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EL PADRE DE MARGARITA XIRGU
Pere Xirgu i Martí nació en Palau Sacosta (Palau-sa-costa), antiguo
pueblo del Gironès y hoy un barrio más de la ciudad de Girona. Fue
hijo de Pere Xirgu, nacido también en Palau Sacosta, y de Margarita Martí,
nacida en Foixà, un pueblo del Baix Empordà, a 12km de La Bisbal
d'Empordà. Tuvo un hermano i una hermana , Margarita Xirgu i Martí,
casada con Baldomero Massot, nacido a su vez también en Palau Sacosta.
Así pues el nombre de Margarita era corriente en la família, así
se llamaban la madre y la tía.

El pare de Margarida, Pere Xirgu i Martí.
Foto:
Archivo familiar
Pere Xirgu se casó con Pepeta Subirà i Polls, natural de Breda
de la comarca de la Selva. Trabajando de montador de máquinas en Molins
de Rei en la fábrica textil "El Molí" nace, el 18 de juliol
de 1888, el primer hijo del matrimonio, Margarita Xirgu i Subirà, en una
casa humilde de la calle de Baix en el número 33. A partir de 1915, la
calle se llamó Rafael Casanova, y el número de la casa donde nació
fue el 83. Margarita siempre decía que nació en el año de
las tres calabazas, 1888. Es bautizada con tres nombres: Margarita, Teresa y María.
En 1888, fue el año de la Primera Exposición Universal celebrada
en Barcelona, donde se dieron cita representantes del mundo entero para admirar
esta ciudad que se desarrollaba a un ritmo vertiginoso, donde se urbanizaron barrios,
ensanchaban avenidas y levantaban monumentales edificios. Siete Congresos simultáneos
reunieron los más célebres hombres de la intelectualidad, la ciencia,
los negocios y la economía. Mientras <<el pueblo profundo, que vive
bajo la historia>> como decía Miguel de Unamuno, celebró su
propio Congreso que dio origen a la fundación de la Unión General
de Trabajadores (UGT). Al cabo de poco tiempo, Pere Xirgu es contratado en una
empresa de Girona, y toda la familia se traslada a esa ciuidad. Viven en una casa
sencilla y un poco triste en las afueras de la ciudad. En 1892 nace el segundo
hijo del matrimonio, Miquel Xirgu i Subirà, que se lleva cuatro años
com Margarita. En 1896, cuando Margarita tiene ocho años, la familia Xirgu
Subirà se traslada de nuevo, esta vez a Barcelona. Se instalan en un piso
de la calle Jaume Giralt, 36, en el corazón del barrio antiguo, casa que
ya no existe y donde hoy en día constituye la ampliación de la plaza
San Cugat y el Forat de la Vergonya. En invierno las calles, laberínticas
y lóbregas, están llenas de barro y transpiran humedad y frío.
En verano, el polvo y las moscas lo ensucian todo y acentuan la calima. Es una
calle popular, de humildes obreros, con la ropa tendida en los balcones. Todo
el mundo habla a gritos. Margarita se inquieta cuando oye una chica del barrio,
una histérica, que se pasa todo el día gritando. Y, sobretodo, se
horroriza cuando contempla el cuerpo de un vecino colgado del techo de su habitación.
Es la tragedia de los pobres.
En la planta baja de
esta casa de la calle Rafael Casanova, 83 de Molins de Rei, nació Margarida
Xirgu. Foto:
La Vanguardia Como
los otros chicos y chicas del barrio, Margarita va a una escuela pública.
Los cristales de las ventanas están rotos, los bancos están destrozados,
la atmósfera es polvorienta y espesa. Pronto, avispada y despierta, destaca
por su memoria. Es capaz de recordar lo que lee sin demasiado esfuerzo. Le gusta
actuar delante de la clase. Y tampoco rehuye declamar poemas en las fiestas escolares:
le encanta recitar. La señora Dolores, su maestra, se da cuenta que la
pequeña tiene una aptitud muy especial para la declamación, una
voz timbrada con matices variados y una expresión profunda. La maestra,
emocionada por la precocidad de su alumna, le estimula la pasión latente
por la lectura, le hace aprender poemas de memoria, estudiar pequeños fragmentos
y recitarlos en las veladas escolares. En casa, pasa largos ratos declamando y
divierte a los suyos imitando la voz y los gestos de los amigos y conocidos de
la familia; cuando reciben visitas recita versos y fragmentos de obras a las amistades
del padre y de la madre. O, incluso, inventa comedias, invita a los amigos y las
representa encima de una mesa y unas sillas del comedor de casa. Es así
como nace su indomable vocación por el teatro. Cuando Margarita Xirgu
tenía 10 años, en 1898, se produjo la denominada crisis exterior,
con la pérdida de las colonias. Con la excusa de asegurar los intereses
de los residentes norteamericanos en la isla de Cuba, el gobierno de Estados Unidos
envió a La Habana el acorazado de segunda clase "Maine". El viaje
fue más bien una maniobra intimidatoria y de provocación hacia España,
que se mantenía firme en el rechazo de la propuesta de compra realizada
por los Estados Unidos sobre Cuba y Puerto Rico. El 15 de febrero de 1898, una
explosión iluminó el puerto de La Habana. El "Maine" habí
a saltado por los aires. De los 355 tripulantes, murieron 254 hombres y 2 oficiales.
