76. COMO MURIÓ MARGARITA XIRGU

 

Miguel Ortín, el 27 de abril de 1969, dos días después de la muerte de Margarita Xirgu, escribió a la familia, dando todos los detalles de la defunción. Siempre había estado un hombre muy detallista y esta vez no faltó a su tradición. Transcribo la carta enviada a la ahijada y sobrina Margarita Xirgu y Rico y a su marido Eveli Prat:

Punta Ballena, 27 de abril de 1969.

Queridos sobrinos Evelio y Margarita: Que puedo deciros en momentos tan tristes como los presentes, como lo son para mí y sé que también lo son para vosotros, pero he de tener fuerzas para daos cuenta de como fueron los tristes acontecimientos. Cuando os escribí mi carta desde el sanatorio, había una cierta esperanza de que vuestra tía saliera con bien de todas sus dolencias, aunque yo tenía mis dudas. Desgraciadamente el desenlace ha sido fatal.

El 7 del corriente se internó en el sanatorio porque su salud se venía quebrantando cada día más y se veía desde mucho tiempo que sus fuerzas físicas se iban debilitando, mucho antes de nuestro viaje a EE.UU., pero se mantenía con un gran espíritu y en ciertos momentos, por la mañana, me decía "me encuentro muy bien". Cuando se le agudizaba alguna molestia, no dejábamos nunca de que la vieran los médicos, pero nunca se conseguía una mejoría definitiva. El Dr. Bosch, que fue quien la operó de vesícula a finales del año 1962 y que desde entonces pudimos contar con él como un verdadero amigo, aunque se trataba de un cirujano; cuando nos veíamos Margarita le hablaba de su estado general pero siempre de manera circunstancial. Al volver de Norte América, una de las veces que nos visitó, nos dijo que si en algún momento pensaba internarse para hacerse una revisión general, no teníamos más que avisarle, que el lo prepararía para que estuviera el menor tiempo posible en el sanatorio. Tenía un gran decaimiento general, un gran cansancio en cuanto se movía, adelgazó muchísimo y aunque con bastantes molestias no tenía fuertes dolores. En la casa generalmente se encontraba bien, cuando se sentía mal del pecho y el médico le recetaba algunos antibióticos mejoraba, pero las molestias de un flujo y algunas veces con un poco de sangre seguían y más bien empeoraban. Fue entonces en el mes de diciembre que decidí que la viera un ginecólogo de Montevideo, que viene a pasar algunos fines de semana en una casa que tiene frente a la playa y cerca de nuestra casa. Después de verla, me dijo que felizmente no veía nada importante, lo cual era muy bueno ya que una operación a su edad resultaría algo peligrosa. Como se trataba de una gran autoridad como médico, la verdad es que nos tranquilizó muchísimo. Le indicó unos lavajes sin obtener ningún resultado satisfactorio. La noticia que el citado doctor nos había dado, se la comuniqué a todos los médicos que estaban tratando a vuestra tía, noticia que en realidad tranquilizó a todos y ya después de reiteradas consultas, viendo que no había ninguna mejoría, se decidió la internación que fue el 7 del corriente. El mismo día empezaron la revisión con análisis de sangre, orina, esputos, etc., a parte de varias radiografías. Todo ello se venía estudiando con el Dr. Bosch, que me comunicaba a medida que se iban haciendo los exámenes. Tuve el primer impacto, un tanto desagradable, cuando me comunicó que había encontrado en el pecho una reactividad en las lesiones antiguas y que habían aparecido bacilos, pero que no me alarmara, pues con los medicamentos modernos se podía combatir esa enfermedad, que el tísiólogo que la estaba viendo, le daría un tratamiento que podría seguir con toda tranquilidad en Punta Ballena. El cardiólogo le hizo un electrocardiograma y encontró que el corazón estaba en buenas condiciones. El miércoles 9 la vio el mismo ginecólogo que la había visto en Punta Ballena, con más detención y decidió entonces que había que hacer una pequeña intervención, para poder hacer un examen concreto de lo que tenía. El 17 a las 8 de la mañana se llevó a cabo, con una pequeña dosis de anestesia general para extraerle lo necesario para el examen. Cuando el sábado 20 el Dr. Bosch tuvo el resultado del patólogo, me comunicó que este había sido poco satisfactorio y me dijo: "Hay dos caminos a seguir, uno volver a Punta Ballena para seguir haciendo la vida que hacía. Su estado de salud empeoraría cada día más, aumentarían las molestias y los dolores, hasta esperar el final a muy corto plazo. Otro, era intentar la operación con el riesgo consiguiente, pero con cierto optimismo de que saliera bien". Contesté, con todo el dolor de mí corazón, que yo optaba por la operación, pues estaba convencido de que Margarita se decidiría por ella. A continuación agregó: "En una situación análoga, si se tratase de mi madre o de mi mujer, yo haría la operación, porque de la otra manera, el final sería horrible". Se decidió la operación para el jueves 24 a las 7 de la tarde y dos días antes el Dr. Bosch habló con Margarita y le dijo con palabras más suaves y convenientes, lo que los médicos pensaban respecto a la operación y sin un momento de titubeo, contestó que ella era partidaria de la operación.

