45.
RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN
Ramón
José Simón Valle Peña, conocido como Ramón María
del Valle-Inclán nació a Villanueva de Arosa el 28 de octubre de
1866, fue dramaturgo, poeta y novelista, formó parte de la corriente denominada
Modernismo a España y próximo, en sus últimas obras, al alma
de la Generación del 98; es considerado uno de los autores clave de la
literatura española del siglo XX.
Era
hijo del escritor liberal y galleguista Valle-Inclán Bermúdez de
Castro, amigo de Manuel Murguía, Andrés Muruáis y de Dolores
de la Peña, de ascendencia noble. Estudió el bachillerato en el
Instituto de Pontevedra hasta 1885, y después empezó a estudiar
derecho en la Universidad de Santiago de Compostela, con resultados regulares.
Al mismo tiempo, acudía a las clases de esgrima impartidas por el florentino
Attilio Pontanari y en 1888 se matriculaba en "dibujo y adorno de figura"
en la Escuela de Artes y Oficios. En esta época hace sus primeros pasos
literarios, que ven la luz en publicaciones como "Café con gotas",
de Santiago y la barcelonesa "La ilustración ibérica";
participa activamente al lado de su hermano Carlos, en la vida periodística
de la ciudad.
En 1890, a causa de la muerte
de su padre, abandonó la carrera de derecho, que le había sido impuesta
por éste último, y volvió a Pontevedra. Después de
una hipotética estancia en Italia, todavía por documentar, viaja
a Madrid a finales de 1890, donde frecuenta el Museo del Prado y las bibliotecas
de la ciudad, colabora en periódicos como "El Globo" y dedica
gran parte de su tiempo libre a asistir a representaciones del género "chico".
En
1892, Valle-Inclán realiza su primer viaje a América, concretamente
en México, donde pasa un poco menos de un año, repartido entre las
ciudades de Veracruz y Ciudad de México. En tierras mejicanas colaboró
para dos diarios: "El veracruzano libre" de Veracruz y "El universal"
de Ciudad de México, en los cuales publicó diversos relatos. Parece
ser que su estancia en tierras americanas no estuvo exenta de problemas, ya que
existen datos que participó en un duelo en la capital y en una sonada pelea
en Veracruz. De México pasó a Cuba y permaneció algunos días
en Matanzas, alojado en casa de unos amigos.
De retorno en España, en
1893, se instaló a Pontevedra, donde trabó amistad con Jesús
Muruáis, bibliógrafo y profesor de latín en el Instituto
de la ciudad, en cuya biblioteca pudo leer a los más importantes autores
europeos de la época. Durante su estancia en Pontevedra, que se prolongaría
hasta 1896, publicó su primer libro, la colección de relatos de
tema amoroso "Femeninas" en 1894.
Es en esta época cuando
Valle-Inclán empieza a cultivar su particular indumentaria: capa (al principio
un "poncho" mejicano), chalina, sombrero y sobre todo sus largas y características
barbas; las "barbas de chivo" que habla Rubén Darío en
un poema dedicado al autor:
"Este gran don Ramón, de las barbas
de chivo,
cuya sonrisa es la flor de su figura,
parece un viejo dios, altanero
y esquivo,
que se animase en la frialdad de su escultura"
En
1896 volvió a instalarse en Madrid. Allí acude a diversas tertulias,
en las cuales conoce a muchas figuras destacadas de la época, como Gómez
Carrillo, Pío y Ricardo Baroja, Azorín, Benavente, González
Blanco, Villaespesa, Mariano Miguel de Val, etc.
Con su curioso zetacisme (ceceo),
llevaba la voz cantante en las tertulias, le gustaba mostrarse independiente y
altivo como un "enfant terrible" que se distinguía además
por su vestimenta. Para Gómez de la Serna era la mejor máscara a
pie que cruzaba la calle de Alcalá y el dictador Primo de Rivera lo calificó
eximio escritor y extravagante ciudadano. En conjunto - como han destacado muchos
de sus contemporáneos- llevaba una vida teatral que se desarrollaba detrás
de una máscara.
En 1897 se publica su segundo libro "Epitalamio"
(historias de amores), sin demasiado éxito. Durante estos años,
participó como actor en obras teatrales como "La comedia de las fieras"
de Jacinto Benavente o "los reyes en el destierro" adaptación
de Alejandro Sawa de una novela de Alphonse Daudet. En 1899, en una discusión
en el Café de la Montaña, el periodista Manuel Bueno le causa una
herida en el brazo que acaba gangrenándose y haciendo necesaria su amputación.
Este mismo año publica en libro y estreno en el Teatro Lara de Madrid,
"Cenizas", su primera obra teatral.
En la misma época colabora
en numerosas revistas literarias, como "La vida literaria", dirigida
por Benavente, "Revista nueva", dirigida por Luis Ruiz Contreras, "germinal"
dirigida por Joaquín Dicenta o "Vida nueva" dirigida por Eusebio
Blasco.
Vive la bohemia literaria modernista
y pasa mucha hambre y necesidad. Habita en un sitio de tan poco espacio, que hay
que subir las sillas con un carrillo para poder pasar.
