64. LA COMPETENCIA DE MARGARITA XIRGU

 

Margarita Xirgu estrenó obras de los autores más importantes, lo que la diferenció de sus rivales. Pocas estrenaron, como la Xirgu, tantas obras escritas especialmente para ellas; de los consagrados Valle-Inclán, Pérez Galdós, Unamuno, Marquina, Montaner; de los catalanes Guimerà, Iglesias, Rusiñol, de Sagarra y de los modernos Casona, Alberti y Lorca. En todo caso, otros autores como Benavente, los hermanos Álvarez Quintero y los hermanos Machado, si que compartieron el estreno de sus obras con otras actrices. Pocas de sus rivales artísticas dieron a conocer, como ella, el teatro clásico, el teatro extranjero y el de vanguardia. A diferencia también de sus actrices rivales, en los primeros años, el primer actor de la compañía Xirgu ejerció siempre la dirección artística de la misma, como Enric Giménez, Alejandro Nolla, Emilio Thuillier (que en 1913 se lo llevó en su primera gira a Hispanoamérica, por pasar una apurada situación económica), Francisco Fuentes y Alfonso Muñoz (con el que Margarita ya dirigió sola la Compañía). Ninguna tuvo la colaboración que Margarita estableció con Cipriano Rivas Cherif. Tampoco su compañía llevó el nombre de su marido o amante, como fue usual en aquellos tiempos, solamente la Compañía Xirgu se asoció en 1911 con Giménez-Nolla -aunque Margarita fue siempre la empresaria- y con Enric Borràs en 1919 y 1932. Pocas de sus rivales realizaron una labor pedagógica como la por ella realizada en Chile y Uruguay. Margarita Xirgu -como afirma Ricard Salvat- fue, de todas, la única que alcanzó esa dimensión de intelectual del teatro.

No se incluyen en este trabajo actrices importantes como: Leocadia Alba, Isabel Barrón, Adela Calderón, Carmen Díaz, Dorín de Disso, Antonia Herrero, Consuelo Hidalgo, María Lacalle, María Fernanda Ladrón de Guevara, Eloísa Muro, Sélica Pérez Carpio, Blanca Pozas, María Álvarez Tubau, Amparo F. Villegas,...

Entre las compañías profesionales de la época, las diez más importantes fueron:
1) Compañía Dramática de Enrique Borrás.
2) Compañía Dramática de Carmen Cobeña.
3) Compañía Dramática de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza.
4) Compañía Dramática de Lola Membrives.
5) Compañía Dramática de Francisco Morano.
6) Compañía Dramática de Rosario Pino.
7) Compañía de Zarzuela y Verso de Loreto Prado y Enrique Chicote.
8) Compañía Cómico-Dramática del Teatro de la Comedia de Madrid.
9) Compañía Cómico-Dramática del Teatro Español de Madrid.
10) Compañía Dramática de Margarita Xirgu.

Sus actrices rivales más destacadas fueron


IRENE ALBA

Nació en Madrid el 29 de septiembre de 1873, cuando tras la breve República, Alfonso XII se disponía a inaugurar la Restauración. Hija del notable actor don Pascual Alba y siete años más joven que su hermana Leocadia, puede decirse que no conoció en toda su vida, otro mundo que el del teatro.

 


Irene Alba. Foto Galeón

 

De niña mostró gran disposición actuando en un cuadro artístico que dirigido por su padre y el cómico Servando Cerbón, recorrió los teatrillos de Andalucía con piezas del género chico en boga, como "Torear por lo fino", "En las astas del toro" y "Caramelo", las tres de ambiente taurino. A los catorce años ingresó como corista en la compañía del Teatro Variedades. Recibió lecciones del maestro don Casimiro Espino y pronto le dieron papeles importantes y, junto a su hermana, apareció en muchos repartos.

Tras el incendio del Variedades, el 28 de enero de 1888, la compañía se trasladó al Teatro Martín y las hermanas Alba actuaron después en la Zarzuela, el Felipe y finalmente en el flamante Apolo. En sólo tres años estrenó tres obras que llegaron a ser muy populares: "El año pasado por agua" en 1889, "El arca de Noé" en 1890 en el Teatro de la Zarzuela y "El chaleco blanco" también en 1890 en el Teatro Felipe. Su gran triunfo llegó el 17 de febrero de 1894 con "La verbena de la Paloma", en la que actuó como Casta con Emilio Mesejo como Julián y su hermana Leocadia como la señá Rita.

En 1897, casada con Manuel Caba Martínez, se traslada a Buenos Aires donde ambos actúan en obras como "La casa del placer", "El chiripá rojo" y "Gabino el mayoral". De vuelta a España en 1902 estrenó "La patria chica" en el Teatro de la Zarzuela el 15 de octubre de 1907. Decidió abandonar, como su hermana, el género chico por la comedia contratada por don Tirso Escudero, con la que obtuvo grandes éxitos en obras como "La venganza de Don Mendo" o "Los caciques". Más tarde, con aquellos cómicos que fueron Bonafé, García León y Perales hizo largas temporadas en el Teatro Calderón y en el Alcázar. Interpretó las películas "El golfo" en 1917, "Alma de Dios" en 1923 y "Los granujas" en 1924.

En 1921 se fundó la Compañía Irene Alba y Juan Bonafé y actuaron en el Teatro Principal (antiguo Liceo) en octubre de 1921 con las obras: el día 11 la farsa cómica "Los caciques" de Carlos Arniches, el 12 el juguete cómico "El orgullo de Albacete" de Pierre Weber y el 13 el juguete cómico "¡Tío de mi vida!" de Antonio Paso y José Sánchez Gerona.

Hallándose en el Poliorama de Barcelona, de pronto se sintió enferma y no pudo terminar la representación de "Los chatos". Falleció el 14 de octubre de 1930 en Madrid. Su matrimonio con Manuel Caba dio lugar a una de las dinastías más reconocidas de la interpretación española, la de los Caba Alba, encabezada por su hija Julia Caba Alba.

 

CATALINA BÁRCENA

Catalina Bárcena nace en Cienfuegos (Cuba) el 10 de diciembre de 1896 hija de españoles, cuando la isla caribeña era todavía una colonia española. Siendo niña regresa a España y se educa en Cantabria, la tierra natal de sus padres. Más tarde se instala con su familia en Madrid, y mediante contactos familiares, consigue debutar siendo apenas una niña en el teatro en la Compañía de María Guerrero, donde llegó a intervenir en el estreno de la popular obra de los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero "El genio alegre". Sin embargo pronto formó compañía propia y triunfó sobre todo en el Teatro Eslava de Madrid a partir de 1916.

Enric Borràs, sin que se sepa la razón, le hizo desaires a Catalina en el mismo escenario incluso volviéndole la espalda. Catalina lloró desconsolada sin comprender la actitud del actor. El insigne actor en catalán y castellano del género llamado rústico o de alpargata, no fue quien estrenó ninguna de las dos versiones de "Tierra Baja" de Ángel Guimerà. La traducción de la obra de José Echegaray fue estrenada por la compañía Guerrero-Díaz de Mendoza, y también estrenaron las obras "María Rosa" y "La pecadora", sin ser los más famosos del género rústico. Catalina triunfó en los escenarios con obras de Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente, Luigi Pirandello, Marcel Pagnol y quien fuera su mentor y amante Gregorio Martínez Sierra, que ya estaba casado.

Gregorio Martínez Sierra y María de la O Lejárraga García se casaron en el año 1900, después de varios años de relaciones sentimentales y literarias. Formaron una pareja realmente dispar. Se diferenciaban en la edad y en algunos otros aspectos más fundamentales. Ella había nacido a finales de 1875 y él en 1881. María procedía de una familia de profesionales de clase media baja, íntimamente unidos al mundo de la cultura, siendo su padre médico de la zona periférica madrileña de los Carabancheles y su madre de amplia cultura autodidacta, mientras que Gregorio nació dentro de una familia de comerciante medios, de escasos fundamentos instructivos. María era Maestra nacional y daba clases en una escuela madrileña, mientras que Gregorio no tenía ninguna formación especial. Precisamente vivían del sueldo de la primera. Parece que fueron las inquietudes artísticas el motivo de sus relaciones, que terminaron en sentimentales y más tarde en matrimonio. Las relaciones de pareja fueron sólidas durante toda la primera década del nuevo siglo, para deteriorarse en el inicio de la siguiente cuando Gregorio se enamoró"perdidamente" de su primera actriz Catalina Bárcena. María y Gregorio convivieron unidos bajo el mismo techo hasta el nacimiento de Catalinita -hija de la Bárcena y Gregorio- produciéndose la ruptura definitiva entre María y Gregorio y éste pasó a vivir a la casa de su amante. María se separó físicamente de Gregorio en los primeros años veinte, y compró una casa de campo en la Costa Azul francesa, en Cagnes, y en ella se retiró a descansar y sobre todo a escribir sosegadamente. A Madrid volvía en los meses estivales viviendo en una casa alquilada. No obstante aún se continuaron viendo con cierta frecuencia, como lo muestran los documentos gráficos y epistolares existentes. En los años treinta los contactos físicos se perdieron del todo, pero no se llegó a la ruptura definitiva del divorcio -pese a que se había aprobado en la legislación republicana- ni mucho más después cuando Gregorio y Catalina decidieron "hacer las Américas". Finalmente se perdieron entre marido y esposa, hasta las relaciones culturales y epistolares, como lo demuestra que María tuviera que enterarse de la muerte de su marido por la radio.

Federico García Lorca conoció a Gregorio Martínez Sierra en Granada en junio de 1919, en el transcurso de una fiesta en homenaje a Fernando de los Ríos celebrada al Generalife. Federico recitó poemas en Granada. Gregorio y Catalina Bárcena, se entusiasmaron con el poeta y allí surgió la promesa de estrenar su primera obra dramática.


Catalina Bárcena en los años 20.

Foto Wikipedia

 

Catalina representó todas las obras de Gregorio Martínez Sierra; es decir, firmadas por él, pero realizadas por su mujer, María Lejárraga, que estuvo siempre en la sombra. Varios investigadores han especulado sobre las razones por las cuales María siguió escribiendo obras para un marido que se había marchado con otra. La verdad completa seguirá escondida en los entresijos misteriosos de la psicología humana.
La Bárcena fue la primera actriz en representar en España el teatro de Ibsen y George Bernard Shaw y estrenó "El maleficio de la mariposa" la primera obra de Federico García Lorca el 22 de marzo de 1920 con Manuel Collado que pertenecía por aquel entonces a la compañía de Martínez Sierra. Otras obras destacadas que interpretó fueron "La sombra del padre" en 1909, "Canción de cuna" y "Primavera en otoño"en 1911, "Mamá" en 1913 y "El reino de Dios" en 1916 todas de Martínez Sierra; es decir de María Lejárraga. Después de una intensa gira por Hispanoamérica, que la mantuvo alejada de España durante tres años, retornó a su país justo cuando una crisis teatral se mostraba en toda su intensidad y la industria cinematográfica vivía bajo los traumáticos efectos de la transición del mudo al sonoro.

Federico entregó "Mariana Pineda" a Gregorio Martínez Sierra que desestimó su representación dada la situación del país, puesto que según él podía crearse un malentendido bajo la sospecha de un velado ataque a la dictadura de Primo de Rivera. Su actitud y la de Catalina Bárcena indignaron a Federico, calificando aquel de cabrón.

Rafael Barradas el pintor y escenógrafo, estuvo perdidamente enamorado de Catalina. Lo había dibujado centenares de veces para los carteles del Teatro Eslava, en el cual trabajaba. La reprodujo tanto, que las líneas de su rostro tiraban magnéticamente sus pinceles.

Debutó en el cine en 1927 y durante unos años rodó en Hollywood películas en español. Fue acompañando a Gregorio, que iba contratado por la Metro. Su proyecto era sólo descansar de la vida intensa del teatro y efectuar un viaje de recreo. Gregorio Martínez Sierra y Benito Perojo le hicieron una prueba a Catalina Bárcena. Se puso ante la cámara con bastante miedo, y hizo una escena de "Rosina es frágil" y otra de "El corazón ciego" ambas de María Lejárraga. No se gustó. Los directivos de la Fox vieron la prueba y le propusieron un contrato. Así hizo su primer film debutando ante las cámaras en julio de 1931 con "Mamá", adaptada por Gregorio de una comedia suya y dirigido por Perojo en los Estudios de la Fox. Más tarde la contrataron para 4 películas más: "Primavera en otoño" y "La ciudad de cartón", con Antonio Moreno, y "La viuda romántica" y "Yo, tú y ella", con Luis Alonso. Al terminar estos cuatro films, sintió la nostalgia de España y regresó para disfrutar de un pequeño descanso. Volvió de nuevo a Hollywood e interpretó "Señora casada necesita marido" y "Julieta compra un hijo", ambas con Luis Alonso como partenaire. Los films eran todos obras de Martinez Sierra ( es decir de su mujer María Lejárraga) menos "Señora casada necesita marido", que estaba tomada de una novela norteamericana. Los siete films fueron realizados para el público español directamente, no como se hacía hasta entonces, que se filmaban únicamente versiones españolas de películas yanquis.



Catalina Bárcena. Foto Acceder.Gov



Catalina Bárcena al film "Primavera en otoño".
Foto Cervantes Virtual


Catalina Bárcena, Luis Alberni, Janet Gaynor,
Robert Young i Lionel Barrymore al film "La ciudad de cartón".

Foto Cervantes Virtual

 

Casada finalmente con el actor Ricardo Vargas hasta su divorcio en 1932, su relación extramatrimonial con Gregorio Martínez Sierra supuso un enorme escándalo en la época.
Tras cuatro años en Estados Unidos decidió, sin embargo, reanudar su trayectoria escénica con una gira por Hispanoamérica que tristemente se prolongaría más de lo pensado al iniciarse en España la Guerra Civil. No regresó de su exilio a España hasta 1947.


Florentino Hernández Girbal y Catalina Bárcena
en el chalet de la actriz, en la Avenida del Valle de Madrid en 1936.

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Foto Cervantes Virtual

 

Asilada en Argentina, intentó mantener su prestigio alternando el teatro con el cine, medio al que regresaría por la puerta grande con la adaptación por parte de Gregorio Martínez Sierra de su obra "Canción de cuna" en 1941. A este largometraje siguieron "Tú eres la paz" en 1942 y "Los hombres las prefieren viudas" en 1943, también dirigidos por Martínez Sierra. Pero su estilo interpretativo, caracterizado por el uso de la voz en falsete y cierta grandilocuencia en los movimientos, fue mostrándose cada vez menos adecuado para el cine, por lo que tras un fugaz reencuentro en Buenos Aires con Benito Perojo, con el film "Chiruca" en 1945; abandonó este medio para siempre, con la única excepción de un papel episódico por amistad con el director Luis Marquina en "Adiós, Mimí Pompón" en 1960, que señaló también su regreso a España desde el exilio.
En 1943 Amelia de la Torre y Enrique Álvarez Diosdado dejaron la compañía de Catalina Bárcena y Díaz para incorporarse con Margarita Xirgu a la compañía del SODRE de Montevideo. Más tarde en 1945 en Lima ambos aceptaron un contrato que les ofrecían los empresarios Domingo y José Messuti, para actuar con Catalina Bárcena en el Teatro Liceo de Buenos Aires como figuras centrales de la compañía. Su decisión estaba motivada por la necesidad de evitar desplazamientos que tendrían con la Xirgu y así permanecer al lado del hijo que habían tenido recientemente.