Con una gran entereza, poco tiempo antes de la operación nos despedimos y me dijo que si Dios disponía que ella se fuera, era mejor así, puesto que si fuera al revés que iba a hacer sin mi apoyo. Volvió de la operación y los médicos me llamaron para decirme que estaban satisfechos del resultado de la misma y que se había hecho lo que se debía hacer. La noche la pasó relativamente bien con las molestias propias de la post-operación. Durante la mañana, la vieron los médicos pero más o menos sobre las 12 del mediodía un síncope la abatió y ya no pudieron reanimarla los médicos presentes, que trataron por todos los medios de salvarla.

Como sabéis he vivido muchos años junto a vuestra tía y han sido muchos los momentos críticos en muchas ocasiones, pero sin saber porqué tuve siempre optimismo y la esperanza de que saldría adelante, pero ahora desde hace algún tiempo, me diexacta cuenta de que su vida se acababa. No obstante y por su gran espíritu, de repente removía en mi alguna esperanza, porque uno siente el inmenso deseo de que no desaparezca un ser tan querido, pero en esta ocasión todo lo que se ha hecho ha sido inútil. Pido a Dios la conformidad necesaria y la entereza que hace falta para seguir adelante, que es además lo que vuestra tía hubiera deseado.

La noticia corrió como reguero de pólvora. Los corresponsales internacionales, los periodistas y las radios reclamaban detalles sobre la confirmación de la noticia y creí innecesario comunicarosla enseguida, porque estaba seguro como lo estoy, que os llegaría antes de que hubiera llegado mi cable.

He recibido demostraciones muy evidentes del fervor que este pueblo sentía por vuestra tía. Entre los muchos ofrecimientos para el velatorio, acepté que fuera en la Sociedad de Autores del Uruguay, a la que también pertenecía, en una sala del Museo hasta la hora del entierro que tuvo lugar ayer a las 11 de la mañana, en el Cementerio del Buceo de Montevideo, en un panteón de la Sra. del Dr. Bosch, que me ofrecieron con una generosidad que jamás podré olvidar.

Regresamos a nuestra casa, ayer mismo a las 4 de la tarde, en donde falta y faltará siempre lo principal.

Necesito unos días para recuperarme y ver si serenamente resuelvo las cosas debidamente, con arreglo a lo que mi conciencia me dicte y pensando constantemente en lo que a Margarita le hubiera gustado.

Una carta semejante a esta, escribo a las sobrinas Pilar y Ramona, para que con ella den cuenta a sus primos Joaquín y Miguel. Os pido que vosotros hagáis lo mismo, muy especialmente a vuestra madre Pepita y a todos vuestros hijos.

Un fuerte abrazo, en este triste trance por el que ambos estamos pasando. Vuestro tío,

Miguel

 

Carnet AGADU (Asociación General de Autores del Uruguay) de 1967.