El resto de la oficialidad gozaba de un baile dado en su honor por las autoridades
españolas. EE.UU. acusó a España del hundimiento y declaró
un ultimátum en el que se exigía a España la retirada de
Cuba. EE.UU. comenzó a movilizar voluntarios antes de recibir respuesta.
Por su lado, el gobierno español rechazó cualquier vinculación
con el hundimiento del "Maine" y se negó a aceptar sus propuestas,
declarándola la guerra en caso de invasión de sus territorios. Así
comenzó la guerra hispano-norteamericana. Las tropas de Estados Unidos
llegaron rápidamente a Cuba y justo cuando estaban siendo derrotadas en
la batalla terrestre, la armada de los Estados Unidos destruyó dos flotas
españolas, una en la Batalla de Cavite, en Filipinas, y la otra en la Batalla
naval de Santiago de Cuba. El gobierno español pidió en el mes de
julio negociar la paz. Santiago de Cuba se rindió el 16 de julio. Algunas
cifras estiman los muertos en la campaña, que culminó con la toma
de Santiago, alrededor de 600 por parte española, 250 por la norteamericana
y 100 por la cubana. El 25 de julio los americanos desembaracaron en Guánica
con 3.300 soldats y, de esta forma, dió inicio la campaña de Puerto
Rico. Toda acción militar entre EE. UU. y España fue suspendida
después de la firma del Tratado de París, el 10 de diciembre de
1898, donde se acordó la futura independencia de Cuba, que se concretaría
en 1902. En virtud de este tratado España cedíó las Filipinas,
Puerto Rico y Guam. Las restantes posesiones españolas en Asia (Islas Marianas,
Carolinas y Palaos), incapaces de ser defendidas a causa de su lejanía
y a la destrucción de buena parte de la flota española, fueron vendidas
a Alemania en 1899 por 25 millones de pesetas. Anteriormente, en 1897, aparecieron
por primera vez rehivindicaciones de carácter político en Catalunya.
Pedían libertad para fijar impuestos, que la lengua catalana tuviera un
uso de igual a igual con el castellano en el ámbito oficial y que los cargos
públicos fueran catalanes. Barcelona, a principios de siglo XIX cuenta
con casi medio millón de habitantes, los tranvías eléctricos
se cruzaban con los primeros automóbiles, mientras que los teléfonos
eran instalados sin descanso en las casas de la floreciente burguesía.
A pesar de ello, no todo era de color de rosa; muy al contrario, los contrastes
se agudizaban sin parar. Desde 1900 les primeras leyes sociales, como la ley de
trabajo referida a la prohibición para niños menores de 10 años,
comenzaban a ser impuestas por el proletariado. En el censo de población
de 1900 la estructura general era: proletariado (rural, industrial): aprox. 15
millones de habitantes; el 80% de la población; clases medias: aprox. 2
millones de habitantes, el 13,5%; la alta burguesía, aristocracia y terratenientes:
aprox. 1 millón, el 5,5%. Pere Xirgu luchó permanentemente para
conquistar las reivindicaciones de su clase. Fue autodidacta, republicano federal
de los de Pi i Maragall, convencido de que la cultura es el vehículo primordial
para la transformación de la sociedad. Por eso reune en su casa a sus compañeros
de trabajol, formando una tertulia donde lee -a este grupo de obreros analfabetos-
las obras de Pérez Galdós, Tolstoi, Zola, ... como un medio para
ir formando en ellos una conciencia social. Después de la lectura, comentan
el texto y discuten su interpretación. En una taberna, donde Margarita
va a comprar, sorprende a unos cuantos obreros reunidos en la trastienda: imprimen,
a la luz de unos quinqués, unas hojas de propaganda subversiva. Uno de
los obreros, que la conoce, le pide que se lo lea en voz alta. Margarita se sube
a una silla y comienza a declamar el panfleto revolucionario. Lo hace con una
entonación tan melodramática que deja boquiabiertos a los obreros.