En 1900 escribe la novela
para entregas "La cara de Dios". Este mismo año Valle-Inclán
participa en un concurso de cuentos favorecido por el diario "El Liberal".
Aunque no consigue ganar el premio, su relato "Satanás" fue muy
elogiado por Juan Valera, uno de los miembros del jurado, en un artículo
de prensa. Parece ser que el jurado no quiso arriesgarse a premiar un relato tan
innovador. En los años siguientes, siguió colaborando en diversas
publicaciones, como "La ilustración artística", "La
ilustración española e hispanoamericana", "La España
moderna", etc. En "Alma española" publicó, en diciembre
de 1903, una famosa autobiografía. En los lunes de "El imparcial"
empieza a publicar "Sonata de otoño", en que hace por primera
vez aparición su personaje el Marqués de Bradomín, su alter
ego.
Las "Sonatas" -todo un monumento del modernismo- se publican
en libro en 1902 (Sonata de otoño), 1903 (Sonata de estío), 1904
(Sonata de primavera) y 1905 (Sonata de invierno). Estas narraciones, fragmentos
de unas memorias ficticias del Marqués de Bradomín, constituyeron
el ejemplo más destacado de prosa modernista en la literatura española.
En ellas relata, de forma autobiográfica, los amores del Marqués
de Bradomín (un Don Joan ochocentista, cínico y sensual). En estos
relatos, Valle-Inclán representa una nostalgia sensitiva típica
en los discípulos de Rubén Darío (abanderado del modernismo
en España). Cabe destacar también una de las mejores y más
importantes obras en toda la prosa modernista hispana: "Flor de Santidad"
en 1904, esta obra sin huir de las formas musicales y coloridas del modernismo,
se centra en las tradiciones populares y leyendas gallegas con las cuales Valle-Inclán
se familiarizó en su infancia.
En 1903 escribe los relatos "Corte
de amor" y "Jardín umbrío".
En 1905 publica una
colección de cuentos con el título de "Jardín novelesco;
Historias de almas en pena, de duendes y de ladrones". Al año siguiente
estrena en el Teatro de la Princesa una obra teatral basada en el protagonista
de las "Sonatas", "Lo Marcara de Bradomín". Forma parte
del reparto de la obra Josefina Blanco, futura esposa de Valle-Inclán,
con la cual contraerá matrimonio en 1907. Las bodas se celebraron en la
madrileña iglesia de San Sebastián. El matrimonio tuvo diversos
hijos: Joaquín María en 1914, Carlos Luis en 1917 y Jaime en 1921.
En
1907 escribe el relato "Historias perversas" y en 1908 también
el relato "Corte de amor. Florilegio de honestas y nobles damas".
Por
la cantidad de texto en estilo directo, es decir diálogos, algunas obras
narrativas de Valle-Inclán como el ciclo de las "Comedias bárbaras":
"Águila de blasón" (1907), "Romance de lobos"
(1908) y "Cara de plata" (1923) podrían considerarse dramáticas.
Al revisarlas y comprender la dificultad -o imposibilidad- de representarlas,
se las ha incluido entre sus novelas.
En 1907 también publica diversos
libros, como "Aromas de leyenda" en el cual recibe la influencia del
modernismo. Consta de catorce poemas de métrica variada. En ellos recrea
diversos aspectos de su Galicia natal: descripciones del paisaje, trabajos cotidianos,
miracleria, superstición ... Inscritas también en la estética
modernista son las suyas abres "Versos en loor de un santo ermitaño"
y "Lo Marcara de Bradomín", a manera de coloquios románticos.
Para entregas, en el diario "El Mundo", publica "Romance de Lobos".
En
1908 inicia la publicación de su serie de novelas "Relatos de la guerra
carlista": "Los cruzados de la causa" (1908), "El resplandor
de la hoguera" (1909) y "Gerifaltes de antaño" (1909), donde
ofrece un tratamiento nuevo de esta temática, raspando el efectismo épico
dominante en obras anteriores del autor y adoptando un estilo más sobrio,
entrañable y lleno de emoción. En 1909 escribe "Mí hermana
Antonia", que narra la venganza del estudiante Màxim Bretal, enamorado
de Antonia, rechazado por su madre. También en 1909 escribe la novela "Una
tertulia de antaño" y el relato "Cofre de sándalo".
Su
simpatía por|para el carlismo no fue sólo literaria, en 1910 se
presentó a diputado por el Partido Carlista, pero no obtuvo escaño.
Posiblemente su verdadera intención al simpatizar con el carlismo, fue
mostrar su aversión y repulsa por la España de la Restauración.
Ésta es una repulsa que comparte con el resto de los intelectuales de su
época que se inclinan, en general, para soluciones regeneracionistes y
no de añoranza para el carlismo. También en 1910 escribe las obras
de teatro "Cuento de abril" y "La cabeza del dragón",
así como la antología de cuentos "Las mieles del rosal".