Foto CIDDAE. Teatro Solís

 

El 26 de abril, la mañana siguiente de la muerte de Margarita Xirgu, los escultores José Luis Zorrilla de San Martín -padre de la actriz China Zorrilla- y Luis Ricobaldi terminaron una máscara mortuoria de Margarita Xirgu, iniciada poco después de morir y que se expone y custodia actualmente el Teatro Solís de Montevideo.

 

Máscara mortuoria de Margarita Xirgu. els escultors José Luís Zorrilla de San Martín y Luis Ricobaldi 26 de abril de 1969.

Teatro Solís de Montevideo.

Foto: "Un segle per a les dones".

En el CIDDAE-Teatro Solís hay dos máscaras mortuorias y una copia más se encuentra en el Museo y Centro de Documentación de la Asociación General de Autores del Uruguay (AGADU).


Margarita Xirgu fue trasladada del Sanatorio "Larguero" a la Sociedad General de Autores del Uruguay donde se realizó el velatorio y por la que desfilaron miles de admiradores y amigos. Una bandera catalana cubría el féretro. Los amigos, los alumnos, los antiguos compañeros se turnaron junto al féretro. Cuatro jóvenes del Casal Català, con sus trajes típicos catalanes y sus estandartes, montaron guardia en la pequeña sala del Museo del Teatro de Agadu, alternando su emocionado y silencioso homenaje con el que el público, y especialmente sus viejos alumnos, le tributaban permanentemente. Los más íntimos deshacían su emoción en la mirada tierna, en la caricia apenas insinuada, en el llanto indisimulado, en el sencillo homenaje de una flor abandonada sobre el féretro.

Un gran Cristo de bronce elevaba su mensaje de amor y esperanza, a la cabecera del féretro. Sostenido por los actores y amigos Curotto, Candeau, López Lagar, José Luis Zorrilla, Casiraghi, Schinca y Dumas, el féretro inició su lento camino. Luego de una breve ceremonia en la capilla del Cementerio del Buceo, el cortejo se detuvo un momento antes de entregar el cuerpo a la tierra. Un representante del Casal Català, cuyos jóvenes abrían la marcha ataviados con sus trajes catalanes, dijo unas palabras, a las que siguieron las de Estela Castro, en nombre de sus ex alumnos y de los actores de la Comedia Nacional del Uruguay. Eduardo Prous habló por la Sociedad de Autores y un compatriota de la actriz en nombre de la Casa de España, y de la familia García Lorca, explícitamente. Y por fin, César Indarte, en nombre de la Escuela Municipal de Arte Dramático.

Mientras el féretro descendía definitivamente y la bandera catalana era recogida, un imponente silencio cayó sobre el soleado mediodía montevideano. De pronto, una voz inolvidable se alzó, perdiéndose entre los álamos. Margarita estaba recitando su postrer poema. Alguien había colocado junto al panteón un grabador portátil para provocar el recuerdo emocionado. Las gargantas se anudaron. Los ojos aparecieron brillantes y enrojecidos. La voz de Margarita Xirgu era ya leyenda.

La Cámara de senadores de la XL Legislatura, el 6 de mayo de 1969, por unanimidad, expresaba la gratitud del Estado uruguayo: <<a la eximia actriz, catalana universal, presencia impalpable, de aquel trozo de arte maravilloso de la Madre Patria, cuya trascendencia y proyección repartió por el mundo y por nuestro Uruguay>>

Dijo el señor Hierro Gambardella, ex-ministro del partido "colorado": <<Hace pocos días falleció en nuestro país una eximia actriz y una gran mujer, como lo fue Margarita Xirgu. Era catalana, se había formado artísticamente en el gran teatro dialectal de Cataluña, antes de acceder a la universalidad del teatro castellano. En su muy primera juventud entró en el Madrid de Benavente, componiendo, con otras grandes figuras de la escena, la imagen de un nuevo teatro español que, retomando las esencias mismas del Siglo de Oro, se proyectaba, empapado de tierra, hacia la universalidad. La década del 30 llevó a Margarita Xirgu a ser la exponente de un teatro mojado de poesía, empapado de tradición y, sin embargo, proyectado en la más fina esencia del alma humana. Me estoy refiriendo al inmortal teatro de Federico García Lorca. Ella fue la intérprete preferida y dilecta del gran poeta granadino. Nadie en la lengua española ha dicho los desolados versos fatalistas del gran brujo, como los dijo Margarita Xirgu. La recuerdo en un viejo teatro cuando, para asombro de todos, fue la primera mujer del teatro contemporáneo que expresó el mágico milagro de Hamlet. Nadie que haya vivido aquellas horas puede olvidar el monólogo inmortal de la duda, dicho por aquella catalana universal>>.

