38.
CENTENARIO DE SU NACIMIENTO 1888/1988
Transcripción
del artículo aparecido en la publicación "El tiempo" del
14 noviembre de 1988, firmado por Ricard Salvat:
En
el centenario del nacimiento de Margarita Xirgu, cuando sus restos llegaron a
Cataluña, Ricard Salvat, director de la escuela de Arte Dramático
Adrià Gual, valora que ha significado Margarita Xirgu para la historia
del Teatro.
Recientemente, el Palau de la Generalitat rindió
un homenaje a la personalidad amplia y riquísima de la gran creadora teatral
Margarita Xirgu. El presidente de la Generalitat hizo, como es sabido, hace poco,
un periplo por tierras del llamado Cono Sur, y de Uruguay, y tuvo el acierto de
llevar los restos de la gran actriz.
De pronto, poco antes
y, sobre todo, después de este hecho, hemos asistido a una carrera casi
loca por ver quién hace más homenajes o quién era el primero
en hacerlos a la actriz, el Centenario del nacimiento de la que se cumple este
año. A pequeña escala estamos asistiendo a un clima de competividad
para ver quien se apunta más fuerte y antes al carro del Centenario de
la Xirgu, de tensiones e inquietudes que nos recuerda que está sucediendo
con los actos del famoso Milenario de Cataluña.
Del
mismo modo que en los hechos del Milenario, en relación a la Xirgu hemos
podido comprobar que se está pasando de un no recordarla casi nadie a querer
estar al precio que sea, ahora que está de moda hablar de ella. Sin embargo,
nadie parece estar demasiado preocupado por estudiar, en profundidad, cuál
fue su aportación real.
Y, como es habitual, esta carrera
de los protagonismos, deja de lado los pocos que en los largos años de
olvido se ocuparon de ella y de su segundo marido, Miquel Ortín.
Pero
hacemos un poco de historia. A finales del año 1987, en calidad de componente
de la Comisión de Difusión de la Cultura Catalana, propuse a Joaquim
Ferrer, en aquel momento consejero de Cultura, y Marta Pessarrodona, responsable
de la mencionada Comisión, que se recordara el Centenario de Margarita
Xirgu, de manera adecuada. Esbocé, un proyecto de cómo debería
ser este homenaje y fue aceptado. Hablé también con el rector de
la Universidad donde trabajo, para ver si nuestra primera Entidad pedagógica
quería adherirse o hacer unos actos paralelos y quedamos a la espera, preparando
más o menos los actos.
De repente, se produce el final
del segundo mandato de CiU y el inicio del tercero, con el correspondiente cambio
de consejero de Cultura, y en la primera reunión de la Comisión
de Difusión de la Cultura Catalana, después del relevo, volvemos
a recordar la oportunidad del homenaje a Margarita Xirgu.
Mientras
tanto, habíamos ido poniendo en contacto los amigos catalanes defensores
de la Xirgu de toda la vida que viven en Buenos Aires y nosotros, para estar presentes
en un acto que los primeros hacían el día 18 de julio, el día
que se cumplían los cien años del nacimiento de la actriz. Yo tenía
que ir a Buenos Aires y llevar las adhesiones de todos los compañeros que
se quisieron añadir. Y así me encargué de recoger adhesiones
y firmas.
Aproveché un programa que Carmen Alcalde
dedicó al teatro para decirlo por TVE, canal autonómico. Me pareció
la mejor manera de no dejar a nadie sin avisar. Joan de Sagarra tuvo la gentileza
de recoger la inquietud que yo expresé en el programa televisivo y escribió
en la sección "La Crónica" un excelente artículo
titulado "El regreso de Margarita Xirgu" en "El País"
(20 de junio 1988) en el que decía: <<El 18 de julio se cumple el
centenario de Margarita Xirgu (Molins de Rey 1888-Montevideo 1969). La gente del
teatro, tan sensible a este tipo de efemérides se muestran curiosas y un
poco preocupadas-así lo dio a entender recientemente Ricard Salvat en un
programa televisivo-por los actos que nuestras instituciones públicas tienen
previstos para homenajear a la gran actriz catalana>>.