Viaja
a la Argentina en 1910 con la compañía de teatro de F. García
Ortega, en la cual figuraba Josefina Blanco, y pronuncia algunas conferencias
sobre la literatura española. En la misma gira visitan también Chile,
Paraguay, Uruguay y Bolivia. De retorno en España, sigue estrenando obras
de teatro: "Voces de hazaña" en 1912 y "La Marquesa Rosalinda"
en 1913. Su obra "El embrujado" fue rechazada por el teatro Español,
que dirigía Benito Pérez Galdós.
A mediados de 1914, Margarita
Xirgu conoce a Valle-Inclán. Es cuando el autor dice: <<...no he
escrito nunca ni escribiré para los cómicos españoles. Los
cómicos de España no saben todavía hablar. Balbucean. Y mientras
no haya alguno que sepa hablar, me parece una tontería escribir para ellos>>.

En
el 1914 Benito Pérez Galdós encarga a los hermanos Álvarez
Quintero la adaptación de "Marianela", después de muchas
dudas de hacerlo y no hacerlo por parte de Valle-Inclán.
En 1915 escribe
al rey, solicitando la rehabilitación de los títulos de Marquesado
del Valle, Vizcondat de Vieixin i Senyoriu del Caramiñal. Sus peticiones
no serán atendidas.
Margarita Xirgu
admira el lenguaje valeroso y poético de Valle-Inclán, y en su primera
actuación en Madrid le pide una obra. El autor le entrega "El yermo
de las almas" subtitulada "Episodios de la vida íntima",
obra refundida en 1908 del drama "Cenizas". La primera versión
de la obra fue estrenada por el "Teatro Artístico" en el madrileño
Teatro Lara, el 7 de diciembre de 1899, a beneficio de Valle-Inclán, para
recaudar fondo y proporcionarle un brazo ortopédico, en sustitución
del miembro izquierdo amputado. Aunque también se cree que la función
fue para financiar una grave enfermedad del dramaturgo gallego, en la cual estuvo
a punto de perder un pie. La puesta en escena constituyó un gran éxito
de público; pero los espectadores no cogieron de veras a Octavia Goldoni,
la protagonista de la obra, una mujer tuberculosa que muere de forma exagerada
en escena. La rotunda humanidad de la actriz Rosario Pino, que la interpretó,
de buenas carnes y pómulos desbordantes de colorete, no daba al modelo
de fragilidad que requería el papel. Otros papeles de la obra serían
interpretados sorprendentemente por Jacinto Benavente y Gregorio Martínez
Sierra.
Margarita Xirgu programa "El yermo de las almas" en su versión
definitiva, para la temporada siguiente y el estreno el 7 de enero de 1915 en
el Teatro Principal de Barcelona. El tema de la obra es el adulterio de Octavia,
la cual casaron siendo casi una niña con un hombre viejo. La noche de su
estreno el drama fue aplaudido, pero también susurrado de una parte del
público. Al decir de los comentaristas, los espectadores no captaron el
verdadero perfil de los ibéricos caracteres de la madre de Octavia doña
Soledad Amarante y del jesuita padre Rojas, el confesor que se niega a darle la
absolución en tráfico de muerte, si antes no deja su amante y vuelve
a su casa con el marido y su hija. Ambos llegan a la más refinada crueldad,
para salvar Octavia del infierno.
La actuación de Margarita Xirgu recibió
grandes elogios. En esta primera representación de un texto dramático
de Valle-Inclán, descubre y le maravillan los acotamientos del autor: <<
Los acotamientos que colocaba en sus obras -declaró- eran tan buenas como
todo aquello que decíamos los actores. Yo disfrutaba leyéndolas>>.
Uno de estos acotamientos indicaban a la actriz que tenía que dar el clímax
dramático de una escena muda: "Los ojos de enferma, como dos oraciones,
siguen al amante, que se aleja. Después, arrasados en lágrimas,
se levantan al cielo". Para Valle-Inclán, muy celoso de las puestas
en escena de sus obras, era una forma de protegerlas. El dramaturgo, tan incomprendido
en su época, dirigía desde el texto a los actores.

Estrena
de "El Yermo de las Almas" de Valle-Inclán (3er acto). Interpretat
per Margarida Xirgu el 1915.
Fuente: José
Antonio Hormigón, Valle-Inclán y su tiempo hoy

Margarita
Xirgu en el penúltimo cuadro de "Divinas palabras".
Foto
Museu de Badalona.
"El yermo
de las almas" estuvo en cartel tres días. Fue el último estreno
de la temporada de la compañía de Margarita Xirgu en Barcelona.
La obra alcanza más representaciones en la gira que la actriz emprende
por provincias. Mientras tanto, Valle-Inclán se dispone a escribirle una
tragedia que denominará "Pan divino". Pero de repente ocurre
lo imprevisto, al saber que la Xirgu se dispone a programar "El yermo de
las almas" para iniciar su temporada en Madrid, en el Teatro Princesa, hoy
a María Guerrero, le retira la obra alegando que no quería que se
luciera a costa suya "haciendo tan buena muerte". No sería ésta
la primera vez que Valle-Inclán, con un argumento baladí, retirara
con escándalo una obra del cartel o repertorio. Referente eso Margarita
dijo: <<Don Ramón no era una fiera. Se peleaba con todo el mundo.
