruiz París,
Amanda Nalda y María Arias, y los actores: Enric Guitart, Pedro López
Lagar, Enrique Álvarez Diosdado, Alberto Contreras, Fernando Aguirre, Miguel
Ortín, José Cañizares, Fernando Porredón y Fernando
Merino.

Retrato de Enrique Guitart de 1931 dedicado a Margarita Xirgu.
Foto Xavier Rius Xirgu
El
11 de octubre de 1932 la Compañía Xirgu-Borràs inauguró
la temporada en el Teatro Español de Madrid con "El alcalde de Zalamea"
de Calderón de la Barca. Margarita en el papel de Isabel y Enric en el
de Pedro Crespo, con nuevas decoraciones y estreno de vestuario diseñados
por Sigfrido Burmann. A continuación representaron "La loca de la
casa" de Benito Pérez Galdós y el primero de noviembre el clásico
"Don Juan Tenorio" de José Zorrilla. Antes de estas fechas, Miguel
de Unamuno leyó por primera vez a la compañía, en el viejo
tablado del Corral de la Pacheca, su misterio en tres jornadas y un epílogo
"El otro", en el que se reflejaban sus preocupaciones filosóficas
y en fecha de 25 de octubre, Unamuno entregó a la Xirgu un poema con una
curiosa dedicatoria: <<A Margarita Xirgu, que me lo sugirió con unas
palabras después de haberle leído en el Español mi misterio
"El Otro>>.

Margarita
Xirgu y Enric Borràs actuando en Madrid el 1932.
Foto
Agencia EFE

Margarita
Xirgu, Enric Borràs y Cipriano de Rivas Cherif en el Teatro Español
de Madrid, el 26 de novembre de 1932.
Foto
Agencia EFE
El 14 de diciembre la Compañía
Xirgu-Borràs estrenó en el Teatro Español el drama "El
otro" de Miguel de Unamuno, interpretando Margarita el personaje de Damiana.
Arturo Mori escribió en "El Liberal": <<La Xirgu si se
emocionó. Más actriz que personaje del cerebro de Unamuno, lloró
de verdad. Fue una heroína perfecta. Pero se salía del marco sombrío
de la obra; se desbordaba>>. Díez-Canedo subrayó: <<Los
buenos comediantes parecen aún mejores en lo difícil. Margarita
Xirgu saca de su voz, de su entrañable entonación, los efectos más
hondos. Es la amante, la furia: la mujer. Enrique Borràs pone su arte al
servicio del personaje central; podría representarse sin ese eterno temblor
de manos, en forma severa, esquemática, pero interpretado por Borràs,
bien está así, ya que tales son sus recursos infalibles acerados
en el estudio y penetración del carácter>>.
Por
Navidad el Teatro Español presentó el espectáculo "Nacimiento"
basado en textos clásicos ordenados por Cipriano de Rivas Cherif y cuyos
textos procedían de "Los reyes magos" anónima composición
del siglo XII, de "Navidad" de Juan de la Encina y de "Los pastores
de Belén" de Lope de Vega, entre otros autores. El decorado de Sigfrido
Burmann representaba un gran nacimiento, en el que, con estilo muy infantil se
reproducían altas montañas de corcho y cartón blanqueadas
por falsa nieve. Parecía uno de tantos nacimientos que hacen los niños,
con su río, sus montañas, sus rebaños,... En las escenas
se intercalaron villancicos, letrillas, romances, hosannas y bailes pastoriles.
Dio vida a estas representaciones la música antigua adaptada por Rafael
Benedito. La Compañía Xirgu-Borràs acabó las representaciones
de 1932, con la obra "El abuelo" de Benito Pérez Galdós.
Margarida Xirgu interpretando "Nacimiento".
Foto Cuadernos El Público

Margarida
Xirgu y Enric Borràs el 1932.
Algunos
textos han sido extraídos de "Margarita Xirgu. Una biografía"
de Antonina Rodrigo y "Margarida Xirgu, cartografía d'un mite. De
Badalona a Punta Ballena" de Francesc Foguet .
XAVIER
RIUS XIRGU
álbum
de fotos
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