Después,
el señor Sagarra nos informaba que el Ayuntamiento de Molins de Rei haría
un magno homenaje con conferencias de Antonina Rodrigo, Ian Gibson, María
Casares y Albert Closas que hablarían sobre la actriz, los amigos, su peripecia
histórica y la su labor docente. Habrían dos Coloquios: "Autores
para una primera dama" con Antonio Buero Vallejo, José Martín
Recuerda, José Luis Rosales (pensemos que se trata de Luis Rosales, o quizás
es un autor que no conocemos), Josep Maria Benet i Jornet y Terenci Moix, "Las
mujeres del teatro" con Ana Diosdado, Rosa M ª Sardà, Anna Lizaran,
María Asquerino, Montserrat Salvador, Victoria Peña y Maria Aurèlia
Capmany. Núria Espert y Lluís Pasqual intervendrán con dos
recitales o espectáculos. También serían presentes tres compañías
de Sudamérica-una de argentina, una de mexicana y la Comedia Nacional de
Uruguay-con un grupo de Molins de Rei, La Carátula, Els Comediants y otro
catalán que curiosamente no se citaba .
Después
se hablaba de la creación de una cátedra Margarita Xirgu en Molins
de Rei, que también curiosamente iba vinculada a la Universidad Menéndez
Pelayo y no a ninguna de las Universidades catalanas. Es sorprendente que teniendo
la Universidad de Barcelona la única cátedra de Historia del Teatro
de toda la Península, nadie pensara en conectar las dos cátedras.
¿O tal vez no sea sorprendente, sino muy lógico? Al ver la lista
de estos actos tan interesantes nos daremos cuenta de que una fuerte mayoría
de los participantes era de fuera de Cataluña o eran catalanes de Madrid.
No se recordaba en ningún lugar del homenaje, la importantísima
etapa catalana de la Xirgu, ni los escritores y gente de teatro de aquí
estaban demasiado presentes. Expuse mis preocupaciones en una entrevista que me
hizo Jaume Comellas en el Avui el día 18 / 7 de este año y, sorprendentemente,
me pareció que se me ataca poco después, incluso se me insultaba
desde la sección teatral de El País.
Aprendimos
la lección, si cuento se homenajeaba a la Xirgu, en Molins de Rei cuento
se homenajeaba a la Xirgu castellana y sudamericana, y en esta ciudad se olvidarían
de todos aquellos que, hasta hace poco, habíamos luchado, desde Barcelona,
para que la Xirgu fuera algo más que un vaguísimo recuerdo. Pero
ya nos hemos tenido que ir acostumbrando a estas actitudes, desde los homenajes
nacionales o no al Espriu, hasta el recuerdo de los 125 años del Romea.
Parece que todo el mundo se haya puesto de acuerdo en querer borrar del mapa el
trabajo heroica de varias personas que creyeron que su trabajo teatral debía
ser hecha aquí.
Ahora, casi parece un delito no haberse
ido a Madrid o París y haberse quedado aquí. Pero así van
las cosas. Y por lo que vemos, ahora se quiere utilizar la peripecia de la Xirgu
para decirnos: <<Veis, si la Xirgu se hubiera quedado en Cataluña
nunca habría sido la Xirgu que hoy celebramos!>>. Nos lo hemos oído
decir a lo largo de este año y lo hemos leído algunas veces, quizás
demasiado. Argumento falaz y malintencionado porque esperamos que los años
no pasan en vano y para que cabría esperar que la gente hoy no tuviera
que abandonar Cataluña para realizar adecuadamente como profesional del
teatro.
Pensamos que había que esperar al Homenaje
de la Generalitat a la Xirgu para ver qué pasaba, para comprobar si las
coordenadas de valoración de Margarita eran más adecuadas o, al
menos, más nuestros. La verdad es que el acto en sí no fue muy atractivo.