El ex-ministro del partido "blanco", señor Rodríguez Camusso, que se expresó a continuación, dijo entre otras cosas: <<Queremos sumar nuestra voz de homenaje a las manifestaciones vertidas ante la desaparición de ese hálito magistral, de aquella presencia impalpable, de aquel trozo del arte maravilloso que la Madre Patria repartió por el mundo y que tocó también a nuestro Uruguay>>, y terminó sumándose a todo lo expuesto por el anterior orador.

Finalmente, la ex-Alcalde de Montevideo, señora Roballo, quiso completar la moción presentada, solicitando que el Senado se pusiera de pie.

Por unanimidad se aprobaron las dos mociones y todos los senadores se levantaron, guardando unos instantes de silencio como tributo póstumo a Margarita Xirgu.

El Ministerio de Educación y Cultura, cumpliendo lo dispuesto por el Senado de la República, se hizo cargo de los gastos del sepelio. Sus restos descansaron en la ubicación 123 bis en el panteón familiar del doctor Luis M. Bosch del Marco, médico que con abnegado afecto la atendió hasta el último momento. Por resolución de la Junta Departamental de Montevideo, el Intendente municipal don Óscar Rachetti dispuso que la Escuela Municipal de Arte Dramático, de la que Margarita fuera fundadora-directora, llevase el nombre de Escuela Municipal de Arte Dramático Margarita Xirgu. También una de las calles de Montevideo, lleva el nombre de la Xirgu.

 

Tumba de Margarita Xirgu en el Cementerio del Buceo de Montevideo.

Escuela Municipal de Arte Dramático Margarita Xirgu

Foto: "Un segle per a les dones"

 

Con fecha 15 de junio de 1969, desde Punta Ballena volvía a escribir Miguel Ortín a su familia, contando por milésima vez el anhelo truncado por regresar a España:

 


Queridos sobrinos Vicente y Roser: Llegaron primero una carta de Xavier y pocos días después otra de Roser, fechada el 23 de abril, cuando ya desgraciadamente vuestra tía no estaba como para leer correspondencia. Le hacía ilusión recibir noticias de Xavier y de poder comunicarse con él. La correspondencia que ambos sostuvieron duró poco tiempo.

En su momento me llegó vuestro cable de pésame y más tarde vuestra carta fechada el 16 de mayo.

Comprendo el rudo golpe que sufriría toda la familia al leer en la prensa tan triste y desoladora noticia. Yo, que en los últimos tiempos veía que sus fuerzas físicas se iban debilitando día a día, no podía creer en el fatal desenlace. Pedía a Dios todos los días, desde hacía mucho tiempo, que nos concediera la gracia de tener salud y poder regresar a España con ilusión, para poder reunirnos con la familia, pero Dios no lo ha dispuesto como deseábamos. Es muy difícil tener la resignación necesaria.

Escribo más largamente a vuestros hermanos Margarita y Evelio.

A vuestra madre Pepita, un fraternal abrazo. A Natalia muchos cariños, que en este duro trance la he recordado mucho y a vuestros hijos y a vosotros, muchos abrazos de vuestro tío que os recuerda,

Miguel

 

Esquela de Margarita Xirgu de Barcelona, 23 de mayo de 1969.