En 1972 Catalina Bárcena recibió el Premio Nacional de Teatro. Murió en Madrid el 3 de agosto de 1978.

 

JOSEFINA BLANCO

Josefina Blanco Tejerina nació en León en 1879, llegó al teatro de la mano de su tía, la actriz Concha Suárez, y por sus características -menuda, dulce, y de aspecto aniñado- había desempeñado casi invariablemente el papel de "ingenua", mientras ella aspiraba a otros de mayor altura artística.

Ramón María del Valle-Inclán y Josefina Blanco se conocieron en 1905 en una reunión de actores y gente del teatro, en casa de Ceferino Palencia y María Tubau. Josefina tenía entonces 16 años y actuaba de dama joven en la compañia de la Princesa. El encuentro fue antes de que el autor de "Femeninas" perdiera el brazo y mientras aún aspiraba a ser actor. Ambos actuaron juntos en la obra "La comida de las fieras" de Benavente, pero el noviazgo no había de formalizarse hasta 1906, durante los ensayos de la obra de Valle-Inclán "El Marqués de Bradomín", estrenada por la compañía de Francisco García Ortega y Matilde Moreno, en la que estaba enrolada Josefina.

Para sacudirle su pereza, Josefina le entregaba cada noche, al despedirse, diez cuartillas, que el joven Valle-Inclán debía devolverle escritas al día siguiente. Si eso no ocurría, la novia no le hablaba, y en esto - decía Josefina - ella no transigía. Con el tiempo, le permitió escribir en papel de menor tamaño, pero mantuvo el número fijo de diez cuartillas durante todo el noviazgo. Valle-Inclán desempeñó el papel de confidente y consejero en la vida de la joven actriz cuando murió su tía, hasta que se casaron. La boda religiosa tuvo lugar el 24 de agosto de 1907 en la parroquia de San Sebastián, en la calle Atocha de Madrid, y el mismo día el matrimonio fue inscrito en el Registro Civil de la capital. El matrimonio aportó al escritor un notable cambio físico, el aspecto bohemio dio paso a una imagen más aliñada y, sobre todo, una considerable mejora en su calidad de vida. Tuvieron una acogedora vivienda, en Santa Engracia 23, dirección en la que se instaló la pareja en Madrid durante varios años.

Valle-Inclán viajó a Argentina en 1910, con su esposa y con la compañía de teatro de Francisco García Ortega, en la que seguía figurando Josefina Blanco como actriz. Poco después dejaron esta compañía y se fueron a la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, prolongando su viaje por Paraguay, Uruguay, Chile y Bolivia, representando la obra del escritor "Voces de gesta". Josefina Blanco tenía un breve pero importante papel en la obra, el de "Garín", hijo de "Ginebra" interpretada por la Guerrero. Con la compañía Guerrero-Díaz de Mendoza rompieron, de forma nada amigable, en 1912.

Josefina explicaba que además de las obligaciones domésticas y las propias de actriz, era el corrector de pruebas de su marido. En 1910 un periodista de Valparaiso escribía: << En la señora de Valle-Inclán se observa desde el primer momento una clara inteligencia, una comprensibilidad vivaz, y un interés sincero y afectuoso por el trabajo de su esposo. Siempre, al referirse a éste, habla en plural, trabajamos, corregimos, hemos tenido tanto que hacer ... La corrección de pruebas fue para ella un trabajo duro, porque Valle-Inclán tenía una gran facilidad en escribir y sin esperar a que estuviera terminada la obra, ya la mandaba a la imprenta. Hasta se le había ocurrido numerar las cuartillas antes de escribir, ya que rara vez rompía alguna. En otra entrevista Josefina dijo: <<El me ha educado, me ha hecho conocer y sentir el arte. Antes yo no era más que una intuitiva; me faltaba la cultura, que he aprendido a su lado>> Josefina parecía ser feliz con el cuidado del hogar pero es preciso resaltar que la unión con Valle-Inclán avivó el espíritu artístico y la curiosidad intelectual de una mujer también inclinada a la literatura, aunque prefería como autor a Tolstoi.

El matrimonio tuvo 4 hijos: Joaquín María en 1914, Carlos Luis en 1917, Jaime en 1921 y finalmente Conchita. Josefina al respecto explicaba de Valle-Inclán: <<En casa es lo más bueno, lo más sencillo y lo más cariñoso que usted se puede imaginar. Juega más con sus hijos que yo... Para que se esté quieta su hija Conchita, muchas veces mi marido le lee versos>>. Josefina con tantas obligaciones no podría volver al teatro.



Ramón María del Valle-Inclán y Josefina Blanco, con su hija Conchita.

Foto Mi siglo.blogspot

 

Sorprendentemente algunas fuentes, cambian los hijos de Valle-Inclán y Josefina Blanco, que siguen siendo 4 pero sólo 2 hijos y 2 hijas entre las que no figura Conchita.

 


Valle-Inclán, con sus cuatro hijos Carlos, Jaime, María Antonia y María Beatriz.

Foto Amigos de Valle-Inclán

 

Más tarde las relaciones entre ellos fueron malas y Josefina Blanco planteó la separación matrimonial. Valle-Inclán sostenía grandes peloteras, haciendo así honor a su fama de violento. Su hogar de Santa Catalina fue un vivero de disputas. La familia ajena a la vena esperpéntica de don Ramón no le comprendía, ni llegó nunca a comprender. En este periodo de la vida del escritor, la enfermedad urinaria daba ya síntomas importantes. Aparte de la hematuria, que provocaba anemia y por tanto astenia y adinamia, el dolor era otro de los motivos que podía justificar la actitud del enfermo. En 1930 ya se había sometido a varias intervenciones quirúrgicas. En 1932 Josefina y Ramón se divorcian, estuvieron casados durante veinticinco años. Tras la muerte de Valle-Inclán el 5 de enero de 1936, que había muerto solo, su mujer Josefina escribió:

Sr. D. Manuel Azaña
Distinguido amigo: No tengo palabras para agradecer a usted su carta y el consuelo que con ella he recibido. Yo estaba convencida de su amistad -cómo no estarlo- pero el ver su nombre en ese cartel de rapiña, unido al silencio ocasionado por su ausencia, me llenaba de dolor. ¡Estoy tan sola para defender a mis hijos y para defenderme yo misma! ¿A quién mejor que a usted podré acudir en busca de amparo, recordando todo lo que ha sido usted para mi marido, todas sus atenciones para mí? Sin su ayuda de usted, acaso yo no hubiera podido encontrar ánimo para sobreponerme a mis dolores, y darle a mi vida una orientación, gracias a la cual, ahora, tengo medios de defender a mis hijos en tanto la obra de su padre, no rinde el fruto que ha de rendir, si manos logreras no la destruyen. Para evitar esto, trabajo contenta y llego a olvidarme de tantos sufrimientos coronados por la pérdida del único amor de mi vida, que ha muerto sin que me quede el consuelo de haber cerrado sus ojos. En fuerza de repetirse, las palabras pierden virtud, y las mías no aciertan a expresar justamente mis sentimientos.
Un abrazo para Lolita, para usted gracias, gracias, gracias.
Josefina Blanco
14 de febrero de 1936.
Josefina Blanco murió en Pontevedra en 1959.


CARMEN COBEÑA

Carmen Cobeña fue una importante actriz que se casó con Federico Oliver (1873-1957) escultor, autor dramático y director de teatro. Carmen fue la actriz del pueblo, mientras que María Guerrero, casada con Fernando Díaz de Mendoza, Grande de España, era la actriz de la aristocracia. Su hija Carmen Oliver también fue actriz y se retiró al casarse con el periodista redactor de "El Heraldo de Madrid" y gobernador civil en Lugo, Córdoba y Cádiz -durante los años de la Segunda República- Luis de Armiñán, cuyo padre llamado como él Luis de Armiñán, escribió un drama que Carmen Cobeña estrenó.

La compañía formada por Carmen Cobeña y Federico Oliver estrenaron en España "Casa de muñecas" de Ibsen, la primera comedia de Jacinto Benavente, y representaron casi todas las obras de Benito Pérez Galdós y de los clásicos: Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina… Valle-Inclán fue actor en su compañía. En 1874 Carmen Cobeña estrenó "El rizo de doña Marta" del comediógrafo y periodista José Estrañi. El 12 de enero de 1894 la compañía Calvo-Jiménez estrenó la obra de Pérez Galdos "La loca de la casa"en el Teatro Principal de Palma de Mallorca, con Carmen Cobeña como primera actriz. A finales del mismo año se formó la compañía Carmen Cobeña-Emilio Thuillier que estrenó el 11 de diciembre de 1894 la obra de Pérez Galdós "Los condenados" en el Teatro de la Comedia de Madrid.

Las compañías por aquel entonces se formaban entre actores, de forma no duradera según los éxitos conseguidos. En 1896, poco después de su estreno el 14 de febrero en Madrid, por la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, llegó al Teatre Romea la obra de Josep Feliu i Codina "María del Carmen"; ambientada en la huerta murciana y fue representada por la compañía de Carmen Cobeña-Emilio Mario. Al estreno asistió el autor, junto al maestro Enrique Granados, que componía la partitura para una ópera inspirada en dicho texto. Fue muy bien acogida por el público, por la crítica y fue premiada por la Real Academia. Al estreno en Murcia celebrado el 26 de septiembre de 1896, acudió Josep Feliu i Codina acompañado de Enrique Granados quien, se cuenta que a lomos de una mula, recorrió varias poblaciones de la huerta escuchando los cantos y danzas populares, y anotando sus melodías. La obra fue traducida al francés y editada con el título de "Aux jardins de Murcie" y estrenada en el Teatro Odeón de París el 25 de noviembre de 1911.


Carmen Cobeña. Foto Todo Colección

 

La compañía de Carmen Cobeña representó la obra de Pérez Galdos "La de San Quintín" en el mes de diciembre de 1900. En mayo de 1901 se presentó en Ferrol la compañía Cobeña-Thuillier formada de nuevo otra vez, entre cuyos actores se encontraba Josefina Blanco la futura mujer de Valle-Inclán y la dirigía el mismo Emilio Thuillier. Ofrecieron ocho funciones de abono, siendo todas las representaciones del drama "Electra" de Galdós, fuera de abono. Aunque los precios fueron caros -cinco pesetas la butaca y cuatro la de abono- el teatro presentó todos los días el aforo completo. Entre las diecinueve obras que representaron fueron las más aplaudidas: los dramas "Fedora", de V. Sardou y "Mancha que limpia", de J. Echegaray; las comedias "El tanto por ciento", de A. López de Ayala o "El bajo y el principal", de F. Villegas y "La de San Quintín", de Galdós. Se anunciaron decorados nuevos en la mayoría de las obras. A continuación la Compañía Cobeña-Thuillier representó en el Teatro Liceo desde el día 27 de mayo al 3 de junio de 1901, las obras: "Fedora" de Victorien Sardou, "Los monigotes" de Domingo Guerra y Mota, "La muralla" de Federico Oliver, "Azucena" de Joaquín Abatí, "Electra" de Joaquín Abatí, "Los galeotes" de los hermanos Álvarez Quintero, "Cyrano de Bergerac" de Emile Rostand, "La de San Quintín" de Benito Pérez Galdós y "Las solteronas" de Luis Cocat y Heliodoro Criado.

En 1907 se formó una nueva compañía, la de Carmen Cobeña-Enric Borràs.Repusieron algunas de las obras ya conocidas de Guimerà y *Rusiñol cuando fue por el marzo de 1907 por primera vez en Alicante, a hacer una decena de funciones al *Teatro Principal. El 11 de marzo estrenaron el drama "La *madre" de Santiago *Rusiñol con traducción de Martínez Sierra, la cual fue bien recibida por la crítica y por el público. El día siguiente representaron "El alcalde de *Zalamea" de Calderón de la Barca.

Carmen Cobeña en 1908 formó compañía con su esposo Francisco Oliver. Formaban parte de la misma las actrices :Concepción Adsuar, María Luisa Ahijón, Josefina Álvarez, María Anaya, Carmen Bustamante, Consuelo Iraguirre, Isabel Luna, Matilde Llorente, Carmen Valdemoro y Mercedes Villabona. Los actores eran: José Almansa, Benito Cobeña, Francisco Comas, Federico Llorens, Ricardo Manso, Manuel Perrín, Rafael Requena, Leovigildo Ruiz Tatay y Carlos Soto. La dirección corría a cargo del marido de Carmen. En octubre de 1908 dicha compañía se presentó en el Teatro Principal de Alicante con obras como: "Los ojos de los muertos" y "Señora ama", de Jacinto Benavente; "La vida que vuelve" y "La escondida senda", de los hermanos Quintero; "La ñoña", obra original de Francisco Oliver y "La madre", de Rusiñol. Las actrices Carmen Cobeña y Carmen Bustamante y los actores Francisco Comas y Ricardo Manso fueron los más aplaudidos. El teatro siempre estuvo repleto de público. El 26 de octubre de este año la compañía representó en el Circo-Teatro, las obras "Las de Caín" de los hermanos Álvarez Quintero y "La madre" de Santiago Rusiñol.

"La Celestina" de Fernando de Rojas no se representó hasta 1909, cuando se estrenó en el Teatro Español de Madrid en versión de Francisco Fernández Villegas. Carmen Cobeña fue la protagonista en aquella ocasión. El 2 de octubre de 1909 la compañía Carmen Cobeña-Enric Borràs anunciaron el estreno de "Los bandidos" de Pérez Galdós en el Teatro Español de Madrid, pero al final no lo consiguieron. En mayo de 1913 la compañía de Carmen Cobeña estrenó "La carrera de la antorcha" de Paul Hervieu, en presencia del autor francés que se desplazó a Madrid para asistir al estreno. El 22 de abril de 1914 la compañía Cobeña estrenó en el Teatro Cervantes de Sevilla el entremés en un acto y en prosa "Consejo de vieja" de Narciso Díaz de Escovar.

En 1919 formó de nuevo compañía con su esposo Francisco Oliver. Formaban parte de la misma las actrices: Carmen Cobeña, María Cuevas, Orencia De la Fuente, Teresa Eladio, Francisca Fernández de Córdoba, Luz G. Moya, Juana Gil Andrés, Manuela Hurtado, Rosario Manuel, María Zañldivar y Emilia Zeda. Los actores eran: Andrés Babe Botana, Francisco Calavera, Benito Cobeña, Rafael Cobeña, Andrés Gómez, Alfredo Gómez de la Vega, Luis López Brasal, Miguel Muñoz, Manuel Nogales, Antonio Ortiz, José Ventura, Constantino Viñas y Antonio Zorí. La dirección corría a cargo de nuevo del marido de Carmen. En marzo de 1919 dicha compañía se presentó en el Teatro Principal de Alicante con obras como: "Cobardías", "Esclavitud", "Locura de amor", "El milagro" y "Pueblo dormido". El 22 de mayo de 1919 representaron la comedia en tres actos y en verso "El vergonzoso en palacio" de Tirso de Molina, en el Teatro Juan Bravo de Segovia.

Carmen realizó algunas películas como intérprete, entre las que cabe destacar "Eugenia de Montijo" en 1944 y "Alhucemas" en 1948.

Jaime de Armiñán fue su nieto y Fernando Fernán Gómez un pariente cercano. Carmen Cobeña y Federico Oliver murieron pobres.