La admirada Antonina Rodrigo, que suele estar siempre muy oportuna, este día
no acertó mucho. En lugar de referirse a la Xirgu, habló más
de García Lorca, y nos obligó a preguntarnos si ya no va siendo
hora de que se considere todo lo que conlleva llevar a cabo unas programaciones
de exigencia intelectual en la Barcelona de 1906 a 1912, y no sólo la relación
de Margarita con Federico. Nosotros pensamos que aunque no hubiera estrenado Lorca,
la tarea de la Xirgu es tan ingente, que igualmente habría pasado en letras
de oro en la historia del Teatro si ésta se escribiera adecuadamente.
La
intervención de Frederic Roda fue un poco provinciana y no tuvo excesivo
rigor expositivo. No seguimos hablando porque no gusta tener que ser duro, pero
quizás no podemos dejar de preguntarnos: ¿cómo se puede contactar
para el homenaje a la Xirgu con personas que, si la memoria no nos falla, y qué
sería que nos equivocáramos, perdieron el cargo de comentarista
teatral por haberse negado a escribir, al morir Margarita, un artículo
sobre ella? Y esto pasaba en una revista que fue más bien simpatizante
del otro régimen.
Después, y intuimos que aconsejados
más bien por las gentes de Madrid, los responsables del futuro Homenaje
han querido dar la noticia y relación de los actos que se realizarán
en Molins de Rei y hemos podido comprobar que hay ganas de replantearse los presupuestos
iniciales . Mejor así, si es que es así.
En
noviembre de 1988 el Ayuntamiento de Molins de Rei rindió homenaje a Margarita
Xirgu, con un programa de actos que empezaron el 25 de noviembre y finalizaron
el 18 de diciembre del mismo año, que incluían el entierro de sus
restos mortales que habían sido trasladados desde el cementerio del Buceo
de Montevideo.
Con
textos de Antonina Rodrigo y dibujos de Gallo, se hizo un auca que reproduzco
aquí:
El
25 de julio de 1988 se rindió un homenaje en el centenario del nacimiento
de Margarita también en Buenos Aires, en el Teatro Margarita Xirgu del
Casal Catalán

Cartel comemorativo del centenario del nacimiento de Margarida
Xirgu.
Foto Teatre Solís CIDDAE

Artículo
de la Vanguàrdia :Centenario del nacimiento de la Xirgu


La
publicación "El Tiempo" del 14 de noviembre de 1988, publicaba
firmado por PS:
Antonina Rodrigo, biógrafa oficial
de la actriz.
<<Margarida fue la gran heroína de Lorca>>
La Xirgu es la actriz que renueva el teatro catalán de principios
de siglo, introduce nuevas técnicas escénicas, pero también
se compromete políticamente. Antonina Rodrigo, su biógrafa, nos
habla de la Xirgu y del homenaje "precipitado" que se le ha rendido.
Antonina Rodrigo, granadina y estudiosa de granadinas, es
también la biógrafa oficial de Margarita Xirgu. Hizo la biografía
de María Antonia la Caramba y de Mariana Pineda. Estudió la vida
y las representaciones de Margarita Xirgu para que la actriz se había atrevido
a estrenar en plena dictadura de Primo de Rivera la tragedia, escrita por Lorca,
de Mariana Pineda. La Xirgu la llevó a estudiar García Lorca y ahora
tiene un estudio publicado sobre Lorca en Cataluña y otro sobre la amistad
Lorca-Dalí. Declara, orgullosa, que siempre ha estudiado intelectuales
comprometidos y de izquierdas. Margarita Xirgu, entre ellos:
-Margarita
Xirgu es una actriz creadora, es la persona que se hace totalmente sola, que pudo
ir muy poco a la escuela, pero que tiene un sentido extraordinario de lo que es
el teatro, un sentido intuitivo e innato y, en muy poco tiempo, consigue ser el
ídolo de la Barcelona de la época. Es una actriz a quien no le importa
el dinero, que siempre elige los autores que quiere representar, que cuando se
lo pasa mejor es cuando actúa. La Xirgu se hizo su futuro de actriz.