Le dedican la primera ovación de su vida. Una noche, pero, la sesión
és interrumpida, de golpe, por un hombre que llega esperitado: lleva el
terror escrito en el rostro. En seguida sus compañeros lo abrazan con afecto,
conmovidos. Es otro obrero que ha sido detenido por la policia. Lleva las manos
en los bolsillos; no devuelve abrazos ni mueve los brazos. Sus compañeros
esperan en silencio que hable. El recien llegado deja pasar unos largos segundos
interminables y, finalmente, les enseña las manos: tiene todas las uñas
arrancadas, llenas de sangre.
Los
obreros luchaban para llevar la cultura a sus iguales y ello dio origen a sociedades
culturales que organizaban bibliotecas, charlas y cuadros de aficionados al teatro.
Margarita va, de tanto en tanto, a ver las compañías profesionales
que trabajan en los teatros comerciales de Barcelona, o alguna compañía
estranjera que actua en la ciudad de gira. La primera vez que la llevan al teatro,
asiste a una representación de "Reinar después de morir"
de Vélez de Guevara, interpretada por María Guerrero, y Margarita
sale de allí deslumbrada. No se conforma con ser actriz, sino que quiere
ser como la Guerrero. Los días de fiesta, la familia Xirgu Subirà
asiste a las actuaciones de los coros de Anselmo Clavé o a las funciones
de teatro de aficionados. En estos cuadros de aficionados escaseaban las mujeres,
todavía poco o nada integradas a la vida social. El padre de Margarita
Xirgu pertenecía al "Ateneu del Districte V". Allí este
grupo de obreros quería poner en escena "Don Alvaro o la fuerza del
sino" del Duque de Rivas, pero no tenían quien interpretara el papel
de Curra, la fiel criada de Doña Leonor. Al final sugirieron... "y
la pequeña Margarita..."; Pere Xirgu planteó sus dudas "sólo
tiene 10 años, es de salud delicada
", pero... allí mismo
comenzó la carrera de Margarita Xirgu en un teatro catalán de aficionados,
mientras en el gran teatro europeo brillaba la trágica italiana Eleonora
Duse. Margarita alternó durante años,
su trabajo en un taller de pasamanería de la calle Basea - junto a Santa
María del Mar y en el que había comenzado antes de cumplir los doce
años - con su pasión por el teatro, en una época donde el
teatro era el espectáculo de masas por excelencia y Barcelona uno de sus
mayores exponentes, con sus 20 grupos de aficionados, 12 teatros profesionales
(Gran Via, Novedades, Principal, Eldorado, Romea, Tívoli, Gran Teatre del
Liceu, Alcázar, Español, Eden Concert y otros dos, menos importantes,
en el Paralelo), y media docena de cafés-concierto, en una ciudad que no
llegaba al medio millón de habitantes. 
Margarida
Xirgu actuant de jove.
Fuente:
Antonina Rodrigo El
6 de diciembre de 1901 estalló la huelga de la metalúrgica, a la
que pertenecía el padre de Margarita Xirgu - cerrajero de oficio y montador
de máquinas - reclamando la jornada de 9 horas y el descanso dominical.
Frente a la represión y al no entendimiento con la patronal, recaudaban
por la calle la solidaridad pel proletariado barcelonés. Rapidamente se
sumaron a la huelga otros sindicatos y cien mil vaguistas se unieron a la huelga
general que paralizó Barcelona. Se multiplicaron los choques de piquetes
de obreros con el ejército, con un saldo de 40 muertos y 200 heridos. El
gobierno decretó el estado de sitio. La huelga se extendió de Bilbao
a Málaga, de Sevilla a San Sebastián, hasta alcanzar a toda España,
que seguía sin encontrar el camino para salir de la crisis del 98. En 1902,
durante diversas jornadas, tuvieron lugar reuniones masivas con la participación
de obreros de todos los sectores. No obstante, la huelga fue debilitándose
progresivamente. A esta situación contribuyeron, por un lado, el sebotaje
abierto por parte del partido Socialista que llegó incluso a bloquear los
fondos de solidaridad recogidos por las Trade Unions britàniques y, por
otro lado, la pasividad de las sociedades de tendencia anarquista. En 1903
se creó el Instituto de Reformas Sociales y en 1904 se creó la ley
de accidente y del descanso dominical. Entre 1902 y 1907 se sucedieron 11 gobiernos
y una inestabilidad, incluso en las mismas filas de los partidos. Alfonso XIII
firmó la constitución de 1902 a los 17 años. Pero la situación
para los obreros no mejorará. Siendo Margarita aún joven, se
integra en la Companyia d'afeccionats de Gent Nova de Badalona. Muerta de sueño
, porque pasa las noches ensayando, se levanta de madrugada para ir al taller
de pasamanería. Mientras trabaja de galonera, repasa mentalmente los pasajes
de su papel. Una vez finalizada la jornada laboral, cena deprisa para no perder
con su madre en tranvía de ida. Terminados los ensayos ha de correr para
alcanzar el último tranvía, de regreso. Ama el teatro y odia la
miseria que la rodea. Pero en el mismo instante que se alza el telón y
las luces iluminan el escenario todos los sufrimientos se desvanecen. Penetra
en el reino de la belleza. Margarita, por esta época, actua tambien, entre
otros, en el Ateneu de l'Esquerra de l'Eixample i en el Niu Guerrer. Con apenas
diecisiete años, Margarita se enamora de Josep Arnall i Melero, Pepito,
un joven estudiante huérfano, que tambien hace teatro de aficionados, despues
de conocerse con ocasión de que él le llevara una chistera a su
hermano, actor en el Ateneu donde actuaba Margarita. Por conveniencias sociales,
la familia y el tutor de Josep no quieren saber nada del noviazgo. Margarita es
de origen obrero y, en cambio, el joven es hijo de unos adinerados tintoreros.