 

JOSEFINA DÍAZ de ARTIGAS

Josefina Díaz estrenó el 2 de abril de 1924 "Lecciones de buen amor" de Jacinto Benavente en el Teatro Español de Madrid. El 8 de julio de 1925 estrenó la comedia en tres actos "La boda de Quinita Flores" de los hermanos Álvarez Quintero, en el Teatro Barcelona. Más tarde Federico García Lorca le entregó su obra "Mariana Pineda", pero como Catalina Bárcena rehusó estrenarla.

Josefina Díaz interpretó la película "El bandido de la sierra" que se estrenó el 17 de febrero de 1927, acompañada de los actores: Santiago Artigas con el que se había casado, Juan Artigas, Manuel Dicenta, María Luz Callejo, Emilio Mesejo, Mercedes Prendes y Modesto Rivas. En 1927 Pepita Díaz estrenó "Fruto bendito" de Eduardo Marquina. El 17 de marzo del mismo año estrenó el drama en tres actos y en verso "Juan de Mañara" de Manuel y Antonio Machado, en el Teatro Reina Victoria de Madrid, incluyendo ya en su compañía a su marido Santiago Artigas. En lo que se refiere a los actores, la figura destacada fue Josefina Díaz Artigas. Todos los críticos coincidieron en que la representación del personaje de Beatriz por esta actriz fue muy buena. En cambio, la mayoría de las críticas, a excepción de "El Heraldo de Madrid", hablaron de lo mediocre que fue el resto de la compañía. Este debió ser el motivo por el que la obra no se mantuviera en cartel durante mucho tiempo.

En 1928 Eduardo Ugarte ganó el premio para autores noveles, convocado por el periódico "ABC". La obra galardonada, escrita en colaboración con José López Rubio, con quien había compartido estudios y tertulias, llevó por título "De la noche a la mañana". Su estreno tuvo lugar un año más tarde, en el Teatro Reina Victoria de Madrid, por la compañía Díaz-Artigas. A pesar de no tratarse de una comedia comercial al uso, la obra fue acogida muy bien por los espectadores.

 


Josefina Díaz de Artigas el 1928.

Foto Parnaseo.uv.es

 

El 3 de julio de 1929 la compañía Díaz-Artigas, con dirección de Manuel Díaz de la Haza representó la comedia en tres actos "Casa de muñecas" de Henrik Ibsen traducida por Gregorio Martínez Sierra (es decir por su mujer María Lejárraga) en el Teatro Barcelona. Josefina en su papel de Nora tuvo un clamoroso éxito. Le siguió la representación de "Malvaloca" de los hermanos Álvarez Quintero. Entre 1932 y 1934 la compañía Josefina Díaz de Artigas y el actor Manuel Collado trabajaron juntos. Federico García Lorca entregó "Bodas de sangre" a Eduardo Marquina, que por aquel entonces dirigía la temporada de Pepita Díaz, como asesor literario, en el Teatro Beatriz de Madrid. El 8 de marzo la compañía de Josefina Díaz de Artigas, incluyendo como a dama joven a Amelia de la Torre, estrenó "Bodas de sangre" con decorados de Santiago Ontañón y Manuel Fontanals y fue el primer gran éxito teatral de Fedrico.

La compañía de comedias de Josefina Díaz de Artigas y Manuel Collado, contactó en 1936 en Francia con Alejandro Casona. Le nombran su director artístico e inician una gira por Suramérica que durará desde 1937 hasta 1939. Recorren Méjico, Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Perú, Chile y Argentina. En la compañía llevaban veinticinco títulos en el repertorio y las personas justas en la compañía. Un día, en Medellín, uno de los actores hizo el "salto del ángel" en una piscina para realizar una exhibición delante de sus compañeros. La piscina no tenía condiciones de profundidad y el actor se rasgó el cuero cabelludo. Fue un accidente escandaloso y el muchacho no pudo salir a escena hasta doce días después. Aquella noche de Medellín el teatro estaba vendido. Josefina Díaz y Manuel Collado se miraban sin saber cómo salir del paso. Alejandro Casona pensó que le había llegado su momento, "su oportunidad" como actor; pensó que podía resolver el problema que se planteaba y como lo pensó lo hizo. Total, se incluyó en el reparto, haciendo una comedia por día. Llegó a interpretar hasta doce papeles diferentes y quedó muy contento de aquella experiencia.

En 1951 Margarita Xirgu nombró a Josefina Díaz profesora de la Escuela de Arte Dramático de Montevideo para el nuevo curso preparatorio. Su labor continuó hasta el 1 de febrero de 1957 en que dimitió juntamente con la Xirgu y Ángel Curotto. Margarita dimitió de su triple función de directora de la *Escuela de *Arte *Dramático Municipal de Montevideo y de actriz y directora escénica de la *Comedia Nacional del *Uruguay, solidarizándose con los alumnos que se los vetaba de formar parte de la comisión gestora.

Josefina Díaz interpretó a su regreso a España las películas "Un trono para Cristy" en 1960, "La prima Angélica" en 1974 y "Cria cuervos" en 1976.


HORTENSIA GELABERT

Hortensia Gelabert interpretó películas desde muy joven, como "El fantasma del castillo" en 1911, "La mano" y "Deuda pagada" en 1916 y "El talismán" en 1917. Pero su vocación fue siempre el teatro.



Los actores Bonafé y Vilches con la actriz Gelabert en una escena del tercer acto de la obra "Genio y Figura", de los autores Arniches, García Álvarez, Antonio Paso y Joaquín Abati. Fotografía Fundación Juan March.

 

En 1918 Hortensia Gelabert formaba parte de la compañía de María Palou. El 7 de febrero de 1918 estrenó, junto a María Palou como protagonista, la comedia en tres actos "Pipióla" de los hermanos Álvarez Quintero en el Teatro Lara de Madrid. El repertorio fue: María Palou (Pipióla), Hortensia Gelabert (Nina Valdelara), Leocadia Alba (marquesa María), Amalia Sánchez Ariño (Marciana), Rita Lozano (Otilia), Carmen Tejada (doncella Manolita), Luis Peña (Alejandro), Emilio Thuillier (don Félix Pimentel), Salvador Mora (tío Rómulo), José Mora (Jesús), José Balaguer (Marianito Aldaz) y Miguel Gómez (criado). También en el Teatro Lara estrenó, con la Palou, el 2 de mayo de 1919, la comedia en dos actos "La honra de los hombres" de Jacinto Benavente. El repertorio en esta ocasión fue: María Palou (Gunna), Hortensia Gelabert (Paula), Leocadia Alba (Juana), Emilio Thuillier (Magnus), Antonio Martiaver (Toggi), Luis Manrique (Cristian) y Joaquín Pacheco (Sigurd).
En 1919 interpretó la película "La madona de las rosas".
En 1921 formó parte de la compañía de Emilio Thuillier y el 19 de marzo de dicho año debutó en el Teatro Goya de Barcelona como primera actriz de la compañía, formada entre otros por Salvador Mora, Luis Pefía y García Leonardo. Representaron las siguientes obras: "La cartera del muerto" de Muñoz Seca, "La raza" de Linares Rivas, "El condenado" de López Pinillos (Parmeno), "Lady X", "Los nuevos pobres" y "Por el amor de Dios" de Luca de Tena y Albear. En 1924 Hortensia interpretó la película "La mala ley" en el papel de Cristina. En 1927 ya está formada la compañía Gelabert-Thuillier y el 28 de mayo de este año estrenan, con éxito ascendente a lo largo de sus actos, en el Teatro Lara de Madrid la comedia en tres actos "Una noche de primavera sin sueño" de Jardiel Poncela. El repertorio fue: Hortensia Gelabert (Alejandra), Concha Catalá (Adelaida), Matilde Armisén (Berta), Elisa Piquer (Lisa), Jacinta Alenza (doncella), Emilio Thuillier (Valentín), Salvador Soler Marí (Mariano), Juan Balaguer (Raúl) y Guillermo Grases (Gerardo).
Hortensia Gelabert estrenó en 1929 la comedia en tres actos y en prosa "La educación de los padres" de José Fernández del Villar. En 1930 se formó la compañía Hortensia Gelabert-Juan Bonafé y debutan el 28 de junio de 1930 en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián con la misma obra "La educación de los padres". El 16 de diciembre de 1930 la compañía de Hortensia Gelabert estrenó la comedia en tres actos y un epílogo "La maricastaña" de Felipe Sassone en el Teatro Alcázar de Madrid.

Hortensia Gelabert interpretando "La maricastaña" de Felipe Sassone. Foto Todo Colección

 

La misma compañía Gelabert-Bonafé y también en el Teatro Alcázar representaron el 3 de julio de 1931 "La vieja rica" de José Fernández del Villar y "La maricastaña". La butaca de tarde costaba 2 ptas. Y las de noche 3. Los días 6, 7, 8, 9 y 10 de abril de 1932 la compañía de comedias de Hortensia Gelabert se presentó en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño, con las siguientes obras: "Todo Madrid lo sabía" de Manuel Linares Rivas, "La tragedia de Marichu" de Carlos Arniches, La inmaculada de los dolores" de Jacinto Benavente, "Las víctimas de Chevalier" de Antonio Paso y "La cura". En 1936 la actriz Mari Carrillo debutó en la compañía de Hortensia Gelabert con la obra "El juramento de la primorosa" de Pilar Millán Terreros con prólogo de Jacinto Benavente y epílogo en verso de Eduardo Marquina, y posteriormente en la de Pepita Díaz con quien interpreta "Nuestra Natacha" de Alejandro Casona. En 1939 Gelabert interpretó la película "Los hijos de la noche". En el mismo año Hortensia se incorporó en la compañía Guerrero-Mendoza. El 7 de diciembre de este año estrenaron en el Teatro Español de Madrid "La Santa hermandad" de Eduardo Marquina. Fueron los intérpretes: María Guerrero, Fernando Díaz de Mendoza, Hortensia Gelabert, Pedro Codina, Luis Orduña, Juan Beringola, Mary Carrillo, Gonzalo Llorens, Lolita García Ramos, Germán Cortina, Manuel Chávarri y Lina Santamaría. El 29 de diciembre en el mismo teatro estrenaron "La Santa virreina" de José María Pemán. Fueron los intérpretes: María Guerrero, Fernando Díaz de Mendoza, Mary Carrillo, Hortensia Gelabert, Lina Santamaría, Lolita García Lemos, Natividad Río, Gloria Ponce, Pedro Codina, Gonzalo Llorens, Juan Beringola y Luis Orduña. Con motivo de la cien representación se estrenó el entremés "Le acompaño a usted en el sentimiento", de L. Prada, en homenaje a Pemán.
Hortensia Gelabert dirigió artisticamente junto a Juan José Castellanos el Teatro Azul, presentando adaptaciones realizadas por Maria Julia Casanova. Antonio Navarro fue el director artístico de la compañía Gelabert, cuando actuaron en el Teatro Cervantes.


MARÍA GUERRERO

 

María Guerrero López nació en Madrid el 17 de abril de 1867. Fue bautizada como María Ana de Jesús Guerrero y Torrija.

Recibió una esmerada educación en francés, en 1880, en el Colegio de San Luis de los Franceses. En 1885 asistió a clases particulares de interpretación impartidas por la conocida actriz ya retirada, Teodora Lamadrid, quien la tomó bajo su tutela al creer con fe ciega en sus posibilidades. María Guerrero debutó el 28 de octubre de 1885 en el Teatro de la Comedia de Madrid en "Sin familia" de Miguel Echegaray. Al año siguiente participó en la representación de "Un archimillonario" de Pedro de Novo y en 1889 intervino en "El primer choque" de Antonio Sánchez Pérez.

En 1890 fue ya la primera actriz del Teatro Español de Madrid. Estrenó en marzo "Mam'zelle Nitouche" de Meilhac y Millaud, a la que le siguieron "Lo positivo" de Manuel Tamayo y Baus y el 26 de noviembre el drama antiburgués de Joaquín Dicenta "Los irresponsables". Representó "El sí de las niñas" de Leandro Fernández de Moratín, "El vergonzoso en Palacio" de Tirso de Molina y el 1 de noviembre, ante un Zorrilla que quedó prendado del genio de la actriz, encarnó a la doña Inés de "Don Juan Tenorio".


María Guerrero en una de sus interpretaciones de juventud.

Foto Parnaseo.uv.es

 