-
¿Cuándo empieza a poner en práctica este sentido innato por
el teatro?
-Empieza a ateneos obreros, de manos de su padre,
que es actor de uno de estos ateneos y era un aficionado al teatro. Ella explica
que después de trabajar tenía que cenar deprisa para llegar a tiempo
a la hora de los ensayos y que debía volver a toda prisa para que no se
le escapara el último tranvía. Pasaba muchas angustias, fue tuberculosa
de toda la vida, pero cuando subía a un escenario se olvidaba de todo,
ya no tenía angustias. De joven, en Barcelona, vivía en la calle
Jaume Giralt, allí veía piernas que colgaban, las piernas de alguien
que se había suicidado, gente que vivía y comía muy mal,
todo el mundo gritaba. Después ella sabe como llevar todo esto al teatro.
Es un caso extraordinario. En sus inicios, en teatros de aficionados, su padre
fue muy importante. Su padre sabía leer-a principios de siglo no era muy
normal-y leía a sus compañeros de fábrica obras de Galdós,
de Zola, de escritores sociales, y la Xirgu lo sentía. Cuando a los 14
años la Xirgu pudo ir a ver personalmente Galdós, le dijo que era
su amigo de la infancia. ¡Tenga en cuenta si eran de importantes las lecturas
de su padre!
- ¿El compromiso político del padre
también fue muy importante para ella?
- ¡Y tanto!
Ella de pequeña ya sabe lo que es una huelga porque su padre es solidario
con sus compañeros y, en casa, por este motivo, han tenido que estar dos
semanas sin comer. Su padre fue siempre solidario con los que luchaban, Margarita
también lo es y ella lleva esta solidaridad al teatro. No era sólo
un personaje, era una persona, fue presidenta del sindicato de autores, firmaba
manifiestos ya la vez era sencilla, humilde. La Xirgu es la mujer inteligente,
politizada con conciencia social, cuando reflexiones tienes que decir: ¡pero
qué tía, la Xirgu!. Era una maravilla.
-Su primer
gran éxito llega en 1906
-Si, hace la "Teresa
Ranquin" de Zola en el Círculo de Propietarios de Gracia. En estos
teatros de aficionados, entre todos recogían dinero y la protagonista siempre
era una actriz profesional, pero esa vez se puso enferma y recurrieron a una aficionada
que actuaba cerca y que sabían que lo hacía muy bien, la Margarita.
La Xirgu estaba muerta de miedo, nunca había hecho un papel tan largo ni
de tanta responsabilidad. Cuando se lo propusieron, se agobiar mucho. Le ofrecieron
más dinero porque se pensaban que era por dinero que decía que no
ella en cambio nunca dejó de actuar por dinero-. Luego le dicen que el
embajador francés irá a ver la obra y todavía se pone más
nerviosa. Pero finalmente aceptó y fue un gran éxito.
-Y
a partir de aquí empieza a representar los autores catalanes más
importantes y lleva a los grandes dramaturgos del extranjero.
-Entra
en la Compañía del Teatre Romea, más adelante será
del Teatro Principal y se estrenó Guimerà, Iglesias, D'Annunzio,
la "Salomé" de Oscar Wilde, la "Juventud de príncipe",
de Forster, ... La "Juventud de príncipe" era una obra muy de
moda en Europa y de manos de la Xirgu también fue un éxito de público
aquí, la gente, cuando la veía por la calle, gritaba <<¡Viva
la Catalina! ¡Viva la Catalina!>>, Que era el nombre de la protagonista.
Además, en esta obra colaboraron muchos estudiantes de la Universidad y,
muchos años después, en el exilio se encontraba con abogados, médicos
que le decían: <<¡si yo actué con usted!>>
-
¿Cómo lo hacía para captar el público? ¿Cuál
era su secreto del éxito?