Los obstáculos son evidentes pero el amor los supera. El 28 de junio de
1905, durante las fiestas de Sant Pere, Margarita y Josep interpretan juntos el
diálogo "Un cop de teles" de Antoni Ferrer i Codina. Se trata
de una velada a beneficio de Margarita, como primera dama joven del Ateneu Obrer
del distrito segundo, en la calle Mercaders, 38. Completaban el cartel las obras
"Joventut" de Ignasi Iglesias, y Mossèn Janot de Angel Guimerá.
En 1906, Pere Xirgu se había quedado sin trabajo como consecuencia de una
huelga. No Había intervenido en su organización ni participaba en
la dirección del sindicato. Por esta razón cuando, al inegrarse
junto al resto de obreros a su trabajo, fue despedido por huelguista sufrió
un disgusto enorme y contrajo una afectación cardiaca. Este mismo
año, Émile Zola seguía estando de moda y su naturalismo producía,
a partes iguales, una oleada de fervorosos entusiastas y de acérrimos adversarios.
Pocos autores generaron tanta polémica. Su obra "Teresa Raquin"
fue traducida al catalán por Rafael Moragas y un grupo de aficionados dirigidos
por Juli Vallmitjana decidió llevarla a escena. Con Vallmitjana, formaron
una compañía integrada por actores aficionados como Purquet i Font
y tres actrices: Maria Morera (professional) y las hermanas Eulália y Trini
Guitart. El escenario estaba a punto: el Cercle de Propietaris de Gracia de la
calle Esmeralda, futura sede del Teatro Íntimo de Adrià Gual. Siete
dias antes del estreno de "Teresa Raquin", Eulalia Guitart, que interpretaba
el papel de la protagonista, se vió obligada a abandonar. Por qué?
Versión oficial: la actríz sufrió una hemóptisis,
un vómito de sangre, como el que tuvo Margarita Xirgu en Breda en el verano
de 1905. Versión oficiosa: la dama no quería desvestirse en escena
(en la obra, Teresa, casada ya con su cómplice, se quita el vestido de
boda y se queda en corpiño y enaguas). Era el fracaso del proyecto, pero
alguien sugirió: "...en la calle Santa Rosa hay un grupo de aficionados
donde actua una joven que promete...". Se referían a Margarita. Vallmitjana
y Moragas no se lo piensan dos veces: A la mañana siguiente, domingo, se
plantan en el teatrillo de la calle Santa Rosa. Allí representan "María
del Carmen" de Josep Feliu i Codina, protagonizada por aquella jovencita.