Por una indisposición de salud en 1891, abandonó momentáneamente las funciones y se trasladó con sus padres a Francia, durante cuatro meses, para tomar lecciones de interpretación en París con el célebre actor Constantin Coquelin. Barajó la posibilidad de ingresar en la Comedia Francesa, pero desistió finalmente. Regresó a España y estrenó "Un crítico impaciente", de José de Echegaray, iniciando una estrecha amistad con el futuro Nobel español. En 1892 se convirtió en la primera actriz del Teatro de la Comedia de Madrid. Estrenó el 15 de marzo "Realidad" de Benito Pérez Galdós, el 6 de abril "Sic vos non vobis" de Echegaray y el 5 de diciembre "Mariana" del mismo autor. El 16 de enero de 1893 estrenó "La loca de la casa" de Galdós, el 4 de marzo "El poder de la impotencia" y el 12 de diciembre "A la orilla del mar" ambas de Echegaray.
María Guerrero se hizo cargo, como empresaria, del Teatro Español en 1894. Estrenando el 27 de enero, "La de San Quintín", primera pieza de Galdós escrita directamente para la escena; el 13 de marzo "La rencorosa" de Echegaray y el 24 de noviembre "María Rosa" de Ángel Guimerá, compartiendo cartel con su futuro marido Fernando Díaz de Mendoza, Marqués de Fontanar, Conde de Balazote, Señor de Lalaing y Grande de España por su Casa. María inauguró la reforma del Teatro Español, el 12 de enero de 1895, dando cabida a los clásicos españoles. Estrenó el 9 de febrero "Mancha que limpia" y el 15 de noviembre "El estigma", ambas de Echegaray. El 20 de marzo puso en escena, con un monumental fracaso de público y crítica, "Teresa" de Clarín. El 9 de noviembre intervino con éxito clamoroso e interpretando en francés, junto a Sarah Bernhardt -de quien, al parecer, había recibido lecciones años atrás- en la escena final de "La esfinge" de O. Feuillet. El 20 de diciembre estrenó "Voluntad" de Galdós.
El 10 de enero de 1896 María Guerrero se casó con el actor aristócrata Fernando Díaz de Mendoza, formandose la compañía Guerrero-Díaz de Mendoza. El 24 de ese mes estrenó "La mujer de Loth" de Eugenio Sellés y más tarde "La locura de amor" de Tamayo y Baus, donde fraguó una de sus actuaciones estelares. El 22 de abril falleció su maestra y protectora Teodora Lamadrid. Estrenó por estas fechas "Tierra baja" de Ángel Guimerà. El 22 de enero de 1897 estrenó "La calumnia por castigo" de Echegaray. El 5 de marzo nació su primer hijo, Luis Fernando Díaz de Mendoza y Guerrero. En el mes de mayo inició en Buenos Aires su primera gira teatral por el continente americano.
Estrenó el 11 de febrero de 1898, "La duda" de Echegaray, el 18 de marzo "El padre Juanico" (Mossèn Janot) de Ángel Guimerà y el 22 de abril "El hombre negro" de Echegaray. Representó "los plebeyos" de Llana y Francos. El 4 de septiembre nació su segundo hijo, Carlos Fernando Díaz de Mendoza y Guerrero, quien, como su hermano, probó suerte en la escena. Viajó por Francia e Italia ofreciendo un repertorio de teatro español. El 1 de febrero de 1899 estrenó "Cyrano de Bergerac" de E. Rostand. El malagueño Emilio Thuillier fue director, primer actor y galán de la compañía Guerrero-Díaz de Mendoza. Realizó una gira por Hispanoamérica, especialmente por México. El Ayuntamiento madrileño le incautó el Teatro Español. La Guerrero estrenó el 12 de septiembre "La hija del mar" de Ángel Guimerà.
Emprendió en 1900 una gira europea, de representaciones españolas, por Francia, Bélgica e Italia. Después regresó al Teatro Español y representó "Hamlet" de Shakespeare en versión de Llana y López Ballesteros. Estrenó el 8 de noviembre "El loco Dios" de Echegaray. En enero de 1901 estrenó "La pena" y en diciembre "Las flores", títulos ambos de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Por aquel entonces Josefina Blanco pertenecía a la compañía Guerrero-Díaz de Mendoza
En 1902 María Guerreo y su compañía realizó una gira por Hispanoamérica. En el Teatro de La Habana fue coronada en oro y diamantes. Interpretó "Reinar después de morir" de Vélez de Guevara. Estrenó "La musa" de Salvador Rueda y el 20 de noviembre "Malas herencias" de Echegaray. El 19 de febrero de 1903 estrenó "La escalinata de un trono" última obra de Echegaray en verso, el 18 de marzo "La noche del sábado" de Jacinto Benavente, el 2 de abril el monólogo benaventino "En este Madrid", el 31 de marzo "Aire de fuera" de Manuel Linares Rivas, el 16 de julio, en Barcelona, "Mariucha" de Galdós, el 26 de octubre "Por qué se ama" de Benavente y el 15 de diciembre "La desequilibrada" de Echegaray. El actor Fernando Díaz de Mendoza, en la obra refiriéndose a la protagonista, su esposa María Guerrero, decía: <<Esta mujer es incomprensible, es de seda con nervios de acero>>. Entonces Valle-Inclán que asistía al estreno, se puso en pie y, con su característico ceceo dijo: <<¡Puez ezo ez un paraguas!>>. Este mismo año estrenó "El emir" de Cavestany, "El abuelo" de Pérez Galdós, "Los dos sindicatos" de Echegaray, "Maria Victoria" de Manuel Linares Rivas y "Agua que corre" de Ángel Guimerà. De temperamento vibrante la Guerrero, fue actriz de fuerza y energía, de grito y pasión, para el teatro de los últimos tiempos de Echegaray y de los primeros de Benavente.
El 17 de enero de 1904 estrenó "La zagala" y, en junio en Barcelona, "La casa de García" comedias de los Quintero y el 15 de marzo "El dragón de fuego" de Benavente. El 7 de febrero de 1905 estrenó "A fuerza de arrastrarse" de Echegaray, el 28 de marzo "Bárbara" de Galdós, el 13 de abril "Rosas de otoño" de Benavente, el 18 de julio, en el Teatro Novedades de Barcelona, "El susto de la condesa" de Benavente, en julio y septiembre las obras de los Quintero "La aventura de los galeotes" y "La musa loca" y el 23 de diciembre el sainete lírico de Benavente "La sobresalienta". También estrenó "La pecadora" y "Andrónica" de Ángel Guimera en versión castellana de Luis López Ballesteros, el 20 de junio de 1905, en el Teatro Novedades de Barcelona. El 9 de enero de 1906 estrenó "Verdad" de Emilia Pardo Bazán, un drama que fue mal recibido por crítica y público. El 22 de febrero estrenó "Más fuerte que el amor" de Benavente, el 31 de marzo "La princesa Bebé" del mismo autor, el 14 de mayo "Amor de artistas" de Dicenta y, en septiembre, la comedia de los Quintero "El genio alegre". El 4 de diciembre encarnó el papel protagonista de "María Estuardo" de Schiller en versión de Francos y Llana.
La compañía Guerrero-Díaz de Mendoza estrenó el 8 de enero de 1907 "Monna Vanna" de Maeterlink y el 7 de marzo "Daniel" de Dicenta. En febrero de 1908 estrenó "El crimen de ayer" de Dicenta, el 14 del mismo mes "El preferido y los cenicientos" última obra de Echegaray, el 5 de marzo "Las hijas del Cid" de Eduardo Marquina y el 10 de octubre, en Buenos Aires, "Amores y amoríos" de los Quintero. En 1909 compró con su marido, el madrileño Teatro de la Princesa -hoy María Guerrero- para cuya inauguración, el 27 de noviembre, encarnó el papel principal de la obra de Marquina "Doña María la Brava". El 14 de marzo de 1910 estrenó "La tragedia del beso" de Carlos F. Shaw. A continuación realizó una gira por Hispanoamérica, estrenando, el 23 de junio en Buenos Aires "La flor de la vida" de los Quintero y el 27 de julio, en Montevideo, "En Flandes se ha puesto el sol" de Marquina. En 1911 estrenó dos obras de Ramón María del Valle-Inclán: "La marquesa Rosalinda" y "Voces de gesta". En el Teatro Dindurra de Gijón representó: el 7 de agosto "En Flandes se ha puesto el sol", el día 14 "Primavera en otoño" de los Martínez Sierra, el día 15 "Voces de gesta" y el día 16 "La flor de la vida" y "La alcaldesa de Pastrana" de Marquina. Actúó, el 11 de agosto, en el Teatro Iris de Avilés representando "Mancha que limpia" y el entremés "Rosa y Rosita" de los Quintero. Estrenó en Granada, el 8 de noviembre, "El alcázar de las perlas" de Francisco Villaespesa. El 7 de abril de 1912 estrenó el drama de los Quintero "Malvaloca".

 

La compañía Guerrero-Díaz de Mendoza en "La marquesa Rosalinda" en el Teatro de la Princesa de Madrid en 1911. Fuente:José Antonio Hormigón, Valle-Inclán y su tiempo hoy, Cincuentenario INAEM.

 

El 8 de enero de 1913 estrenó "El último pecado" de Pedro Muñoz Seca, el 14 de febrero "Cuando florezcan los rosales" de Marquina, el 14 de noviembre "El retablo de Agrellano" de Marquina -que se vio antes en Oviedo- y el 12 de diciembre "La malquerida" de Benavente, que quedaría como una de sus interpretaciones más recordadas. En 1914 estrenó "Mamá" de Gregorio y María Martínez Sierra y el 21 de abril la pieza de Galdós "Alceste". En su gira por Hispanoamérica estrenó "La garra" de Linares Rivas y "Una mujer" de Marquina. El segundo hijo de la actriz debutó en Buenos Aires. Cedió el Teatro de la Princesa a Margarita Xirgu durante su gira por suramérica. De regreso, el 23 de noviembre estrenó, para abrir la temporada del Español, el drama en verso de Marquina "Las flores de Aragón". El 4 de marzo de 1915 estrenó "El collar de estrellas" de Benavente y el 16 de abril, en Sevilla, "El duque de El" de los Quintero. En septiembre debutó en el Teatro Romea de Murcia, el primogénito de la actriz en un papel del drama de Villaespesa "La leona de Castilla". Estrenó el 14 de febrero de 1916 "Campo de armiño" de Benavente y el 30 de marzo "El Gran Capitán" de Marquina. El 8 de marzo de 1918 estrenó "Los cachorros" de Benavente y el 31 de diciembre "La verdad de la mentira" de Muñoz Seca. En estas fechas María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza trasladaron su residencia a los altos del Teatro de la Princesa.
La compañía Guerrero-Díaz de Mendoza estrenó el 21 de febrero de 1919 el drama de los Quintero "La calumniada" y el 29 de marzo "La vestal de Occidente" de Benavente. El 22 de diciembre debutó su sobrina María Guerrero López en "Y va de cuento..." de Benavente. El 3 de abril de 1920 estrenó el drama de Benavente "Una pobre mujer". El 19 de septiembre de 1921 se inauguró el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires, construido con todo lujo por el matrimonio Guerrero-Mendoza, ayudados por importantes donaciones. Estrenó el 10 de diciembre "Dentro de un siglo" de Muñoz Seca.
Madrid rinde homenaje al matrimonio Guerrero-Mendoza los días 9, 10 y 11 de abril de 1922, nombrándolos hijos predilectos de la capital y dando sus nombres a dos calles de la ciudad, al tiempo que se le impone la Gran Cruz de Alfonso XII. La compañía representó en el Teatro Palacio Valdés de Avilés: el 21 de agosto "Locura de amor", el 22 "La enemiga" de Nicodemi, el 23 "La dama del armiño" de Luis Fernández Ardavín, pieza que había estrenado el 24 de enero pasado, el 24 "El abanico de lady Windermere" de Óscar Wilde y el 25 "En Flandes se ha puesto el sol". Estrenó el 18 de noviembre "El doncel romántico" de Fernández Ardavín y el 11 de diciembre "Los frescos" de Muñoz Seca. El 2 de abril de 1924 estrenó "Lecciones de buen amor" de Benavente, el 9 de mayo "Un par de botas" del mismo dramaturgo y el 29 de marzo "El pobrecito carpintero" de Marquina. En 1925, el 17 de enero, estrenó "Don Luis Mejía" de Marquina y Alfonso Hernández Catá. El 9 de febrero de 1926 estrenó la tragicomedia en cuatro actos y en verso "Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel" de Manuel y Antonio Machado en el Teatro de la Princesa. Asistió el 6 de marzo de 1926 al homenaje celebrado a Margarita Xirgu en el Hotel Ritz de Madrid, por el estreno de "Santa Juana" de George Bernard Shaw. En mayo viajó a Nueva York y actuó, con atronador éxito, en el Manhattan Opera House.
El 7 de enero de 1928 estrenó en el Teatro Calderón "Via crucis" de Fernández Ardavín. Comenzó por estas fechas los ensayos de "El demonio fue antes ángel" de Benavente y "Entre desconocidos" de Rafael López de Haro. El día 14 hizo su última representación, en unas condiciones físicas críticas, con la obra de Fernández Ardavín "Doña Diabla". El día 16 tuvo que suspender los ensayos de la obra y al intentar retomarlos al día siguiente, ya le fue imposible. El lunes 23 de enero falleció a las diez de la mañana al agudizársele un ataque de uremia. Padecía, desde hacía tiempo, esclerosis del riñón. A las tres y media del día 24, tras ser expuesto el cadáver en el Teatro de la Princesa, fue enterrada en el cementerio de la Almudena.. En la presidencia del duelo se encontraban Benavente, el Ministro de Instrucción y un representante de la Casa del Pueblo de Madrid, ya que María Guerrero siempre se distinguió por su adhesión a la causa de los trabajadores.

 

Margarida Xirgu y Mercedes Capcir de pie y María Guerrero sentada.

Foto: "Margarita Xirgu y su teatro" Antonina Rodrigo.


La actriz María Guerrero en 1928 en Barcelona, antes de su muerte.

Fotografía Nuevo escenario


María Guerrero representó siempre a los clásicos de forma muy distinta a Margarita Xirgu que era muy fiel a los textos originales. La Guerrero siguiendo la usanza comenzada en el siglo XVIII, los representó no en sus textos originales, sino en versiones, a menudo nada respetuosas, que no sólo cortaban escenas, sino que, aún a veces, añadían trozos nuevos, casi siempre reducían a unidad los actos -tenía pánico al cambio de lugar en un mismo acto- compuestos originariamente por cuadros rápidos. La Guerrero había proyectado dar representaciones en el Teatro Romano de Mérida, pero su criterio sobre la escenificación contrastaba con la desnuda elocuencia del lugar y su intento no llegó a consolidarse.

 


Última foto de Maáría Guerrero entregada por su marido a Margarita Xirgu.

Archivo Xavier Rius Xirgu


IRENE LÓPEZ HEREDIA

Irene López Heredia nació en 1893 y desde muy joven sintió la atracción por el teatro. Una de sus primeras compañías fue la de María Guerrero, la cual debido a las dificultades con los empresarios, decidió tener su propio local. En 1898, su padre arrendó el Teatro Español al Ayuntamiento de Madrid y más tarde compró el Teatro Princesa (hoy María Guerrero), donde a la par que se estrenaban obras españolas y extranjeras de categoría, se dedicó la máxima atención a los clásicos españoles. Sostuvo una larga y costosa plantilla de actores, que le obligaron a desprenderse de su Teatro Cervantes de Buenos Aires, que pasó a ser propiedad del Banco Nacional hasta su destrucción en un incendio. Entre los actores de la compañía se encontraban Emilio Thuiller, Catalina Bárcena, Carmen Ruiz Moragas, Irene López Heredia y María Fernanda Ladrón de Guevara.

 

Autógrafo de Irene López Heredia.

Foto Todo Colección

 

Ernesto Vilches nacido en Tarragona en 1879, costituyó su propia compañía en 1909, con la que interpretó "El amigo Teddy" de Antonio Palomero, "El eterno don Juan" de Leo Dietrichstein en adaptación de Federico Reparaz, "Juventud de príncipe" de Wilhelm Meyer Forster o "Sangre de artista" de Erik Walner. Encontró luego la dificultad que todos los primeros actores deben vencer: la falta de una primera actriz. Fijó su atención en Irene López Heredia, que aún era una niña, que prometía ser una mujer bonita, y que hasta entonces había pasado desapercibida. Le encontró condiciones, la formó, la lanzó y la convirtió en su pareja artística y sentimental. Mucho más tarde, el 10 de noviembre de 1916 Irene estrenó con la compañía de Ernesto Vilches el entremés en prosa "Mi bebé" de Enrique Arroyo, en el Teatro del Príncipe Alfonso de Madrid. El reparto fue: Irene López Heredia (Aurelia), Mercedes Sampedro (Teodora), Eugenio Vera (Martina), Alejandro Maximino (Félix) y Ernesto Vilches como director. En 1917 interpretó su primera película "El golfo" de José de Togores, con Ernesto Vilches. Fue una compleja producción que no logró el respaldo del público. Irene formó pareja artística con Ernesto durante más de diez años y recorrieron juntos el mundo hispanohablante, mientras que su hermano Antonio Vilches actuó también como administrador, director y actor en la misma compañía, debutando en la primera temporada que Ernesto dio en Buenos Aires en el Teatro Nuevo, sala ubicada en la calle Corrientes 1528, desde noviembre de 1923 hasta el 6 de enero de 1924, en que clausuró su temporada para pasar a Montevideo. En esos pocos días de enero hizo "El amigo Teddy" de Antonio Palomero, "El corazón manda" de Francis de Croisse, "El eterno don Juan" de Leo Dietrichstein, "Las de Caín" de Joaquín y Serafín Álvarez Quintero y "La tía de Carlos" de Brandom Thomas. La compañía hizo conocer en sus actuaciones "Una mujer ideal", del dramaturgo y poeta irlandés Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, "El gran galeoto", del poeta, dramaturgo, matemático, economista y político español José Echegaray y Eizaguirre, Premio Nobel de Literatura en 1904 a medias con el poeta provenzal Federico Mistral y "Las viñas del Señor" de Fler y Croisset , mereciendo grandes elogios por su labor y por la corrección de la "mise en scéne". Se destacó también con líneas muy personales la primera actriz Irene López Heredia, por su inteligencia vivaz y su afán artístico. Antonio Vilches en Buenos Aires, intervino una temporada en el Teatro de la Ópera, en la calle Corrientes 860, presentando a las actrices Lía Abrines, Felisa Amelivia, Virginia Barragán, María Donday y a Irene López Heredia.