Tenía una magia especial,
un don innato. Sancho Gracia me contaba que incluso los actores que trabajaban
con ella temblaban, se les ponía la piel de punta, y los actores secundarios,
cuando acababan su papel, iban al gallinero para verla actuar en los momentos
claves de la obra. Era una escuela viviente, transmitía su sentido innato
por el teatro. Dominaba la palabra de una manera excepcional, los autores dicen
que cuando los representaba la obra se captaban aspectos que no habían
intuido antes. ¡Esto es sensacional! Tiene una ardiente intensidad que sabe
comunicar al público, tiene un instinto excepcional, un don de naturaleza
que le reconocen, desde Lorca hasta Alberti, todos los grandes autores que ella
ha llevado al escenario.
-Y estos autores, también
Àngel Guimerà, ¿escriben o traducen obras expresamente para
ella? ¿Eso era normal en la época?
-No, en la
época la gente del gremio era bastante analfabeta, ya tenían suerte
de tener el apuntador. La Xirgu, en cambio, tenía olfato para descubrir
los autores, enseguida se establece relaciones, ya de bien jovencita. Pero no
se acerca sólo a los autores ya consagrados, también a los autores
noveles, la Xirgu hace de Lorca autor dramático, lo convierte en autor
teatral. Todo dramaturgo sueña con encontrar su actriz y toda actriz quiere
encontrar a su autor. Lorca tiene la gran suerte de encontrar su gran heroína
cuando todavía es muy joven, muchos autores no la encuentran nunca o la
encuentran cuando ya son viejos. Entre Lorca y la Xirgu se establece la fusión
total de autor y actriz, ambos tienen un sentido de la lealtad excepcional y una
personalidad muy fuerte. Son dos maravillas que se encuentran.
-
¿El prototipo de heroína lorquiana tiene que ver con la Xirgu, influyó
en la creación de sus personajes?
- ¡Es evidente!
Tenga en cuenta que los grandes papeles de Lorca siempre son femeninos, en "La
casa de Bernarda Alba" el hombre es una figura importantísima, pero
no sale nunca en el escenario, el drama es un drama de mujeres. La gran heroína
de Lorca es la Xirgu, sí, sí, seguro.
-Pero
antes de que ellos dos se encontraran, en 1912, un empresario argentino le abre
las puertas al mundo escénico latinoamericano ya la lengua castellana.
¿Por dinero o por posibilidades escénicas se va a hacer las Américas
y se pasa al español?
-Se 'n va por la crisis del teatro
catalán, porque no había autores, ella estaba haciendo muchas traducciones
aquella época. Hay mucha gente que no le perdonó nunca que se fuera,
era un personaje muy popular aquí, pero también hay que tener en
cuenta que después de haber conocido el teatro español, Lorca y
Alberti, volvió a Barcelona y se llevó las obras de estos grandes
autores castellanos. Faustino da Rosa, el empresario, entró por casualidad
en el Teatro Principal, hacían "Frou-Frou". Él había
visto representar a Sarah Bernhardt, a Eleonora Duse, a Rejane. Sin embargo, Margarita
le impresionó. Dejó una tarjeta para que Margarita fuera a verle,
pero no lo hizo y fueron Salvador Vilaregut y Santiago Rusiñol los que
casi se la llevaron de la mano. Cuando firmó el contrato, Margarita Xirgu
pide una compañía de primer orden, decoraciones nuevas para cada
obra, buen vestuario, viajar en primera clase, que los actores puedan ir a hoteles
de lujo ... Y el empresario le dice: <<¡Pero se ha dejado lo más
importante! ¿Cuánto quiere ganar?>>. La Margarita, sin inmutarse,
contesta: <<No lo sé. Esto resuelva usted mismo>>. Esto demuestra
la talla artística de la Xirgu. No, ella no se movía por dinero.
-Lo cierto es que en la última etapa en Cataluña
representaba vodeviles y una actriz como la Xirgu no debía hacerle mucha
gracia.