Cuando termina la función, Vallmitjana y Moragas exponen a la joven el
objeto de la visita: necesitan una actríz para representar el papel principal
de "Teresa Raquin". Margarita se resiste: "Verán ustedes
- les dice -. Yo no soy más que una aficionada. Hago de galonera... Naturalmente
que me gustaría mucho trabajar en un escenario como el Cercle de Propietaris
de Gràcia... Ustedes no se lo creerán... Les estoy muy agradecida,
pero no me atrevo. Una cosa es trebajar con aficionados... Y si quedo mal delante
de los señores de Barcelona que subirán a Gracia y vendrán
a los Propietarios? No, no... Se lo agradezco de todo corazón, pero no
puedo... tengo demasiado miedo". Vallmitjana y Moragas insisten. Saben demasiado
bien que si acepta salvan el estreno. Le enseñan la obra. Ella exclama:
"Pero, si esto es larguísimo!" Y, después de una pausa,
pregunta por el nombre de la protagonista. Margarita no se decide. Había
deseado una oportunitat así, pero todo resulta extremadamente precipitado
y el papel la intimida. Tendrá que desestimar el ofrecimiento. Sus dudas
aumentan cuando Vallmitjana y Moragas, desmereciendo el arte de la diplomacia,
le comentan que el cónsul de Francia ha prometido la asistencia al estreno
y que el crítico Emili Tintorer, de la revista "Joventut", ha
escrito una conferencia expresamente para el homenatge a Zola. "Pobre de
mi! Pero si yo, señores, no soy más que una aficionada... Pero si
yo no sé hacer comedias" exclama Margarita. Los ojos de la actríz
brillan impresionados. Dado que el vestuario corre a cargo de cada actor pregunta
si se necesitan muchos vestidos para representar la obra. No, sólo un vestido
negro, una falda y una blusa. Es todo lo que tiene. Vallmitjana le ofrece cuatro
duros de sueldo para el estreno. "Pero, Dios mío, si yo no me atrevo...",
vuelve a implorar. Le redondean a cinco. No, no es por el dinero: si no fuera
porque los necesita para sobrevivir, no le interesan. Hasta aquel momento solamente
ha actuado en sociedades de barrio. El resto de días, haciendo galones,
gana un jornal de cuatro pesetas, y los domingos, en el teatro le ofrecen diez.
"Teresa Raquin" se estrena el 4 de octubre de 1906. A los 18 años,
Margarita Xirgu entra en el teatro semi profesional por la puerta grande; éste
era el rol que, un par de años antes, había interpretado con enorme
éxito Eleonora Duse. El público puesto en pie le dedica una gran
ovación. La prensa da su beneplácito coincidiendo en que su actuación
de "Teresa Raquín" es admirable. La "Revista Europa"
es la primera en marcar una de las características que la caracterizaron;
el periodista redactaba: "Lo que más me impresionó fue su voz
dulce, suave, cálida, desgarradora según la escena, siempre harmoniosa,
sin arrebatos declamatorios". A pesar de este éxito, los modestos
ingresos familiares, dado que su padre seguía parado, no le permitieron
abandonar el taller de pasamanería, hasta que el 8 de diciembre de 1906
es contratada por la Companyia Catalana del Teatre Romea, debutando con "Mar
i cel" de Angel Guimerá. Antes, durante el mes de noviembre Margarita
interpretó "Maria Rosa" de Angel Guimerá en el Centre
Republicà del Teatre y a finales de mes "Gent de platja" y "El
pati blau" de Santiago Rusiñol, en el Foment Instructiu de la barriada
de Sant Antoni. Pere Xirgu muere en 1907 y Margarita se convierte en la cabeza
de familia, a sus 19 años, haciendose cargo de su madre y de su hermano
que sólo tenía quince años. 
Margarida Xirgu interpretando una obra no identificada. Foto
Institut del Teatre de Barcelona En 1909
otra explosión social sacude Barcelona, la historia la conocerá
como "La setmana tràgica". Fue la respuesta popular masiva contra
el embarco de tropas a Marruecos y en ella se expresan, de nuevo con fuerza, la
solidaridad activa de clase, la extensión de las luchas y la toma de la
calle para manifestarse; todo ello a partir de la iniciativa directa de los obreros
sin ningún tipo de convocatoria o planificación previa. Se unen
la lucha económica y la lucha política. Por un lado, la solidaridad
de todos los sectores obreros con la huelga del téxtil, principal industria
catalana; por otro lado, el rechazo a la guerra imperialista personificada en
la movilitzación contra el embarco de soldados para la guerra contra Marruecos.
Bajo la influencia disolvente del republicanismo burgués - encabezado por
el famoso demagogo Lerroux - el movimento degenera en actos violentos estèriles,
la expresión más espectacular de los cuales fue la quema de iglesias
y conventos. Todo ello es aprovechado por el gobierno para desencadenar otra de
sus brutales oleadas de represión, que adquirió formas especialmente
bárbaras y sádicas.

En
1912 Margarita Xirgu crea su propia Compañía, transformándose
en empresaria. A partir de ahora será ella quien escoja su repertorio.

Margarida Xirgu interpretando una obra no identificada.
Foto Institut del Teatre de Barcelona
Algunos texots han sido extraidoss de "Margarida
Xirgu. Una vocació indomable" de Francesc Foguet i Boreu.
XAVIER
RIUS XIRGU álbum
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