Chillaba, despotricaba, protestaba. Pero siempre con razón. No era un hombre
agrio, sino un hombre rebelde. Las injusticias lo sublevaban y como era tan vehemente,
no se podía estar callado ... Era un demonio. Conmigo también se
peleó ... Estuvimos enfadados mucho tiempo ... Él quería
que yo le estrenara una obra y yo prefería hacer a uno otra obra suya "El
yermo de las almas", porque el público lo entendía mejor. Él
decía que "El yermo de las almas" era una obra mala, que no la
podía resistir. Se enfadó tanto, que dejó de hablarme>>

"El yermo de las almas"
foto
A. Rodrigo
Durante
la I Guerra Mundial, fue invitado por el gobierno francés a visitar los
frentes de guerra. En París se relacionó con autores españoles
como Pedro Salinas, Manuel Ciges Aparicio y Corpus Barga. Fruto de su visita al
frente, escribió los textos "La medianoche. Visión estelar
de un momento de guerra" publicado como folletín en "El Imparcial"
entre octubre y diciembre de 1916 y "En la luz del día", publicado
en el mismo periódico, entre enero y febrero de 1917. En 1916 es nombrado
titular de la cátedra de Estética de las Bellas Artes del Escuela
de San Fernando. Este mismo año publica el ensayo "La lámpara
maravillosa", una meditación sobre el hecho literario.
Con
la obra poética "La pipa de Kif" (1919), Valle-Inclán
da paso en sus poemas a lo grotesco, a lo esperpéntico. Esta obra ha sido
definida como una colección de estampas trágico-humorísticas.
La obra poética "El pasajero" (1920) desarrolla en treinta y
tres composiciones temas de gran trascendencia: la muerte, el dolor, la vida,
la pasión, la eternidad ... En 1921 realiza un nuevo viaje a México,
invitado personalmente por el Presidente de la República Álvero
Obregón, por mediación de Alfonso Reyes Ochoa. En 1922 escribe la
obra teatral "¿Para cuándo sueño las reclamaciones diplomáticas"?.
Hay
que señalar la amistad que unió a Ramón María del
Valle-Inclán con el escritor y político Manuel Azaña y su
cuñado Cipriano Rivas Cherif. En una carta en este último Valle-Inclán
se denomina joven revolucionario y como tal desea el fusilamiento de los Quintero:
Puebla del Caramiñal
12-Diciembre-1922
Sr.
Don Cipriano Rivas
Querido Cipri: Tiempo hace
que estoy para escribirle y responderle al tema del teatro que me propone en una
de sus cartas. Bueno es todo cuanto se haga por adecentar el concepto literario
del teatro, y estimo así la voluntad de ustedes: "Comedias arquetípicas
o simplemente discretas, sea cualquiera su estructura y concepto escénico".
Mis deseos acerca de un teatro futuro son cosa algo diversa. Dentro de mi concepto
caben comedias malas y buenas -casi es lo mismo- lo inflexible es el concepto
escénico. Advenir las tres unidades de los preceptistas, en furia dinámica;
sucesión de lugares para sugerir una superior unidad de ambiente y volumen
en el tiempo; y tono lírico del motivo total, sobre el tono del héroe.
Todo esto acentuado por la representación, cuyas posibilidades emotivas
de forma, luz y color -unidas a la prosodia- deben estar en la mente del buen
autor de comedias.
Hay que luchar con el cine:
Esa lucha es el teatro moderno. Tanto transformación en la mecánica
de candilejas como en la técnica literaria. Yo soy siempre un joven revolucionario,
y poniéndome a decir la verdad, quisiera que toda reforma en el teatro
comenzara por el fusilamiento de los Quintero. Seriamente, creo que la vergüenza
del teatro es una consecuencia del desastre total de un pueblo, históricamente.
El teatro no es un arte individual, todavía guarda algo de la efusión
religiosa, la que levantó las catedrales. Es una consecuencia de la liturgia
y arquitectura de la Edad Media. Sin un gran pueblo, imbuido de comunes ideales
o dolores, no puede haber teatro. Podrá haber líricos, críticos,
novelistas y pintores. Pero no dramaturgos ni arquitectos. Son artes colectivas.
Primero los faraones y las pirámides después. Primero el honor caballeresco,
después
Don Pedro Calderón de la Barca.
El sentimiento
de los espectadores crea la comedia y aborta al autor dramático. ¿Quiénes
son espectadores de las comedias?. Padres honrados y tenderos, niñas idiotas,
viejas con postizos, algún pollo majadero y un forastero. Los mismos que
juegan a la lotería en las tertulias de la clase media. Por eso los autores
de comedias, desde Moratín hasta Benavente parecen nacidos bajo una mesa-camilla.