-No, era una faceta más de su trabajo. Para
ella todo era teatro y se sentía bien, en todos los escenarios. Una buena
actriz debe saber representar todo tipo de obras y hacerlo bien.
-Entonces,
¿triunfar para una actriz quiere decir todavía pasarse al español?
-Seguro, ahora quizás menos que antes, pero sí,
claro.
- ¡Actriz catalana o actriz española?
-Mirad, cuando hace teatro catalán es una actriz catalana,
cuando hace teatro en español, es una actriz española. Como la Julieta
Serrano, y como tantas otras. ¿Por qué no? Si ya lo había
dado y hecho todo en catalán, si ya no veía salida. A muchos les
dejó una espina clavada para toda la vida, no se lo perdonaron nunca, decían
que era una traición, a mí me parece que esta reacción es
una pataleta infantil y nada más. Margarita Xirgu fue una primerísima
actriz de la escena castellana aunque parece que no perdió nunca el acento
catalán.
-Cuando estalla la Guerra Civil, la Xirgu
es América, ¿establece contactos con el gobierno republicano?
-Se
n fue en febrero del 36, Lorca tenía que acompañarla para estrenar
"La casa de Bernarda Alba", pero a última hora los amores de
Lorca le hicieron quedarse aquí y se fue sin él. Fue una despedida
triste.
-Pero después se desentendió del gobierno
republicano.
-No, no, estaba al corriente de la guerra, ¡y
tanto! Firmaba manifiestos, después representó obras en homenaje,
sigue totalmente el curso de la guerra. La muerte de Lorca la afectó mucho.
Después dio trabajo a los exiliados, el campo, pero como la mayoría
de los exiliados eran intelectuales, no tenían ni idea, de hacer de campesinos
y la inversión fue un fracaso. Entonces creó una escuela de interpretación
e hizo de pedagoga.
- ¿Qué habría pasado
si hubiera ejercido aquí de pedagoga?
-Ya podéis
imaginaros esto, habría sido magnífico.
- ¿Sería
posible una Xirgu actual?
-En parte sí, creo que Núria
Espert, tiene muchas de las características de la Xirgu, ha representado
los mismos autores, hace un tipo de teatro similar ... En otros aspectos no se
parece tanto, pero es imposible encontrar una doble exacto, claro.
-
¿La Xirgu, ha recibido finalmente el homenaje que se merecía?
-No
lo sé. Yo había ido a hablar con Tarradellas, con Narcís
Serra cuando era alcalde de Barcelona, después con Pasqual Maragall y siempre
la misma canción, todos me decían que no tenían dinero, que
si los presupuestos, que si se organizaba una exposición Picasso, ¡
pero todo ha sido muy precipitado, improvisado!. Tenía un documento de
la familia que me hacía responsable de que sus restos vinieran, nadie me
pidió ni nadie invitó a los sobrinos en el acto de homenaje que
se hizo en el Salón de Sant Jordi de la Generalitat. En este acto yo tenía
que hablar durante diez minutos-me estuve mucho más para que la Xirgu no
se merecía un resumen de diez minutos-y por eso tuve la posibilidad de
invitar mucha gente al acto. ¡No voy invitar a los sobrinos porque me parecía
tan evidente que la Generalitat ya lo había hecho! Ahora lo más
importante es que todos los actos que se han hecho y que se harán sirvan
para que la gente conozca que ha sido la Xirgu.
Esta nota de
Miguel Gamarra, con el título de "En el centenario de una actriz excepcional",
apareció en el diario "El Español en Australia" de Sydney,
en junio de 1988, al cumplirse los 100 años del nacimiento de la actriz.