Irene López Heredia, boceto de José Machado de noviembre de 1928. Fuente: "La farsa"

 

La campaña teatral de 1927-1928 Irene la realizó bajo la dirección artística de Ricardo Baeza. Entre el 10 y el 13 de enero de 1928 la Compañía de Comedia Irene López Heredia, figurando ya Baeza como director del elenco, debutó en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño, con los actores Juan Espantaleón, José Bruguera, Antonio Vico y Ernesto Vilches. Las actrices fueron Ana M. Custodio, Irene López Heredia, Carmen Nieto, Herminia Peñaranda y Dolores Valero. El repertorio fue: "El corazón manda" de Francis de Croisse, "Lady Frederick" de William Somerset Maugham, "Un marido ideal" de Oscar Wilde y "Tambor y cascabel" de los hermanos Álvarez Quintero. A continuación Irene se separó del primer actor Ernesto Vilches, que hasta hacía poco había sido el co-director de la compañía y además su compañero sentimental.

En una entrevista periodística, Ricardo Baeza trazó sus intenciones inmediatas: <<Nosotros nos proponemos hacer, en un principio, comedias agradables, de público y al mismo tiempo de calidad literaria. Más adelante procuraremos ir dando cosas un poco más difíciles, presentando al público español lo que se hace de más nuevo por esos escenarios europeos>>. Esperaban añadir al repertorio pre-existente algunas de las mejores comedias extranjeras de aquellos últimos tiempos, mientras que en el plano del montaje y del decorado, otras novedades relativas fueron un cuidado del conjunto, algo más estricto del que se solía en las compañías españolas, y una presentación escenográfica moderna, sintética, que fuera un placer para los ojos en sí misma. Debutando en Zaragoza, viajaron luego por varias provincias -donde Baeza aprovechó su estancia dando una serie de conferencias sobre temas literarios y dramáticos-, antes de inaugurar la temporada pascual de abril y mayo de 1928, en el Teatro Poliorama de Barcelona. Desafortunadamente la iniciativa no prosperó: la tensión inevitable entre consideraciones comerciales y criterios artísticos, creó una brecha cada vez más ancha y conflictiva entre López Heredia y Baeza, y éste dejó el grupo antes de que finalizara la actuación barcelonesa. El 25 de diciembre de 1928 Irene representó "El caballero Varona" de Jacinto Grau con Mariano Asquerino, con el que más tarde fundó compañía.

 


Irene López de Heredia y Mariano Asquerino en "El caballero Varona",en el Teatro Infanta Beatriz de Madrid el 25 de diciembre de 1928.

Fuente: "Estampa".

 

A la luz de estas circunstancias, es bien curioso y bastante irónico que, a principios de 1929 al prepararse Irene López Heredia para una gira latinoamericana, ella contratara entonces a nadie más y menos que a Cipriano Rivas Cherif como director o asesor literario. Es también motivo de sorpresa que ésta fue la primera vez en su vida que Rivas Cherif asumió la dirección de una compañía profesional. En un artículo contemporáneo explicó que, siguiendo la recomendación de Gordon Craig, estaba implementando la necesidad de aquilatar la virtud de las teorías en la práctica de la escena. Después de una corta gira por provincias españolas durante marzo y abril, debutaron en Buenos Aires en mayo en el Teatro Maipo con tres piezas: "Champán, señorita" y las ya representadas "El corazón manda" y "El caballero Varona". El Teatro Maipo alternaba desde hacía tiempo esa clase de teatro con la revista. Josep Balaguer hizo parte de la gira por Hispanoamérica con la compañía de Irene y tuvo un gran éxito en el Teatro Odeón de Buenos Aires. Aparte de un breve paréntesis en Montevideo, siguieron representando en Argentina en la capital y en provincias y, cuando terminaron los contratos Irene disolvió la compañía, fórmula corriente en la época, para desligarse de la responsabilidad económica de pagar los pasajes de regreso a los actores. Su regreso a España se produjo en el mes de diciembre. Exactamente los mismos problemas experimentados por Baeza surgieron de nuevo: por razones económicas, tras el fracaso de una pieza de relativa calidad, Irene López Heredia programó una obra de Muñoz Seca, "El alfiler", en cuyo montaje tenía muy poco que ver un director artístico. Cipriano Rivas Cherif creyó que podría ser viable la idea de aunar los intereses de una compañía comercial, con sus pretensiones de mejorar la calidad del producto que se ofrecía al público, con la ventaja adicional de poder alcanzar una resonancia muy superior a la obtenida con los grupos anteriores. El resultado, sin embargo, fue decepcionante.

Ya en España la compañía de Irene López Heredia incluyó a actrices como Isabel Barrón como dama joven y a actores como Fernando Gómez-Pamo del Fresno, "Fresno", que además de retratar con humor a dramaturgos e intérpretes, fue actor también en las compañías de Lola Membrives, Margarita Xirgu y María Guerrero-Fernando Díaz de Mendoza.

La pareja artística de Irene y Mariano se prolongó hasta1942. Se dijo que durante 14 años también fueron amantes, como antes había ocurrido con Ernesto Vilches. La Compañía de Irene López Heredia y Mariano Asquerino estrenó el 24 de abril de 1931 la quinta comedia en tres actos y en verso "La prima Fernanda", de Manuel y Antonio Machado en el Teatro Victoria de Madrid. Se representó treinta y dos veces y obtuvo un éxito considerable. El 3 de junio de 1931, apenas dos meses después de la instauración de la República, la compañía de Irene y Mariano estrenó "Farsa y licencia de la reina castiza" de Ramón María del Valle-Inclán, en el Teatro Muñoz Seca de Madrid, con Mariano Asquerino como primer actor. Hacía años que Valle-Inclán vivía apartado del teatro comercial, y ni siquiera asistió a este estreno que, sin embargo, fue uno de los más exitosos de toda su carrera dramática. Y no sólo por las virtudes artísticas de la obra o por la calidad de la puesta en escena, sino porque en aquellos momentos venía a ser un símbolo de la recién conquistada libertad de expresión. La Monarquía había prohibido su representación. Por qué? La "Farsa y licencia de la Reina Castiza" es un retablo grotesco de la Corte de Isabel II -la reina castiza-; la reina que se escapó con un soldado y se fue a la verbena; la reina que cambió de amante y de ministro; la reina ignorante, plebeya, chula, impolítica, faraònica, lamentable, inmoral. Valle-Inclán, que parecía como si escribiera con un bisturí, recortó las figuras con una cruel alegría histriònica. Los remarcó implacablemente el gesto grotesco y el defecto psíquico. Todo toma un aire de guinyol funambulesco dónde todos los personajes hacen un papel desguitarradot y violento. La corte española tiene abundante figuras pintorescas, y última de la lente valleinclaniana todo coge unas proporciones de títeres insuperables, brillantes y lamentables a la vez.

Rafael Alberti explicó al respecto: <<Los intelectuales, la gente de letras, los artistas, en general, estan de enhorabuena. Ya se pueden estrenar las obras prohibidas. "Farsa y licencia de la reina castiza" de Valle-Inclán, Irene López Heredia la representa para hacer méritos republicanos. Pero no consigue engañarnos>>. Por aquel entonces todo el mundo conocía las ideas poco democráticas, de la López Heredia. Rivas Cherif persistió en su empeño y así, en 1934 comentó con Juan González Olmedilla la posibilidad de que el Teatro-Escuela de Arte (TEA) montase "Farsa y licencia de la reina castiza" de Valle-Incán pero no en la versión que incorporó en Madrid Irene, sino en la original, que incluía las acotaciones líricas y se ilustraba musicalmente con el "Fandango de candil" de Gustavo Durán.


Irene López Heredia en "Farsa y licencia de la reina castiza", de Valle-Inclán en 1931.

Fuente: Historia de la Literatura Española.

 

Irene López Heredia en "Farsa y licencia de la reina castiza" de Valle-Inclán en 1931.

Foto: Parnaseo.uv.es

 

El miércoles 17 de junio de 1931, la compañía de comedias de Irene López Heredia y Mariano Asquerino estrenó en el madrileño Teatro Muñoz Seca "La carroza del Santísimo", sainete de Prosper Merimée adaptada por Manuel Azaña. Este acontecimiento de carácter literario tuvo una repercusión social y política, por ser el traductor ministro de la Guerra en el Gobierno provisional de la recién estrenada República. El 11 de noviembre la compañía López Heredia-Asquerino representó "El embrujado" de Valle-Inclán en el Teatro Muñoz Seca. El 21 de noviembre "Una aventura diplomática" de Lugwin Bauer adaptada por Margarita Nelken y Eduardo Foertch y el 9 de diciembre "Las llamas del convento" de Fernández Ardavín, ambas también en el Teatro Muñoz Seca de Madrid.

 

Valle-Inclán lee "Divinas palabras" a Irene López Heredia y Mariano Asquerino en el Teatro Muñoz Seca de Madrid, el 4 noviembre de 1931.

Foto Amigos de Valle-Inclán

 

Con Eduardo Ugarte tuvo Irene proyectos de colaboración. Fue con la obra "Mitad y mitad" escrita por él en colaboración con López Rubio, que no llegó a estrenarse por considerarse muy atrevida para las compañías de entonces. También Ugarte tuvo el encargo de la actriz, sin concluir, de un drama sobre la quiebra de un banco, con el título de "Crac". En 1928 Ugarte había contraído matrimonio con Pilar Arniches, hija del dramaturgo Carlos Arniches, y se convirtió así en cuñado de otro dramaturgo destacado, José Bergamín.

La compañía López Heredia-Asquerino estrenó el 9 de enero de 1932 "La mujer del día" de Paul Armont y Leopold Marchand y el 10 de febrero "Era una vez en Bagdad" láminas de las "Mil y una Noches" agrupadas en tres actos, de Eduardo Marquina. En 1934 estrenaron una adaptación de Juan Chabas de la obra titulada "Ciclón" de Sommerset Maugham. El mismo año Irene interpretó la película "Doce hombres y una mujer". En octubre de 1935 la compañía López Heredia-Asquerino estrenó "La pelirroja" de Alfred Andersch, en la que Irene interpretó un doble personaje.
En el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño, la compañía López Heredia-Asquerino estrenó entre el 7 y el 12 de marzo de 1936: "La papirusa" de Adolfo Torrado y Leandro Navarro, "El Báculo y el paraguas" de Paulino Masip, "La dama del antifaz" de Cristóbal de Castro y "La inglesa sevillana" de los hermanos Álvarez Quintero. Los actores del repertorio fueron: Gabriel Algara, Antonio Armet, Mariano Asquerino, José Guijarro, Francisco Hernández, Gonzalo Llorens y Ricardo Vargas. Y las actrices: Carmen León, Irene López Heredia, Carmen López Lagar, Pascuala Mesa, Isabel Ortega, Isabel Pallarés y María Ángel Somalo Fernández. El 17 de julio de 1936 , un día antes del alzamiento nacional de los fascistas, la compañía López Heredia-Asquerino estrenó en el Teatre Poliorama de Barcelona la obra póstuma de Pedro Muñoz Seca la comedia "La tonta del rizo". Dos días antes había llegado a Barcelona Muñoz Seca acompañado de su esposa, Asunción Ariza. Se hospedaron en la pensión de la calle Lauria 24, regentada por la madre de la actriz Lina Santa María. Con ellos estaban también Asquerino y López Heredia. Otras fuentes, como el periódico "ABC" del 25 de julio, indicó contrariamente a la ubicación de la pensión: <<Por algo se empieza. Muñoz Seca, declarado cesante. Los famosos actores Irene López Heredia y Mariano Asquerino, también en Barcelona, tratan de amparar al matrimonio acomodándolo en la pensión "Claris" de la Vía Layetana>>. Muñoz Seca fue detenido por milicias anarco-sindicalistas que dominaban la ciudad condal, en la casa de un actor que le había aconsejado irse del hotel que ocupaba. Acusado de albergar ideas monárquicas, fue trasladado y encarcelado en la recién creada cárcel madrileña de San Antón, establecida en el Convento del mismo nombre, aunque su esposa fue liberada ya que oficialmente era ciudadana cubana. Llegado el mes de noviembre, fue sacado, en compañía de miles de presos, y fusilado sin juicio alguno el 28 de noviembre de ese año 1936, por las milicias de Vigilancia de Retaguardia, en Paracuellos de Jarama. Por aquellas fechas los franquistas Irene López Heredia y Mariano Asquerino ensayaban el sonido de la "Marcha real" en el Teatro Barcelona.

En 1937 la compañía López Heredia-Asquerino realizó una gira por Argentina. El 3 de junio el diario madrileño "La Voz" redactaba: <<A pesar de la oposición de todos sus compañeros de farándula hispana - ha habido quien, como la López Heredia, se ha atrevido a pedir en Buenos Aires que se le aplicara a la ilustre actriz Margarita Xirgu la ley de represión del comunismo, no le digo a usted más-; a pesar de todos los pesares, la temporada del Odeón ha arrancado con muy buen pie>>.

Entre el 24 y el 27 de octubre de 1939 la Gran Compañía de Alta Comedia López Heredia-Asquerino estrenó en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño las obras "Campo de armiño" de Jacinto Benavente, "La inglesa sevillana" de los hermanos Álvarez Quintero, "El río dormido" de Francisco Serrano Anguita y "Suspenso en amor" de Ladislao Fódor. Las actrices del repertorio fueron: Adela Carboné, Irene López Heredia, Asunción Montijano, Concha Montijano, Isabel Ortega, Consuelo Pallarés, María Isabel Pallarés, Ana de Siria y Antonia Tejedor. Los actores: Mariano Asquerino, José Blanch, Federico Górriz, José Latorre, José Montijano, Luis Porredón y Ricardo Vargas. Del 31 de octubre al 6 de noviembre de 1941 la Compañía López Heredia-Asquerino volvió a presentarse en el Teatro Bretón de los Herreros, con las obras de Jacinto Benavente: "El collar de estrellas", "Escuela de princesas", "Lo cursi", "La noche del sábado", "La princesa Bebé" y "Rosas de otoño" y la obra de Oscar Wilde "Una mujer sin importancia". Los actores del reparto fueron: Rafael Alonso, Mariano Asquerino, José Bernal, Rafael Calvo, Federico Górriz, Pedro Hurtado, Juan Monfort y José Montijano. Las actrices: Adela Carboné, Amelia García, Irene López Heredia, Pascuala Mesa, Asunción Montijano y María Antonia Tejedor. Las obras de Jacinto Benavente siempre formaron parte del repertorio de la López Heredia. Poco más tarde se produjo la separación de Irene y Mariano Asquerino. Por fin separaría el amor del trabajo!.