Son fetos abortados en una tertulia casera. En sus comedias están todas
las lágrimas de la baja y burguesa sensibilidad madrileña. Son los
hijos de una sensibilidad y de un ingenio, que se estremece como ante un enigma
alejandrino, cuando el bizarro capitán que agita la bolsa de la lotería,
canta guiñando un ojo: "Los dos patitos". En fin, cuente conmigo,
si algo puedo hacer en pro de ese intento. Dejo este punto literario, para pedir
un favor, que Amas no dejará de hacerle. En Vigo hay ocho prácticos
del puerto. Son muy buenas plazas. Pronto, de un modo fatal, habrá una
vacante. Estas plazas se dan por oposición, y suele atenderse la indicación
de los otros prácticos. Don José Plá Santos, capitán
muy perito en estos mares, tiene todo el apoyo de los prácticos; pero le
falta estar recomendado al segundo comandante de Marina, Don Alejandro Molins
y Carreras. (No sé si es Alejandro). Este señor es pariente de Amas,
y una carta recomendando a Don José Plá, para estar en turno cuando
ocurra la vacante de práctico de la ría, sería oportunísima.
No se olvide de hablar con Amas sobre esto e interesárselo mucho.
Muchas
gracias a los dos. Le abraza su viejo amigo
Valle-inclán.

Desde
1924 muestra su oposición a la dictadura de Primo de Rivera. En este año
escribe las obras teatrales "La rosa de papel" y "La cabeza del
Bautista".
En 1925 se establece
de nuevo en Madrid. Participa en grupos de teatro experimental, como "El
mirlo blanco", que llevaba a cabo sus representaciones en el domicilio de
los Baroja, en el barrio madrileño de Argüelles, y en "El cántaro
eructo", en el Círculo de Bellas Artes. Al fin de 1926 edita la que
algunos consideran su obra maestra narrativa, la novela "Tirano Banderas",
donde es patente la huella|pisada de su todavía reciente viaje al México
revolucionario. La novela narra la caída del dictador sudamericano Santos
Banderas, personaje despótico y cruel que mantiene el poder gracias al
terror y a la opresión. Es una excepcional descripción de la sociedad
sudamericana y la primera vez que se aborda literariamente la dictadura. En 1926
escribió las obras teatrales "El terno del difunto" y "Ligazón"
(auto para siluetas).
En 1927 participa en
la creación de Alianza Republicana e inicia la publicación de un
ambicioso proyecto narrativo, "El ruedo ibérico", que de forma
parecida a los "Episodios nacionales" de Galdós, pretende narrar
la historia de España desde el reinado del suya detestada Isabel II hasta
la época contemporánea al autor. En esta novela se burla de la corte
de Isabel II y presenta ya la orientación crítica y grotesca que
predominan en sus últimas creaciones. Únicamente llegó a
escribir tres novelas de este proyecto: "La corte de los milagros" (1927),
"¡Viva mí dueño"! (1928) y "Baza de espadas":
vísperas septembrinas (1932, incompleta) y un fragmento de "El trueno
dorado" (1936).
Estas novelas marcan un
cambio en la postura estética de Valle-Inclán, acercándose
un poco a las preocupaciones y críticas propias de la Generación
del 98. No obstante, es importante mencionar la postura formal que adaptó
Valle-Inclán en estos cambios. No llegó a revelarse como un artista
del 98 del todo, sino que absorbió las críticas y las preocupaciones
de este grupo y las removió en su estilo propio e inimitable.
En
octubre de 1927 durante el estreno de "Mariana Pineda" de García
Lorca, al acabar de recitar Amparo amiga de Mariana -encarnada por Carmen Carbonell-
el último hacia describiendo una carrera de toros, Valle-Inclán
que ocupaba una butaca hacia la mitad de la sala, se puso de pie cómo movido
por un resorte, con esta brusquedad de sus movimientos, con esta rigidez que le
daba cierto aire de figura de guiñol, y exclamó en voz alta: <<Ezto
es una crónica de Corrochano...>> y desprendido de la arbitraria
comparación del verso lorquiano con la prosa del popular cronista taurino
Gregorio Corrochano, salió de la sala un poquito frustrado, ya que su frase
se ahogó entre los chismes de silencio que reclamaba al público,
al que tanto le había gustado el romance.
Margarita
Xirgu dijo después del escándalo, el 12 de noviembre de 1927: <<Valle-Inclán,
como otro cualquier espectador a quien no guste mi trabajo, tiene derecho a rechazarlo.
Nosotros los artistas, nos entregamos al juicio del público,
y tenemos que acatar su fallo. Así es y será siempre. Aunque yo
creo que se le ha dado una exagerada importancia al incidente, tal vez por la
calidad intelectual y la personalidad relevante del autor de la protesta>>.
Dos días antes, en una carta de la Xirgu en Joaquím Montaner, le
refería la entrevista mantenida con Josefina Blanco, la esposa de Valle-Inclán,
para tratar de calmar la situación animada por la prensa y ciertas autoridades.
El encuentro lo propició Margarita Nelken, en el estudio del escultor Victorio
Macho.