Margarita Xirgu, presencia
impalpable: <<En este mes, precisamente el día 18, se cumplen los
100 años del nacimiento de una de las más eximias actrices españolas
de todos los tiempos: Margarita Xirgu. Por dos razones no puedo dejar pasar este
hecho sin rendir un modesto tributo a quien, a través del arte escénico,
lograra comunicar el fruto de su admirable talento a los públicos de tantos
países. En primer lugar, porque su genio fuera de lo ordinario trascendió
fronteras y alcanzó cumbres casi inigualadas en el teatro hispano, y tanto
españoles como americanos no podemos permitir que transcurra inadvertido
tan importante acontecimiento. Y en segundo lugar, porque la última etapa
de su carrera, -que transcurrió casi continuamente en Uruguay, el país
donde nací- estuvo determinada por la influencia de quien por razones de
amistad tenía estrecha vinculación con mi familia. Por tal razón,
ha sido casi como un imperativo moral el hacer esta nota, que no pretende otra
cosa que dar a conocer, en muy apretada síntesis, algunos aspectos de su
vida extraordinaria.
Margarita nació de humilde
familia en Molins de Rei, cerca de Barcelona, y naturalmente su primer idioma
fue el catalán. Sus primeras armas en la escena las hizo con su lengua
vernácula, la que continuó utilizando durante muchos años.
Solamente al dejar la capital catalana para actuar en otras ciudades de España,
comenzaría a hacer teatro en castellano.
La familia
de Margarita se trasladó a Barcelona cuando ella tenía ocho años.
Allí su padre, Pedro Xirgu, hombre con inquietudes culturales, se vinculó
a grupos de obreros que compartían sus ideas republicanas y de reivindicaciones
de su clase: En su casa se celebraban tertulias en las que se leían en
voz alta obras de Tolstoi, Pérez Galdós, Emilio Zola y otros autores.
En esa época proliferaban en Cataluña los ateneos
populares, sociedades culturales y recreativas que iban despertando la conciencia
de la clase obrera, integrada por hombres y mujeres sin formal educación
y en su mayoría analfabetos. Pedro integraba un cuadro de aficionados,
y en esta atmósfera se fue formando la personalidad de la pequeña
Margarita. Barcelona vivía entonces un clima turbulento con las masas obreras
reclamando reivindicaciones mínimas. Se sucedían las huelgas, los
atentados terroristas, al tiempo que la ciudad cambiaba: los tranvías se
electrificaban, aparecían los teléfonos, y las clases altas tenían
un nuevo pasatiempo: el automóvil.
A los 18 años,
luego de un período de dos años de absoluta quietud debido a un
quebranto de salud, Margarita se dedica por entero al teatro. Ya entonces era
una actriz experimentada, por su intensa actividad en los cuadros de aficionados,
y ya había despertado elogios de algunos críticos. Su debut profesional,
encarnando a la protagonista en "Teresa Raquin" de Emilio Zola, asombró
a la crítica barcelonesa, que sin excepción auguró a la novel
actriz una promisoria carrera. Posteriormente. un escritor hablaba de "la
aparición y consagración rápida, casi fulminante, de Margarita
Xirgu como una actriz excelsa". (1)
Contratada por un
empresario argentino, Margarita debuta triunfalmente en América en 1913
(Teatro Odeón, Buenos Aires), iniciando una gira por Argentina, Chile y
Uruguay. AI año siguiente debuta en Madrid, y se incorpora definitivamente
at teatro castellano. En ese entonces, en el teatro madrileño estaban en
auge las obras punzantes de Jacinto Benavente, y quizás en menor grado
las de Benito Pérez Galdós. Todavía no había despuntado
el genio de dramaturgos que luego alcanzarían gran relevancia: Muñoz
Seca, Alejandro Casona, Federico García Lorca...
Era
ésta una época cargada de acontecimientos que cambiarían
la faz de la civilización, como la primera gran conflagración mundial,
la revolución rusa y el desarrollo tecnológico. Ya en el panorama
intelectual español habían surgido y se afianzaban, los nombres
de Antonio Machado, Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno, Juan Ramón Jiménez
entre otros. Para Margarita, esos años son de un continuo ascenso en su
carrera: su labor en "Marianela", de Pérez Galdós, adaptada
por los hermanos Álvarez Quintero, fue un acontecimiento memorable. La
noche del estreno, al final de la representación, el septuagenario autor
fue conducido al escenario donde se confundió en un emocionado abrazo con
la actriz, ante una clamorosa ovación que no terminaba nunca...