De nuevo entre el 16 y el 22 de enero de 1943 la compañía de Comedia López Heredia ,esta vez ya sin Mariano Asquerino, se presentó en el mismo teatro con las obras: "Ha entrado una mujer" de Enrique Suárez de Deza, "Lady Amarilla" del mismo autor, "La inglesa sevillana" de los hermanos Álvarez Quintero, "La madre guapa" de Adolfo Torrado, "Pero la vida no es sueño", "El rosario" y "Suspenso en amor" de Ladislao Fódor. Las actrices del repertorio fueron: Matilde Guarnerio, Irene López Heredia, Ana María Méndez, Pascuala Mesa y Josefina Palacios. Los actores: José Bernal, Luis Calderón, Emilio C. Espinosa, José Montijano y Fulgencio Nogueras. El 26 de noviembre de 1943 Irene López Heredia estrenó "Hedda Gabler" de Henrik Ibsen en adaptación de Luis Hurtado Álvarez, en el Teatro Barcelona. Entre el 1 y el 7 de septiembre de 1944 la Gran Compañía de Alta Comedia López Heredia volvió al mismo escenario logroñés, con las obras: "Adriana", "La carta", "La condesa Butterfly", "Lady Frederick", "Madame Cecilia "modas"", "María Victoria" y "La sombra". El actor fue Emilio C. Espinosa y la actriz Irene. Una vez más en el Teatro Bretón de los Herreros la Compañía de Comedia López Heredia representó entre el 13 y el 16 de septiembre de 1945, las obras: "Las flores", "Un marido ideal" de Oscar Wilde, "La mujer de nadie" de Gonzalo Delgrás y "Ventolera" de los hermanos Álvarez Quintero. Las actrices del repertorio fueron: Carmen Blázquez, Irene López Heredia, Asunción Montijano y María Luisa Tejedor. Los actores: José Bernal, José Bruguera y Vicente Soler. Entre el 21 y el 24 de agosto de 1947 la compañía se presentó en el mismo escenario con las obras: "La infanzona" de Jacinto Benavente, "Miedo" y "Titania" también de Jacinto Benavente. Los actores del repertorio en esta ocasión fueron: José Bernal, Manuel Díaz de Velasco, Antonio Prieto y Luis Torrecilla. Las actrices: Carmen Blázquez, Montserrat Casas, Lois Gómez, Irene López Heredia, Asunción Montijano y María Rosario Soriano.

La Compañía de Comedia López Heredia ofreció una serie de funciones en el escenario de Logroño, del 26 al 29 de agosto de 1948 con las obras: "Así son todas" sainete de Amadeu Vives, "Campo de armiño" de Jacinto Benavente, "El mayor pecado", "El placer de los dioses" de José González Castillo y "El rival de su mujer" de Jacinto Benavente. El repertorio de actrices fue: Carmen Blázquez, Montserrat Casas, Mary González, Irene López Heredia y Asunción Montijano. Y el de actores: José Bernal, Luis Durán, Llano y Antonio Prieto. Entre el 1 y el 5 de noviembre de 1950 la compañía representó en el mismo escenario las obras: "Divorcio de almas" de Jacinto Benavente, "El fiscal y la acusada" de Alfred Sutro adaptada por Luca de Tena, "Una mujer sin importancia" de Oscar Wilde, "Por el camino de la vida" de José María Pemán y "Rosas de otoño" de Jacinto Benavente. El director artístico de la compañía fue Luis Hurtado Álvarez, los actores: Francisco Alonso, Manuel Díaz de Velasco, Luis García Ortega y Antonio Queipo. Las actrices: Carmen Blázquez, María Angélica Domingo, Mary González, Irene López Heredia, Asunción Montijano y Marta Rotger.

En 1954 murió en Barcelona uno de los que habían sido su pareja artística y a la vez pareja sentimental, Ernesto Vilches. Un año más tarde Irene interpretó a Sofía para el cine en "Mister Arkadin". Luis Escobar dirigió en 1957 en el Teatro Eslava de Madrid, "La celestina" de Fernando de Rojas con Irene López Heredia y con los jóvenes José María Rodero y María Dolores Pradera como Calisto y Melibea. Al año siguiente Irene interpretó a la madre de Carlos en el film de Franco Rossi "Amore a prima vista" ("Buenos días, amor") y en 1959 interpretó "De espaldas a la puerta" de José María Forqué.

Irene López Heredia murió en 1962.


LOLA MEMBRIVES

Dolores Membrives Fernández hija de emigrantes españoles, nació en Buenos Aires el 28 de junio de 1888, diez días después que naciera Margarita Xirgu. Nació en una casa situada en la calle Defensa, entre las de Alsina y Moreno, de la ciudad de Buenos Aires, en el seno de una familia modesta que encabezada por el padre andalúz de profesión barbero, mantenía vivas las costumbres, tradiciones y expresiones propias de la tierra española de origen. A pesar de su escasa solvencia económica, su padre bautizó a la niña con una fiesta al mejor estilo andaluz, en la que no faltaron guitarristas y cantaores flamencos que su padre hizo venir especialmente de España. Lola Membrives viajó a Cádiz a los cuatro meses de edad. Sus padres tenían un establecimiento en la Plaza de La Mina. Más tarde regresó de nuevo a Buenos Aires.
Desde pequeña fueron entrando en su vida los autores clásicos hispanos. Siendo niña aún, con un llamativo vestido de aldeana gallega, interpretó unos versos en público, cosechando calurosos aplausos. En 1900, Buenos Aires tenía una intensa vida cultural y Lola Membrives, autodidacta, con gran capacidad de expresión e interpretación, comenzó a hacerse notar. Comenzó actuando como cantante a edad temprana, en la compañía lírica infantil del maestro Payá, debutó en el Teatro Mayo de Buenos Aires, con "La buena sombra", la zarzuela de los hermanos Álvarez Quintero y estrenó con un papel secundario en el Teatro Rivadavia (después Liceo) la zarzuela "El corneta de Belgrano", del comediógrafo y crítico argentino Enrique García Velloso. Fueron sus primeros pasos actuando como tonadillera.

 

Retrato de infancia de Lola Membrives en el Orfeón Español.

Foto Teatro.Meti2


En el año 1905 interpretó en Buenos Aires diversas zarzuelas y sainetes. Siempre hubo en ella una cantante unida a la actriz. Como prueba de su fuerza interpretativa quedaron los tangos que dejó grabados: "Maldito tango", "Milonguita", "El cuzquito", "La midinette", "Has de volver a mi" , "Hay que ver" y "Ojos negros". La música popular rioplatense tampoco fue ajena a ella. Mucho más tarde llegó a tener relación artística con Carlos Gardel y José Razzano, y estrenó el tango "Cara Sucia".
Unida al género chico actuó en España por primera vez en 1909, en el teatro Apolo de Madrid con un éxito sin precedentes. Apenas cumplidos los veinte años, interpretó de nuevo en España "La buena sombra", la zarzuela de los hermanos Joaquín y Serafín Álvarez Quintero. Juan Reforzo, su esposo, artista también, le brindó siempre su apoyo. Su vocación maternal se hizo realidad con un hijo, el doctor Juan Reforzo Membrives, reconocido especialista en endocrinología y metabolismo. Más tarde tuvo también una hija. Su faceta de cantante de zarzuelas y tonadillas fue superada por su paso a la comedia. Le sirvió de transición, de contrapunto, el teatro costumbrista de los hermanos Alvarez Quintero.

Roberto Casaux era un artista popular, inimitable creador, integrante del reparto de la primera producción fílmica argentina que atrajo la atención de los espectadores: "El fusilamiento de Dorrego" realizada por Mario Gallo en 1908. Sin haber llegado a los treinta años, Lola Membrives integró con él un binomio artístico, que obtuvo el reconocimiento del público durante una temporada. En 1920 Lola creó en Argentina su propia compañía, al frente de la cual trabajó hasta 1927 y obtuvo numerosos reconocimientos. El dramaturgo Jacinto Benavente llegó por primera vez a la Argentina en 1922 y recorrió en ferrocarril las ciudades del interior, junto a Lola Membrives dando representaciones de sus obras durante un año y medio. Cuando se detuvieron en Rufino ella bajó a recoger cartas y telegramas. En uno de los cables se anunciaba a Benavente que había ganado el Premio Nobel de Literatura. Lola Membrives compró una botella de champán y fue a despertar al escritor para celebrar la extraordinaria noticia. Benavente la recibió con calma y, contra lo que esperaba la actriz, decidió completar su gira antes de retornar a Europa.

 

Lola Membrives y Paco Pereda en "Cancionera" de los hermanos Álvarez Quintero, en Madrid en 1924.

Fuente: ADE, nº 77



Lola Membrives asistió el 6 de marzo de 1926 al homenaje celebrado a Margarita Xirgu en el Hotel Ritz de Madrid, por el estreno de "Santa Juana" de George Bernard Shaw. Poco después se formó la compañía de Lola Membrives y Manuel Soto. El 22 de octubre de 1928, dicha compañía estrenó la comedia en tres actos y en verso "Las adelfas", de Manuel y Antonio Machado, en el Teatro del Centro - hoy Calderón - de Madrid. Después la compañía se disolvió y se creó la compañía Lola Membrives y Ricardo Puga, la cual el 8 de noviembre de 1929 estrenó "La Lola se va a los Puertos" escrita especialmente para ella por los hermanos Machado en el Teatro Fontalba de Madrid. Jacinto Benavente también le escribió para ella "Pepa Doncel" que estrenó este mismo año en la capital. Estas dos últimas obras las volvió a representar en 1930, en su nueva gira por Argentina.
En 1931 la Membrives estrenó "Madreselva" el poema dramático en tres actos, en verso y un prólogo, que los hermanos Álvarez Quintero escribieron especialmente para ella. Actuaron además de Lola Membrives (Madreselva), Elena Cortesina, Esperanza Ortiz (Clávela), Guillermo Grases (el estudiante pregonero de romances), Fresno (el vagabundo) y Ricardo Puga (el aventurero usurpador de personalidad ajena).
En 1932 le llegó el año de los actos honoríficos y sus dos países más queridos Argentina y España, le ofrecieron un homenaje en el Teatro Avenida. Los estrenos continuaron deparándole éxitos. Representó este año "Teresa de Jesús" de Eduardo Marquina. Junto con Margarita Xirgu, fue una de las más destacadas interpretes del teatro de García Lorca, al que había conocido en 1931. Al año siguiente, dio a conocer en Argentina al poeta granadino con su obra "Bodas de Sangre", que alcanzó un importante éxito en todo el país. El julio de 1933 Juan Reforzo, marido y empresario de Lola Membrives, ya había invitado a Federico García Lorca a viajar en Buenos Aires con su compañía. El 28 de septiembre de 1933 la Xirgu actuaba al Teatro Poliorama de las Ramblas de Barcelona y apareció Lorca en el su camerino. Estaba de paso por Barcelona, a punto de embarcar rumbo a Montevideo, con el escenógrafo Manuel Fontanals, gran admirador de Margarita. A la capital uruguaia iban a preparar el montaje de "Bodas de sangre", en una representación única, al aire libre, a cargo a la compañía de Lola Membrives. Durante los seis meses que pasó en Buenos Aires y en Montevideo, entre octubre de 1933 y marzo de 1934, García Lorca dirigió en octubre la reposición de "Bodas de angre" con decorados de Jorge Larco, al Teatro Avenida de Buenos Aires que llegó a ser un sonado gran éxito y estrenó también al Teatro Avenida la versión completa de "La zapatera prodigiosa" el noviembre de 1933. Lorca añadió canciones y bailes a esta versión, que años antes había estrenado Magarita Xirgu y que Lola representó de nuevo en España, en 1935 en el Teatro Coliseum de Madrid, en versión convertida en ballet. Lorca también dirigió "Mariana Pineda" que se estrenó el enero de 1934, al Teatro Avenida de Buenos Aires, por la compañía de la Membrives. Pero García Lorca trabajó muy duro, al extremo que en enero de 1934 Lola Membrives, lo cerró en un cuarto del Hotel Carrasco de Montevideo porque a marchas forzadas acabara "Yerma", la obra que le había prometido para la siguiente temporada. Lorca en su habitación 704 del Hotel Castelar de Buenos Aires, también siguió escribiendo "Yerma". Antes de marchar, la compañía de Lola Membrives le hizo un homenaje en Lorca con motivo de celebrar las 100 primeras representaciones en Buenos Aires de "Bodas de sangre", que al final llegaron además de cien cincuenta.
A su regreso a España, en la representación de "El Otro" de Miguel de Unamuno, el Gobierno de la República otorgó a Lola Membrives la Gran Cruz de Isabel La Católica, orden que fuera fundada en 1815 por Fernando VII, para premiar los grandes servicios hechos por españoles en tierras americanas.

El estallido de la Guerra Civil Española en 1936 mantuvo a Lola Membrives lejos de la escena española. En Buenos Aires a la entrada del teatro se pudo leer en los carteles: <<Lola Membrives en "Bodas de sangre", de Federico García Lorca, el gran poeta español asesinado por los rojos>>. La prensa informaba que: <<Lola Membrives en dos semanas había organizado y tomado parte en cinco festivales... en provecho de los mercenarios que ametrallaban Madrid>>, adulando servilmente al final de cada acto al estilo fascista con vivas al caudillo Franco. Durante el conflicto permaneció en Argentina e hizo una incursión en el cine en 1938 filmando su primera película "La chismosa" dirigida por Enrique T. Susini. El film obtuvo un premio en el Festival de Venecia. En 1939 volvió repetidas veces a España, donde estrenó las últimas obras de Jacinto Benavente y aprovechó la ocasión para dar a conocer las obras de algunos escritores argentinos. Repartió su trabajo en 1941 entre "Tres perfectas casadas" de Alejandro Casona y "Adíos, señorita Grey" de Emlyn Williams. En el mismo año como homenaje al día de "La Raza" llevó a la escena "Santa María del Buen Aire" de Enrique Larreta.

Lola Membrives estrenó obras de los Quintero ("Madreselva", "Cancionera", "Los galeotes", "Las flores" y "Puebla de mujeres"), de Villaespesa, de los Machado ("La Lola se va a los puertos") y de Casona ("Tres perfectas casadas"). Pero su éxito estuvo unido incontestablemente a la obra de Jacinto Benavente, que creó para ella tipos de gran fuerza dramática ("Campo de armiño", "Pepa Doncel", "Señora Ama", "Gente conocida" y "La malquerida"). Interpretó a los clásicos Calderón de la Barca y Lope de Vega y, a numerosos autores españoles como Federico García Lorca, Pedro Muñoz Seca, Alfonso Paso, Enrique Jardiel Poncela, Eduardo Marquina y José María Pemán, entre otros. No omitiendo a los autores extranjeros, como Luigi Pirandello ("La vida que te dí") y Eugene O'Neill ("Anna Christie"). Señora de la escena, fue dueña de un estilo notable. Su expresión y la forma de decir, fueron únicas, y se destacó en los roles que interpretó en "La malquerida" de Jacinto Benavente y en "Bodas de Sangre" de Federico García Lorca. Su perfección se desdibujó por una tendencia hacia el lucimiento, lo que limitó sus alcances. Su vida fue un ir y venir entre ambas orillas del Atlántico, uniendo Argentina y España a través del arte escénico.
En 1942 emocionó nuevamente al público madrileño con "El mundo es un pañuelo" de los hermanos Álvarez Quintero. Estrenó en 1946, "Victoria" comedia escrita por su hijo con el seudónimo de Juan Albornoz y María Luz Regás. Mostrando su capacidad para abordar la dramaturgia universal, trabajó en 1949 en el Teatro Cómico en "Divorcio de almas" de Jacinto Benavente, "El águila de dos cabezas" de Jean Cocteau y "La rosa encendida" de Enrique Suárez de Deza. En 1950 la compañía de la Membrives actuó regularmente en el Teatro Calderón de Madrid y de nuevo en el Teatro Cómico interpretó en 1951 "Elena y los hijos de Eduardo" y "Mater imperatrix" de Jacinto Benavente. En 1952 interpretó "El lebrel del cielo" de Francis Thompson en el Teatro Odeón de Buenos Aires y "Un árbol para subir al cielo" de Fermín Chavez en el Teatro Enrique Santos Discépolo. La República Argentina en 1954, le otorgó la Medalla al Mérito Artístico.