También
en 1927 en el estreno de "El hijo del diablo" de Joaquím Montaner
en el Teatro Fontalba de Madrid, Valle-Inclán orquestó uno de sus
sonados escándalos. Margarita dijo: <<Una noche en el Fontalba, yo
estaba trabajando y él ocupaba una butaca de platea. Cuando acabé
uno de mis parlamentos, el público me aplaudió y él ni se
inmutó. De repente, un señor que estaba en su lado llamó:
"¡Sí, señor, muy bien"!. Entonces, don Ramón
se desmelenó y gritó: "¡Mal, muy mal"!. Yo me quedé
de piedra, pues enseguida reconocí la voz de don Ramón. Y me desmoralicé
como una tonta. Me puse a llorar y el público, al verme, reaccionó
contra mi agresor, poniéndose en pies y aplaudiéndome más
fuerte todavía. Cuando regresé a mi camerino, mi traje, que era
de época, llevaba toda la pechera mojada de lágrimas. Benavente,
los hermanos Quintero, Arniches, acudieron todos y me decían que no lo
tomara a mal, que Valle-Inclán era así y que no había que
darle más vueltas ... A don Ramón lo llevaron detenido por escandaloso.
Eso me rompió el corazón. ¡Don Ramón detenido por culpa
mía! Pero lo soltaron enseguida ... Por lo visto, en la comisaría
también se despachó a su gusto, diciendo cosas deliciosas...>>
El
comisario le preguntó:
-¿Protesta usted de la señora Xirgu,
de la obra o de ese señor que tenía a su lado?
¡-¡De
todo! ¡Protesto de todo!- contestó Valle-Inclán.
El comisario
le explicó a continuación que el agente que estaba de vigilancia,
se acercó a él y le dijo:
-Caballero, soy la autoridad.
A
lo que Valle-Inclán contestó:
-Aquí en el teatro no hay
más autoridad que la mía, que soy el crítico, y animal!
El
comisario le dijo que suponía que no se dio cuenta que era un representante
de la autoridad, el que lo requería.
-Sí, señor...-contesta
don Ramón- Yo lo sabía, pero como yo soy otra autoridad en materias
artísticas, se estableció un cas de competencia ... Mí autoridad
debía permanecer en la sala para emitir juicio. Además, la autoridad
de ese señor es autoridad transitoria y la mía es permanente.
-No
por eso -insistió el comisario- tenía usted que insultarle llamándole
animal.
-Eso no fue uno insulto, sino una definición -replicó
Valle-Inclán-
Un estudiante, que había sido también detenido
por haber dado apoyo a don Ramón, salió en su defensa y dijo:
-Señor
comisario, cuando los partidarios de la señora Xirgu y del señor
Montaner gritaban a don Ramón: "¡Que se vaya"!, fue contra
ellos que se volvió agresivo y gritó: ¡No me da la gana"!
-Miente
usted admirablemente, joven. Yo en lo que destacaba expresamente era en el policía
-replicó don Ramón-
Al salir de la comisaria, Valle-Inclán
con un alegre suspiro dijo:
-Esta noche me siento con treinta años menos.
Por
lo visto, la animosidad de Valle-Inclán no iba dirigida a Margarita Xirgu,
sino contra Joaquín Montaner, ya que en aquellos
días era secretario del Comité Organizador de la Exposición
Universal de Barcelona de 1929 y era el árbitro de las gratificaciones
de mil o dos mil pesetas, destinadas a la propaganda de la Exposición,
habiendo sobornado a la crítica teatral madrileña con estas cantidades.
Las percibieron muchos escritores, pero de esta nómina estuvo excluido
Valle-Inclán, el cual atravesaba una de sus malas rachas económicas.
Otra
noche sonada fue la del estreno de "La gata de Angora", de Jacinto Benavente,
y de "La desequilibrada" de José Echegaray. El actor Fernando
Díaz de Mendoza, en la obra, refiriéndose a la protagonista, su
esposa María Guerrero, decía:
-Esta mujer es incomprensible;
es de seda con nervios de acero.
Entonces don Ramón se puso en pie y,
con su característico zetacismo o ceceo, dijo:
-¡Puez ezo ez un
paraguaz!.
En 1928 escribió "Fin de un revolucionario. Aleluyas
de la Gloriosa". En 1929 fue encerrado en la prisión Modelo de Madrid,
del 10 al 25 de abril, por negarse a pagar una multa de 250 pesetas, impuesta
con motivo de unos incidentes ocurridos en el Palacio de la Música de Madrid.
Escribió en este año la obra teatral "Sacrilegio"
(auto para siluetas).
La obra poética de Valle-Inclán está
reunida en la trilogía "Clavas líricas" (1930), formada
por "Aromas de leyenda", "El pasajero" y "La pipa de
Kif".
El 14 de noviembre de 1930, el diario "La libertad" anunciaba
que Margarita Xirgu y Ramón María del Valle-Inclán se habían
reconciliado. El artífice que logró restablecer la armonía
entre ellos y, por añadidura, obtener de don Ramón la promesa de
entregarles una obra para fin de año, no fue otro que Cipriano Rivas Cherif,
ferviente admirador y el mejor amigo del gran escritor gallego.