Fondo Antonio y Ramon Clapés

 

El noviembre de 1977 Ángel Curotto -el amigo de tantos años de Margarita Xirgu y Miquel Ortín- como representante de la Academia Nacional de Letras de Uruguay, escribió al Presidente de la Generalitat de Catalunya el Honorable Sr. Tarradellas, pidiéndole que solicitara la repatriación de los restos de Margarita Xirgu, tal y como se muestra en el siguiente artículo de la prensa uruguaia:

 

Fondo Antonio y Ramon Clapés

 

La Academia Nacional de Letras de Uruguay pide a Tarradellas: Que los restos de Margarita Xirgu reposen en Cataluña: <<La Academia Nacional de Letras de Uruguay escribe al Presidente de la Generalitat, Sr. Tarradellas, la siguiente carta que por su interés reproducimos integramente.

Aunque a Vd. le será muy difícil recordarme, tuve el gusto de estrechar su mando y escucharle varias veces en el hogar de Margarita Xirgu en nuestro país; Margarita Xirgu que vivió su exilio cono dignidad ejemplar en el Uruguay, en una auténtica conducta y expresión viva de la Cataluña libre y democrática.

Con estas líneas, quiero hacerle llegar a Vd. mis emocionadas felicitaciones por el logro de la reivindicación de los derechos de Cataluña y nadie mejor que Vd. puede simbolizar hoy ese triunfo.

Pero deseo además, con todos los respetos, formularle una sugerimiento: ¿No cree Vd. ilustre señor *Tarradellas, que ha llegado lo momento de que los restos de aquella gran figura pasen a descansar ahora en su tierra catalana?

Margarita Xirgu trabajó por la cultura de nuestro país como ella sabía hacerlo y tuvo en vida todos los honores que ella se merecía. Y a su muerte, le fueron rendidos los más altos homenajes. Sus restos fueron sepultados bajo la bandera de Cataluña, todos los sectores políticos del país rindieron emocionadas palabras en el Parlamento Nacional, votándose de pie los homenajes y haciéndose cargo el Estado de los gastos de su sepelio. Actualmente, la Escuela Municipal de Arte Dramático que durante tantos años dirigiera, lleva hoy su nombre.

¿No cree Vd. distinguido señor Tarradellas, que quienes como ella y Pablo Casals representaron en América el arte y la libertad con tanta grandeza, les ha llegado la hora del descanso definitivo en su propio suelo? Es esta la sugerencia de este escritor que fue su gran amigo, supeditada -desde luego- a la decisión de su esposo, nuestro común amigo D. Miguel Ortín, actualmente en Barcelona, en su domicilio de la calle Sicilia, 117, piso 3º 1ª.

Por mi parte, me pongo a sus enteras órdenes.

Le reitero mis saludos, mis felicitaciones y mis mejores augurios para su futura obra de gobierno.

Lo saluda con la más alta consideración y estima, suyo affmo.

Ángel Curotto>>


Los restos de Margarita Xirgu fueron repatriados por la Generalitat de Catalunya a Molins de Rei, su pueblo natal, por el Concejal de Bienestar Social, Antoni Comas y por el encargado de trasladar los restos desde Uruguayi, Joan García Grau.

 


En noviembre de 1988 el Ayuntamiento de Molins de Rei rindió homenaje a Margarita Xirgu, con un conjunto de actos que empezaron el 25 de noviembre y que finalizaron el 18 de diciembre del mismo año, con el acto de entierro de sus restos mortales llevados desde el cementerio del Buceo de Montevideo.

 


Los restos de Margarita Xirgu descansan junto a los de su marido, Miguel Ortín, fallecido a la edad de 87 años en Barcelona el 8 de mayo de 1978. El Ayuntamiento de Molins de Rei construyó un monumento funerario diseñado por Miquel Planas e inspirado en el neolítico mediterráneo, en forma de talaiot. En un pedestal última de la lápida del mausoleo, se grabó la frase: "No soñar, no esperar, no creer en algo, es como no existir". Durante la ceremonia del entierro el poeta local Joan Asensi Barberà leyó el poema dedicado a la actriz "Estel de l' escena".

 

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Algunos textos han sido extraídos de: La crónica firmada por B.P. Publicada en "Color" el 27 de abril de 1969 en Montevideo y de la crónica del 12 de septiembre de 1969 de "El Noticiero Universal" firmada por Galindo.


XAVIER RIUS XIRGU

 

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