 


Lola Membrives

Foto: Wikipedia

 

Filmó su segunda película "La cigüeña dijo ¡Sí!", en 1955, dirigida por Enrique Carreras con guión de Alejandro Casona, según la obra de Carlos Llopis. En 1956 le fue concedida una medalla especial del Círculo de Bellas Artes de Madrid, como intérprete del teatro benaventino. Hizo una gira por Venezuela en 1956 con su compañía de repertorio, en el Teatro del Este. Las obras representadas fueron: "Pepa Doncel", "Mujer al fin", "Señora ama", "La Malquerida" y "Mater imperatrix" escritas para ella por Jacinto Benavente, "Ventolera" escrita también para ella por los hermanos Alvarez Quintero, "En las manos del hijo" y "Paca Almuzara" escritas especialmente por José María Pemán para ella, "La cigüeña dijo sí" de Carlos Llopis, "Frenesí" de Charles Peyret Chappuis, "Los padres terribles" de Jean Cocteau, "Vacaciones" de María Luz Regáz y Juan Albornoz, "Bodas de sangre" de Federico García Lorca y "El abanico de lady Windermere" de Oscar Wilde.
Lola Membrives en 1960 interpretó "La buena sopa" de Felicien Marceau y en 1961 le otorgaron la Medalla del Mérito al Trabajo. En 1962 fue elegida miembro del Instituto de Cultura Hispánica. En 1962 interpretó "Cuando tu me necesites" de Alfonso Paso en el Teatro Cómico. Se retiró de la escena en 1964 para dedicarse a la enseñanza del arte dramático. Fue maestra para las generaciones de intérpretes que la siguieron, a quienes brindó sus conocimientos en el Conservatorio Nacional de Música y Arte Escénico. Su despedida de la escena argentina tuvo lugar el 31 de octubre de 1969, en el Teatro Odeón de Buenos Aires, que fue demolido a principios de la década de los '90, y se encontraba situado en la esquina porteña de Corrientes y Esmeralda. Lo hizo interpretando "Pepa Doncel" de Jacinto Benavente y "Los verdes campos del Edén" de Antonio Gala. Antes se había despedido del público español el 17 de enero de 1964 en Cádiz, donde se celebró el día antes un homenaje a su persona, por encargo del Instituto de Cultura Hispánica y realizado por la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias y Artes de Cádiz. La despedida se realizó con el estreno en el Teatro Andalucía, de la comedia de don José María Pemán escrita pensando en la actriz, "El río se entró en Sevilla". También se le rindió un homenaje en Madrid, con motivo de su despedida de la escena española y fue nombrada Presidenta de Honor de la Cátedra Tirso de Molina. Poseyó también la condecoración española de la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.
Lola Membrives falleció en la ciudad de Buenos Aires, el 31 de octubre de 1969 y fue enterrada en el Cementerio de La Chacarita.

CARMEN R. MORAGAS

 

La actriz Carmen Ruiz Moragas nació en Madrid el 11 de septiembre de 1896, fue una de las más cotizadas figuras de la escena madrileña, sobre todo en el mítico Teatro Fontalba. Dominaba todo el repertorio del teatro español del Siglo de Oro y se interesaba también por los autores contemporáneos, desde Benavente hasta "modernos" extranjeros como Pirandello y Cocteau. Hacía papeles de lo que entonces se denominaba dama joven en la compañía de María Guerrero y de Fernando Díaz de Mendoza.
El otoño de 1916 tras un animado estreno teatral, conoció al Rey Alfonso XIII y así comenzó una larga relación sentimental entre ellos dos. Alfonso XIII se enamoró de Carmen Ruiz Moragas, casi a primera vista, en cambio ella nunca estuvo enamorada del Rey. La Reina Victoria Eugenia tuvo una sacrificada y obligada tolerancia de los constantes devaneos de su marido, al que sus propios cortesanos le procuraban continuamente nuevas aventura sexuales. La família de "La Moragas" -como así le llamaba la gente- la incitaron entonces a contraer matrimonio y ella aceptó. El elegido fue Rodolfo Gaona, un joven y atractivo torero mexicano nacido en 1888, que por entonces estaba de moda en muchos aspectos y había llegado a marcar la pauta en las plazas de toda España, alternando con las más destacadas figuras del momento, como Gallito, Bombita y Machaquito. La boda se celebró en Granada el 18 de noviembre de 1917. Para nadie fue un secreto que la boda con Gaona quería ocultar la relación amorosa con el Rey. El matrimonio se rompió a los escasos meses de haberse celebrado. Entonces, se reanudaron las relaciones entre Carmen Ruiz Moragas y el Rey, temporalmente suspendidas por aquel efímero episodio. La otra familia de Alfonso XIII que duró casi 15 años - hasta el mismo día de su exilio, el 14 de abril de 1931- al margen de la vida en Palacio la formó con la actriz y con los dos frutos de su romance extraconyugal: María Teresa y el Leandro Alfonso. El primer hijo Anna María Teresa nació en Florencia el 9 de octubre de 1925 y el segundo Leandro Alfonso el 26 de abril de 1929, en el chalé de la Avenida del Valle donde ya vivía la familia. Las necesidades de ambos fueron sufragadas desde su venida al mundo, gracias a las rentas de una cantidad que Alfonso XIII había depositado en un banco suizo.En febrero de 1929 había fallecido de forma repentina la madre del Rey, la que había sido Reina Regente, Doña María Cristina.

 


Carmen Ruiz Moragas en 1929

Foto: Estáticos.


La Moragas fue fiel al Rey durante la década de los años 20, sin esperar que él no tuviera amantes como sucedía desde hacía algunos años durante sus viajes a París.
En 1929 los actores madrileños prepararon un homenaje a Jacinto Benavente, al serle prohibido poco tiempo antes el estreno de "Para el cielo y los altares". El gobierno del general Primo de Rivera creyó percibir en el drama gérmenes revolucionarios, ya que la obra se desenvolvía entre frailes, ministros y reyes. La Junta Directiva del Sindicato de Autores nombró un comité femenino para preparar el homenaje. Lo integraban las actrices Margarida Xirgu, presidenta del Sindicato; Loreto Prado, Leocadia Alba, Carmen Ruiz Moragas, Catalina Bárcena, Pepita Díaz de Artigas, Carmen Díaz, María Palou, Irene López Heredia, Amparo F. Villegas, Consuelo Hidalgo, Antonia Herrero, Selica Pérez Carpio, María Lacalle, Dorín de Disso, Eloísa Muro, Adela Calderón, Blanca Pozas y Celia Gámez. A última hora la Xirgu se vio obligada a renunciar a tomar parte en el acto, su salud empeoraba con el invierno.

 

Margarida Xirgu interpretando a Doña Inés.

Foto Cuadernos El Público.

Margarita Xirgu acompañada de Carmen Ruiz Moragas, Cipriano Rivas Cherif y el resto de su compañía en 1934, después de una representación de "Don Juan Tenorio" de José Zorrilla.

Fotografía Archivo de la Comunidad de Madrid.


Margarida Xirgu después de interpretar a Doña Inés de Ulloa.

Fotografía Archivo Regional de la Comunidad de Madrid

 

En junio de 1936 la Moragas parecía totalmente restablecida de su dolencia, que le había retirado de la escena hacía ya 8 meses, después de una delicada operación quirúrgica, al punto de estar planeando su vuelta a la escena. Su salud tuvo una recaída y el 11 de junio en Madrid, un cáncer se la llevó a los 39 años. Su relación sentimental con Alfonso XIII se interrumpió cinco años antes, cuando el Rey marchó al exilio. El padre de la Moragas gestionó una entrevista en Francia del Rey con sus dos hijos. El Conde de los Andes, albacea de Alfonso XIII, por indicación de éste, había encargado la gestión a don Rafael Castell padre, que era administrador de los bienes de la Casa de Alba, cuyo titular era entonces el padre de la actual duquesa Cayetana; para evitar hacerla él directamente y el compromiso que ello suponía en aquellos momentos. El día de su visita, les entregó 9.000 pesetas. El Rey poco antes de marchar al exilio en 1930, abrió una cuenta en un banco de Ginebra para garantizar el futuro económico de los dos hijos que tuvo con Carmen Ruiz Moragas. Se trataba de un millón de pesetas. Gracias a la buena administración de aquel dinero, debida tanto al Conde de los Andes como a los banqueros suizos, habían podido ir pasando mensualmente a los dos hijos primero 1.500 pesetas; luego 3.000, y ya más adelante, 5.000 pesetas. Se trataba, entonces, de distribuir aquella cantidad en tres partes iguales. Dos para María Teresa y Leandro Alfonso, y otra para una tercera persona, de nombre Alfonsa Miláns. En el Hotel du Rhône, de Ginebra, se les hizo entrega de las partes correspondientes. Esta señora siempre había vivido amparada por Quiñones de León, el que había sido en tiempos de la Monarquía embajador de España en París y que era la más habitual compañía cuando el Rey hacía sus muy frecuentes desplazamientos a la capital francesa. Es lógico suponer que el Rey tenía una gran confianza en él, y le hubiese dejado encomendada de alguna manera la protección de esta su otra hija. Quedaron excluidas del reparto otras dos personas que por entonces se decían hijos de Alfonso XIII: uno, llamado Roger Barborín, y otra, hija de una institutriz inglesa. El 28 de febrero de 1941 falleció Alfonso XIII en el Gran Hotel de Roma, a causa de una angina de pecho a los 55 años de edad.


MARÍA PALOU


María Palou nació en Sevilla, en 1891. Debutó como triple de zarzuela.

 


María Palou al principio de los años 1900.

Foto Todo Colección

 

María Palou estrenó la zarzuela "Las bribonas", con música de Rafael Calleja y letra de Antonio Viergol, en 1908 en el Teatro Apolo de Madrid, en la calle Llarga de la Sequiola, hoy Don Juan de Austria .

 

Maria Palou en "Las bribonas".

Foto Ganga


En 1909 con el estreno de la obra lírica "El patinillo" de Joaquín Álvarez Quintero y música de Gerónimo Giménez, se consagró María Palou como gran actriz de comedia.En esta época María se casó con Felipe Sassone Suárez, peruano nacido en Lima, 7 años menor que ella, escritor y periodista de origen italiano, pero que vivió siempre en España. Con él formó su propia compañía que dirigió el escritor.
María Palou estrenó casi todas las piezas dramáticas de su marido, como "La muñeca de amor" en 1914 y "El intérprete de Hamlet" en 1915. El 7 de febrero de 1918 la compañía María Palou-Felipe Sassone estrenó la comedia en tres actos "Pipióla" de los hermanos Álvarez Quintero en el Teatro Lara de Madrid. El repertorio fue: María Palou (Pipióla), Hortensia Gelabert (Nina Valdelara), Leocadia Alba (marquesa María), Amalia Sánchez Ariño (Marciana), Rita Lozano (Otilia), Carmen Tejada (doncella Manolita), Luis Peña (Alejandro), Emilio Thuillier (don Félix Pimentel), Salvador Mora (tío Rómulo), José Mora (Jesús), José Balaguer (Marianito Aldaz) y Miguel Gómez (criado). Este mismo año la compañía estrenó la obra de Felipe Sassone "A campo traviesa". En el Teatro Lara la compañía Palou-Sassone estrenó, el 2 de mayo de 1919, la comedia en dos actos "La honra de los hombres" de Jacinto Benavente. El repertorio en esta ocasión fue: María Palou (Gunna), Hortensia Gelabert (Paula), Leocadia Alba (Juana), Emilio Thuillier (Magnus), Antonio Martiaver (Toggi), Luis Manrique (Cristian) y Joaquín Pacheco (Sigurd). En 1920 la compañía Palou-Sassone bajo la dirección del escritor, hizo la temporada en el Teatro Lara de Madrid.
En el Teatro Benavente de Llanes en Asturias, la compañía Palou-Sassone representó en agosto de 1924: el día 28 "¡Calla, corazón! de Felipe Sassone, el 29 "A campo traviesa" también de Sassone, el 30 "Mariana" de José Echegaray y el 31 "La noche en el alma" también de Sassone. Continuó la compañía en septiembre con las obras: el día 1 "El sueño de una noche de agosto" de Maria Lejárraga y Gregorio Martínez Sierra, el 2 "La entretenida" de Sassone, el 3 "La señorita está loca" también de Sassone y el 4 "La de San Quintín" de Benito Pérez Galdós.
En la década de los años 20 y principio de los 30, la compañía estrenó toda la producción de Felipe Sassone que llegó a sobrepasar el medio centenar de piezas hasta 1935, en que se dedicó en exclusiva al periodismo. Las obras más aplaudidas fueron: "El miedo de los felices", "Volver a vivir", "Adán o El drama empieza mañana", "Una mujer sola", "Yo tengo veinte años", "La princesa está triste", "Lo que llevan las horas", "Paradoja" y "Tres cadenas perpetuas". El mes de enero de 1932 la compañía Palou-Sassone se presentó en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño con las siguientes obras: el día 1 "Mi padre" de Pedro Muñoz Seca, el 2 "La maricastaña" de Felipe Sassone, el dia 3 por la tarde "Vida y dulzura" de María Lejárraga y por la noche "De muy buena família" de Jacinto Benavente, el 4 de nuevo "La maricastaña", el 5 "Mamá" de María Lejárraga y el 6 "La rosa del mar". En 1933 la compañía Palou-Sassone representó "Teresa de Jesús" de Eduardo Marquina.
El diario madrileño "La Voz" publicó el 3 de junio de 1937: <<En la Habana, el público llenó constantemente el teatro de Margarita Xirgu. Lo mismo ocurrió en Bogotá. Donde no sucedió eso fue en Lima, que seguía siendo todavía la España de los virreyes, la España colonial de Felipe IV. Pero hoy es, además de eso, la España de Felipe Sassone y de doña María Palou. El señor Sassone preparó al público y, claro, la buena sociedad limeña no asistió al estreno de Margarita. ¡Ah!, cada uno hace honor a su historia y a su nombre>>. El artículo deja patente la envidia del matrimonio Sassone-Palou por los éxitos de Margarita Xirgu y la oposición terrible a sus ideas políticas.
En 1947 Felipe Sassone retornó al teatro y la compañía de su mujer María Palou estrenó sus obras: "Preludio de invierno" y "Un rincón... y todo el mundo" en 1947 y "Yo tengo veinte años" en 1951, obras mucho más profundas que las que les precedieron.
María Palou murió en Madrid en 1957 a los 66 años y Felipe Sassone también en Madrid en 1959 a los 75.