Cipri colaboró
con don Ramón en los teatros de cámara, arte y ensayo en Madrid,
empezando por "El mirlo blanco". Valle-Inclán se convirtió
entonces en uno de los más asiduos asistentes al camerino de Margarita.
Esta decía de él: <<...hablaba con una fuerza, con una pasión,
con una diversidad infatigable. En Madrid, venía a mi camerino del Español
y se pasaba las tardes hablando, sin cesar. Qué conversación, la
suya!>>
Dió apoyo a la República, e incluso se presentó
a diputado por La Coruña en las listas del Partido Radical de Alejandro
Lerroux, aunque no salió elegido. Valle-Inclán recibió jubilosamente
la caída de la monarquía e incluso manifestó la necesidad
de castigo para Alfonso XIII. En 1932 el gobierno de la República lo nombró
Conservador del Patrimonio Artístico Nacional y Director del Museo de Aranjuez,
pero por desavenencias con su superior dimitió al poco tiempo. Elegido
Presidente del Ateneo de Madrid, dimitió también al no atenderse
sus propuestas de reorganización. Este mismo año se divorciió
de su esposa, Josefina Blanco.
Es una constante afirmar que Valle-Inclán
sigue un proceso inverso al de la mayor parte de sus compañeros, pues empieza
como tradicionalista para acabar como revolucionario. Lo que sí parece
cierto es que Valle-Inclán se mueve siempre por impulsos emotivos y contradictorios
en cuanto a lo ideológico y a su compromiso con las realidades políticas
y sociales de su época, y que esta conducta no sólo le planteó
conflictos personales sino que también supuso inconvenientes para el estreno
y difusión de alguna de sus obras, ya que la dramaturgia de Valle-Inclán
más vanguardista y vinculada al teatro expresionista europeo, sólo
pudo representarse durante los años veinte y los años de la II República,
muy parcialmente, gracias al esfuerzo del director y amigo Cipriano Rivas Cherif.
En
la última etapa de su vida, Valle-Inclán mostró marcada simpatía
hacia el comunismo. A iniciativa suya, en 1933 se reúne en el Ateneo de
Madrid el Primer Congreso de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios.
Este mismo año es nombrado Presidente de Honor del Asociación de
Amigos de la Unión Soviética.
El teatro de Valle-Inclán
se puede dividir en cinco periodos:
1.- Ciclo modernista. A él pertenecen
obras como "Lo Marcara de Bradomín (1906) y "El yermo de las
almas" (1908).
2.- Ciclo mítico. Partiendo de su Galicia natal,
Valle-lnclán crea un mundo mítico e intemporal. La irracionalidad,
la violencia, la lujuria, la avaricia y la muerte rigen los destinos de los protagonistas.
Pertenecen a este periodo la trilogía "Comedias bárbaras"
y "Águila de blasón" en 1907, "Romance de lobos"
en 1908, "Cara de plata" en 1923, y "Divinas palabras" tragicomedia
de aldea, en 1920.
3.- Ciclo de la farsa. Se trata de un grupo de comedias
recogidas en un volumen titulado "Tablado de marionetas para educación
de príncipes" (1909, 1912, 1920 y 1926). Estas obras presentan un
continuo contraste entre lo sentimental y lo grotesco, y sus personajes, marionetas
de feria, anuncian la llegada del "esperpento". Escribe también
"Farsa de la enamorada del rey" y "Farsa y licencia de la Reina
Castiza" en 1920.
4.- Ciclo esperpéntico. Está formado por
"Luces de bohemia" (1920 y 1924) y el volumen titulado "Martes
de carnaval" (1930). El "esperpento" más que un género
literario, es una nueva forma de ver el mundo, ya que deforma y distorsiona la
realidad para presentarnos la imagen real que se oculta detrás de ella.
Por eso utiliza la parodia, humaniza los objetos y los animales, y animaliza o
cosifica a los humanos. Presentados de esta manera, los personajes carecen de
humanidad y se presentan como marionetas. Pertenece a este ciclo "Los cuernos
de don Friolera" (1921, 1925) y "La hija del capitán" (1927)."

"Martes
de Carnaval" de Ramón de Valle-Inclán
arxiu
familiar Jordi Rius Xirgu
5.-
Ciclo final. En esta última etapa, Valle-Inclán lleva a su extremo
las propuestas dramáticas anteriores: presencia de lo irracional e instintivo,
personajes deshumanizados, esquematizados y de guiñol, y la técnica
distorsionante del esperpento. Sus obras quedan recogidas en "Retablo de
la avaricia, la lujuria y la muerte" (1927).
Valle-Inclán, igual
que Miguel de Unamuno y Azorín, se enfrenta directamente al teatro comercial
vigente. Estos tres autores muestran una clara oposición al teatro realista,
costumbrista y de corte burgués que tanto éxito tenía en
los escenarios, si bien cada uno de ellos desarrollará una técnica
particular.
El 24 de marzo de 1933, Valle-Inclán leía "Divinas
palabras" a la compañía de Margarida Xirgu en el Teatro Español.
Acababa de ser nombrado, el día 8 de marzo, Director de la Academia Española
de Bellas Artes de Roma, donde se disponía a marcharse inmediatamente,
temiendo no poder presenciar ni los ensayos ni el estreno de la obra. Se mantuvo
en el cargo poco más de un año, en medio de una pintoresca falta
de los más elementales medios de subsistencia, hasta junio de 1934.

Lectura
de "Divinas palabras" con Valle-Inclán, Enric Borràs,
Fernando Porredón, Amalia Sánchez Ariño, el escenògraf
Alfonso Rodríguez-Castelao, de peu Miquel Ortín, Pedro López
Lagar y Cipriano Rivas Cherif entre otros.
foto Agencia Efe
El 16 de
noviembre de 1933 se estrena la tragicomedia "Divinas palabras" en el
Teatro Español de Madrid. El público aplaudió al final de
todos los actos y no faltaron los disidentes. La obra tardó veinte años
a llegar a un escenario. Los críticos la habían tratado como obra
literaria; pero ahora se les ofrecía la dimensión dramática
y la visión plástica que da la escena, el lugar para el cual fue
creada. La prodigiosa puesta en escena, debida a la cuidada escenografía
de Alfonso Rodríguez-Castelao y realizada por Piti Bartolozzi, fue magnificada
por unos figurines de exquisita y colorista línea, y un gran movimiento
escénico de la comparsa y del coro. Pero, a pesar de la buena acogida de
la crítica, constituyó un fracaso de público. El segundo
día de su representación el poeta Luis Cernuda asistió a
la función con tan sólo seis espectadores más.

"Divinas
palabras", cartel del montaje.
Fuente:Cuadernos
de El Público nº36, Madrid, CDT.

"Divinas
palabras" por la compañia de Margarita Xirgu. Teatro Español
de Madrid 1933.
Fuente: José Antonio
Fuente Valle-Inclán y su tiempo hoy
En
diciembre de 1934, Valle-Inclán había ya regresado de Roma asistió
al ensayo general de "Yerma", de García Lorca, junto con Unamuno,
Benavente, laArgentinita... El 2 de febrero de 1935 los amigos entrañables
de Margarita Xirgu emplazaron a una representación de "Yerma"
a los amigos y simpatizantes de la actriz, en lugar de un banquete y de un homenaje
en su honor, para no envenenar más el enrarecido ambiente reinante desde
el estreno del "irreverente" drama. Valle-Inclán firmaba entre
los convocantes del acto, en el que Manuel Azaña le impuso a la Xirgu la
insignia de la Orden de la República.
Valle-Inclán dijo de Margarita
Xirgu: <<Nunca ha existido una actriz como ésta. Haber visto trabajar
a Margarita Xirgu será un enorgullecimiento para los públicos>>.
En
marzo de 1935 se retiró a Santiago de Compostela, ingresando en una clínica,
donde murió de cáncer el 5 de enero de 1936, en la víspera
de Reyes, después de negarse a recibir auxilio religioso. Fue sepultado
al día siguiente, en una ceremonia civil.
Realizó numerosas traducciones.
Del portugués: "La reliquia", "El crimen del Padre Amaro"
y "El primo Basilio", de Eça de Queiroz; del francés:
"La condesa de Romaní", de Alejandro Dumas y "Las chicas
del amigo Lefèvre", de Paul Alexis; y del italiano: "Flor de
pasión", de Matilde Serao.
En 1936 se publica la recopilación
de cuentos "Flores de almendro".
A su muerte, su mujer Josefina Blanco
escribía que había muerto solo.
Sr.
D. Manuel Azaña
Distinguido amigo: No
tengo palabras para agradecer a usted su carta y el consuelo que con ella he recibido.
Yo estaba convencida de su amistad -cómo no estarlo- pero el ver su nombre
en ese cartel de rapiña, unido al silencio ocasionado por su ausencia,
me llenaba de dolor. ¡Estoy tan sola para defender a mis hijos y para defenderme
yo misma! ¿A quién mejor que a usted podré acudir en busca
de amparo, recordando todo lo que ha sido usted para mi marido, todas sus atenciones
para mí? Sin su ayuda de usted, acaso yo no hubiera podido encontrar ánimo
para sobreponerme a mis dolores, y darle a mi vida una orientación, gracias
a la cual, ahora, tengo medios de defender a mis hijos en tanto la obra de su
padre, no rinde el fruto que ha de rendir, si manos logreras no la destruyen.
Para evitar esto, trabajo contenta y llego a olvidarme de tantos sufrimientos
coronados por la pérdida del único amor de mi vida, que ha muerto
sin que me quede el consuelo de haber cerrado sus ojos. En fuerza de repetirse,
las palabras pierden virtud, y las mías no aciertan a expresar justamente
mis sentimientos.
Un abrazo para Lolita, para
usted gracias, gracias, gracias.
Josefina Blanco
14
de febrero de 1936.
Algunos
textos han estado extraídos de la biografia:"Margarita Xirgu y su
teatro" y "Margarita Xirgu.Una biografía"de Antonina Rodrigo
y de Viquipèdia
XAVIER RIUS XIRGU
álbum
de fotos
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