 

MERCEDES PÉREZ de VARGAS

Fue una actriz de comedias desde muy joven. El 3 de octubre de 1908 Mercedes formando parte de la compañía de Irene Alba, estrenó la comedia en tres actos "Las de Caín" de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, en el Teatro de la Comedia de Madrid. El repertorio de actores y actrices fue: Irene Alba (Doña Elvira Horcajo de Caín), Nieves Suárez (Rosalía), Concha Ruíz (Marucha), Mercedes Pérez de Vargas (Estrella), María Carbone (Amalía), Esperanza Bedoya (Fifí), Julia Martínez (Doña Genara), Ana Quijada (Brígida), José Santiago (Don Segismundo Caín y de la Muela), Rafael Ramírez (El tío Cayetano), Manuel González (Alfredo), José Calle (Marín), Ernesto Vilches (Pepín Castrolejo), Juan Català (Tomás), Pedro Zorrilla (un guarda), Antonio Suárez (Emilio Vázquez) y Emilio Ruiz Santiago (un barquillero y un pollito).
En 1917 Mercedes Pérez de Vargas estrenó la comedia en tres actos "Genio y figura" de Carlos Arniches, Enrique García Álvarez, Antonio Paso y Joaquín Abati

 

El actor José Santiago con la actriz Mercedes Pérez de Vargas, en una escena del segundo acto de la obra "Genio y Figura", de los autores Arniches, García Álvarez, Antonio Paso y Joaquín Abati.

Fotografía Fundación Juan March.

 


La actriz Pérez de Vargas y el actor Manuel González en una escena del tercer acto de la obra "Genio y Figura", de los autores Arniches, García Álvarez, Antonio Paso y Joaquín Abati.

Fotografía Fundación Juan March.


El 30 de abril de abril de 1918, la compañía de Mercedes Pérez de Vargas estrenó en el Teatro Lara de Madrid, la novela escénica "La inmaculada de los dolores" de Jacinto Benavente. El repertorio de importantes actrices y actores, que tuvieron su propia compañía fue: Mercedes Pérez de Vargas (Asunción), Amalia Sánchez Ariño (Doña Julia), Srta. Illescas (Marquesa de los Castañares), Irene Alba (Doña Cirila), Hortensia Gelabert (Doña Clarita), Srta. Méndez (María Luisa), Pepita Ponce, Srta. Lozano (una criada), Emilio Thuillier (Don Gerónimo), Sr. Gonsálvez (Marqués de Encinar), Sr. Isbert (Don Serapio), Carlos Peña, Sr. Pacheco (Marqués de los Castañares), Sr. Fuentes (Paco), Sr. Balaguer (Dorito), Sr. Mihura (Don Félix), Sr. Ariño (Don Eugenio), Sr. J. Mora (un criado) y Remigio Gómez.

 

ROSARIO PINO

Rosario Pino nació en Málaga en 1871. Se dedicó desde muy joven al estudio de la declamación bajo la dirección de José Ruiz Borrero, presidente de una sociedad dramática de la que salieron muchos y muy buenos actores. Las condiciones que Rosario mostró, decidieron al director de escena Isidoro Valero a contratarla para Barcelona, donde obtuvo la Pino muchos aplausos en varias obras y muy especialmente, en el papel de Alicia en el drama poético "Un drama nuevo" de Manuel Tamayo y Baus, que muestra la pasión de un actor, que ve convertirse la ficción en realidad al representar un drama de celos.
En la Compañía de Antonino Grifell, recorrió con éxito Catalunya y en 1888 ingresó en la Compañía de María Tubau, actuando en el Teatro Principal de Barcelona. Cuando dicha compañía partió de gira hacia América, Rosario no tuvo valor de separarse de sus ancianos padres y permaneció en España, recorriendo, entre otras las provincias de Valencia y Zaragoza en la compañía de Ricardo Guerra, en la que figuraba también Sofía Alveró.
En 1890 Rosario Pino actuó en el Teatro Eldorado de Barcelona -que se ubicaba en la Plaza de Catalunya esquina con la calle Bergara- donde habían compañías de zarzuela y de verso, pasando después al Teatro Tívoli de Madrid, donde actuaban José Vallés y Julio Ruiz. En esta época María Tubau contrajo matrimonio con el dramaturgo Ceferino Palencia y ambos formaron compañía, poniendo en escena obras preferentemente del teatro francés. Ceferino contrató de nuevo a Rosario para la Compañía Tubau-Palencia y después de recorrer varios teatros de provincias, comenzó en Madrid la temporada en el Teatro Princesa, estrenando "Thermidor" de Victorien Sardou, "París fin de siglo" de Toqueville y Fournier en adaptación de Mariano Pina Domínguez y "Serafina, la devota" de Enrique Gaspar, haciendo en esta última obra, un papel eminentemente dramático. En aquella temporada y en la de 1893, Rosario hizo una brillante campaña, sustituyendo a la primera actriz María Tubau en varios papeles y antes de que terminara la temporada, firmó contrato con el Teatro Lara, en el que se presentó el 30 de abril, con el proverbio "De gustos no hay nada escrito" de Fernando Martínez Pedrosa, obteniendo una acogida entusiástica.
Rosario Pino cosechó en el Teatro Lara de Madrid, entre 1893 y 1899, muchos éxitos con obras como: "Zaragüeta" de Miguel Ramos Carrión y Vital Aza estrenada el año 1895, "La praviana" de Vital Aza estrenada el 8 de febrero de 1896, "Los señoritos" de Ramos Carrión y "Quisquillas" de J. Flores García y J. Romea, entre otras. El 13 de febrero de 1897 se estrenó en el Lara la comedia en un acto "El marido de la Téllez" de Jacinto Benavente, con el siguiente repertorio de actrices y actores: Sra. Pino (Felicia), Sra. Valverde (Doña Laura), Sr. Ruiz de Arana (Jacinto), Sr. Nortes (Diéguez), Sr. Porredón (Pepe), Sr. Rubio (Don Ricardo), Sr. Larra (Téllez), Sr. Gonzálvez (Noguera), Sr. Santiago (Arenales) y Sr. Olías (el traspunte). En este mismo año la compañía Tubau-Palencia retomaron la actividad del Teatro Español, que había permanecido cerrado hasta entonces.
El 7 de diciembre de 1899 el Teatro Artístico al que pertenecía Rosario Pino, estrenó en el Teatro Lara la primera versión de "El yermo de las almas" subtitulada "Episodios de la vida íntima" de Ramón María del Valle-Inclán, para recaudar fondos y proporcionarle un brazo ortopédico, aunque también se dijo que la función fue para financiar una grave enfermedad del dramaturgo gallego, en la que estuvo a punto de perder un pie. La puesta en escena constituyó un gran éxito de público; pero los espectadores no tomaron en serio a Octavia Goldoni, la protagonista de la obra, una mujer tuberculosa que muere exangüe en escena. Las prietas carnes de Rosario y los pómulos desbordantes de colorete, no dieron el modelo de fragilidad que requería el papel. Otros papeles de la obra fueron interpretados, excepcionalmente, por Jacinto Benavente y Gregorio Martínez Sierra. A continuación Rosario firmó contrato con el Teatro de la Comedia de Madrid

 

Rosario Pino en 1900.

Foto Wikipedia

 

Rosario Pino en 1903 representó en Buenos Aires, obras contemporáneas del teatro español, como las de los hermanos Álvarez Quintero y Jacinto Benavente, en el teatro Odeón de la calle Esmeralda de Buenos Aires.

 


Caricatura de Rosario Pino para la revista "Caras y caretas" de 1903

 

En 1905 formó compañía con Enrique Borrás. La Compañía Pino-Borràs representó en el Circo-Teatro desde el 30 de junio al 17 de julio de 1905, las obras: "El marido pintado" de Gabriel Briones, "Tierra baja" de Ángel Guimerà, "El místico" de Santiago Rusiñol, "Primo Prieto" de Manuel Vigo y Francisco Morano, "El alcalde de Zalamea" de Calderón de la Barca, "Parada y fonda" de Vital Aza, "los viejos" de Ignasi Iglesias, "Mar y cielo" de Ángel Guimerà, "Los asistentes" de Pablo Parellada, "La loca de la casa" de Benito Pérez Galdós y "Sin querer" de Jacinto Benavente.
Más tarde formó compañía con Emilio Thuillier. Fue una de las intérpretes más destacadas de las obras de Jacinto Benavente y de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Entre sus obras más significativas figuran "Rosas de otoño" y "La ley de los hijos" del primero y "Malvaloca" de los hermanos A. Quintero. Fue una gran rival de la actriz María Guerrero.

La Compañía de Rosario Pino estrenó en 1909 la comedia en tres actos "Las de Caín" de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, en el Teatro San Fernando de Sevilla. El 12 y 13 de mayo de 1913 la Compañía representó en el Teatro Principal (antiguo Liceo) la comedia "Divorciémonos" de Victorien Sardou, el drama "Sacrificios" de Jacinto Benavente y la comedia "El genio alegre" de los hermanos Álvarez Quintero. En junio de 1914 en el mismo teatro la Compañía de Rosario Pino representó desde el día 19 hasta el 24, el drama "La malquerida" de Jacinto Benavente, la comedia "Alma triunfante" también de Benavente, el entremés "Sangre gorda" de los Quintero, el drama "Malvaloca" también de los Quintero, el juguete cómico "El orgullo de Albacete" de Pierre Weber, el drama "Rosas de todo el año" de Julio Dantas, la comedia "Amores y amoríos" de los Quintero, la comedia "Primavera en otoño" de Gregorio Martínez Sierra y la comedia "Sorpresas". De nuevo en el Teatro Principal el 30 de junio de 1920 la Compañía representó el poema dramático "La flor de la vida" de los Quintero y el paso de comedia "El corazón en la mano" también de los hermanos Álvarez Quintero.

El 19 y 20 de julio de 1924 la Compañía de Rosario Pino representó en el Teatro Principal (antiguo Liceo) la obra de los hermanos Álvarez Quintero "Concha la limpia". En mayo de 1926 representó en el Teatro Benavente de Llanes, en Asturias, las obras de los hermanos Álvarez Quintero: los días 15 y 16 "Concha, la límpia" y los días 16 y 17 "El corazón en la mano" y "Rosa y Rosita".

 

Retrato de Rosario Pino y Margarida Xirgu.

Foto Museo Nacional del Teatro de Almagro


Rosario Pino murió en Madrid en 1935 a los 64 años de edad.


LORETO PRADO


Loreto Prado Medero nació en Madrid en 1863. Debutó en el Teatro Romea, sin gran talento pero con prodigioso instinto. Loreto fue una tiple bajita, fea y morena -lo que le ayudaba a su destornillante vis cómica- que se impuso no por su voz escasísima hasta hacerse apagada, sino por la mímica, por la expresión de aquella cara movible, con su boca de risa y sus ojos centellantes. Nadie se explicaba el delirio que despertó en el público, una tiple completamente afónica como la Loreto.

 


Loreto Prado. Foto Wikipedia

 


El llamado episodio nacional "Cádiz", la zarzuela de los compositores Federico Chueca Robles y Joaquín Valverde Durán y con libreto de Francisco Javier de Burgos Sarragoiti, se estrenó el 20 de noviembre de 1886 en el Teatro Apolo de Madrid, con el siguiente reparto en algunos de sus numerosos papeles: Adelaida Latorre en Curra, Cecilia Delgado en una mulata, Mercedes Guerra en una mamá, Joaquina Pino en Carmencita, Srta. Borja en Doña Angustias, Loreto Prado en Etelvina, Sra. Bermejo en Señoritas, Ricardo Morales en El Marqués, Gabriel Sánchez Castilla en Don Cleto, Julio Ruiz en Fray Casto, en un negrito y en un ciego, Sr. Cruz en El Rubio, Pablo Díaz en Lorenzo, Julián Castro en Fray Cirilo, Sr. Campos en Fernando, Sr. Alentón y Manuel Barreal en Oficiales ingleses. Las famosas Joaquina Pino y Loreto Prado estaban casi en el principio de lo que habían de ser gloriosas carreras artísticas.
Loreto Prado se casó con el actor Enrique Chicote, 7 años menor que ella, uno de los más destacado intérpretes de comedia y sainete del panorama artístico español, de finales del siglo XIX y principios del XX. Ambos formaron su propia compañía teatral con el nombre de Compañía de Zarzuela y Verso de Loreto Prado y Enrique Chicote y, durante décadas se situaron entre los preferidos por el público en las salas de teatro madrileñas, especialmente en el Teatro Cómico. Entre sus mayores éxitos se incluyen los estrenos del juguete-cómico-lírico en verso "La señora capitana" de José Jackson Veyán (libreto) con música de Tomás Barrera y Quinito Valverde, en el Teatro Romea en 1900, "La última copla" en 1904 y la zarzuela "Alma de Dios" en 1907, del maestro José Serrano que se mantuvo en el Teatro Cómico tres temporadas seguidas.

 

Enrique Chicote.

Foto Wikipedia

 

El 7 de mayo de 1911 la Compañía Prado-Chicote estrenó en el Teatro Cómico, el sainete lírico en dos actos, divididos en siete cuadros y en prosa "Gente menuda" de Carlos Arniches, Enrique García Álvarez y música del maestro Joaquín Valverde (hijo, Quinito). Loreto interpretó a Catalina, rodeada de las actrices Saavedra, Castellanos, Águila, Vela, Román y Galcerán; y de los actores Enrique Chicote en el papel de Perico, Ripoll, Castro, Soler, Girón, Morales, Ponzano, Delgado , González, Ortiz, Fernández, Bermúdez, Martín, Miranda, Gálvez, Díez y Berges.

 


Foto dedicada de Loreto Prada.

Foto Telefónica.net



La Compañía Loreto Prado-Enrique Chicote representó en el Teatro Principal (antiguo Liceo) desde el día 27 de abril hasta el 3 de mayo de 1921, la zarzuela "Los granujas" de Carlos Arniches y José Jackson Veyán, con música de Valverde Jr. y Torregrosa, la revista "La liga de las naciones" de Manuel Fernández Palomero y Ernesto de Córdoba, la humorada lírica "Las aventuras de Colón" de Antonio Paso y José Rosales Méndez, el melodrama "El machacante" de Julian Moyrón y Ricardo Hernández Bermudez, el desfile histórico-cómico-lírico-bailable "Ellas" de Ángel Torres del Álamo y Antonio Asenjo, el viaje-cómico-lírico "Los perros de presa" de Antonio Paso y Joaquín Abatí, la zarzuela "Los chicos de la escuela" de Carlos Arniches y José Jackson Veyán, con música de Valverde Jr. y Torregrosa, la zarzuela "Colilla IV" de José Ramos Martín, el juguete cómico "Mi sobrino Fernando" de Antonio Fernández Lepina y el sainete lírico "Gente menuda" de Carlos Arniches y Enrique García Álvarez. La compañía de Loreto Prado y Enrique Chicote estrenó en 1925 la zarzuela en un acto "Se alquila un cuarto" de Jardiel Poncela.

La compañía Prado-Chicote estrenó con éxito, entre otras, la zarzuela "El jardín cerrado" de Gabriel Faurè y la comedia "La sobrina del cura" de Carlos Arniches, en las que se reflejaba el Madrid castizo y sainetero de la época.
Cuando Loreto Prado murió en Madrid en 1943, tras 50 años en escena, se organizó un tumulto de aficionados dispuestos a llevar el féretro a hombros desde la puerta del Teatro Cómico, donde ella casi había vivido. En 1944 Enrique Chicote publicó su autobiografía bajo el título "La Loreto y este humilde servidor. (Recuerdos de la vida de dos comediantes madrileños)", en la que se recogen numerosas anécdotas de la vida teatral en la capital a lo largo de más de cincuenta años. Enrique Chicote murió en 1958 también en Madrid.

 

Algunos textos han sido extraidos de Cervantes Virtual, Wikipedia, Biografías y vida,...

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

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