Le
sucedieron luego obras de Benavente, Muñoz Seca, Bataille, Pierre Werber,
Hernández Catá, los hermanos Quintero y muchos otros. También
por esta época hace una breve incursión en el cine -mudo en ese
entonces- participando en no menos de cinco filmes; pero era evidente que su vida
sería siempre el teatro, donde tenía, según ella, la palabra,
el gesto, la emoción, y ese contacto directo con el público, del
que el séptimo arte carece.
El 22 de marzo de 1920 se
estrenaba en el Teatro Eslava de Madrid, "El maleficio de la mariposa",
obra de un joven poeta granadino, desconocido hasta entonces; su nombre: Federico
García Lorca. La obra no gustó y pasó casi desapercibida
para la crítica. AI año siguiente, Margarita viaja a América
por segunda vez, concretamente a Cuba y Méjico. La gira fue, como era de
esperarse, un rotundo éxito. Margarita retorna a España, donde ya
se estaban gestando cambios políticos y sociales de trascendencia, con
un nombre surgiendo en el panorama político nacional: Miguel Primo de Rivera.
Cuando el golpe de Estado, Margarita se encontraba actuando en Montevideo, en
su tercera gira americana, que la había llevado, además de Uruguay,
a Chile, Perú, Venezuela, Puerto Rico y Cuba. En este último país
tuvo oportunidad de concretar un deseo acariciado por mucho tiempo: conocer a
la gran diva italiana EIeonora Duse, quien estaba en el ocaso de su carrera, pero
conservaba esa especie de magia que poseen los genios, y que inspira una religiosa
devoción; poco después, ésta moría en los Estados
Unidos.
Mientras tanto en España, la dictadura había
puesto a la intelectualidad española y a la masa obrera en franca oposición;
se inicia entonces el exilio: Blasco Ibáñez y Unamuno serán
de los primeros. Los acontecimientos en el resto de Europa, especialmente en Rusia,
habían influido grandemente en la vida española. El ambiente teatral
no estuvo ajeno a las conmociones sociales que habían comenzado a sacudir
aquella sociedad.
Poco tiempo después de su retorno
a la patria, Margarita conoce a García Lorca, entonces todavía un
poeta casi desconocido, quien le da el manuscrito de su obra "Mariana Pineda"
para que ella le de su opinión. Cuando el joven poeta se entera de que
la actriz ha decidido poner en escena su obra, su alegría no puede ser
mayor. Se estrenaría en Barcelona, y el decorado sería realizado
por Salvador Dalí, sobre ideas del propio Lorca. En la primera lectura
de la obra Margarita conoce a don Manuel Azaña, que entonces presidía
el Ateneo de Madrid.
"Mariana Pineda", que fue un
éxito completo para Margarita e inscribió el nombre de García
Lorca en el arte dramático español, sería repuesta por la
actriz en muchas oportunidades. "Cuando ya estaba retirada de los escenarios
como actriz, y dirigía la Comedia Nacional Uruguaya (en Montevideo), sabemos
que era el único papel que accedía a representar".(2)
En
los años que siguieron, a comienzos de la década del 30, en una
época de importantes acontecimientos políticos en España,
la Xirgu representó obras de gran cantidad de autores españoles,
e introdujo en España muchos autores extranjeros, como Wilde, Bernard-Shaw,
Pirandello, D'Annunzio, Elmer Rice y muchos otros. En marzo de 1934 estrenaría
"La sirena varada" de un autor hasta ese momento desconocido: Alejandro
Casona. A finales de aquel año Margarita estrenó "Yerma",
escrita por García Lorca especialmente para ella. Una gran amistad se había
forjado entre la actriz y el joven poeta, y proyectaban una labor conjunta que
produciría, sin duda, magníficos frutos.
A principios
de 1936 Margarita parte de Santander rumbo a Cuba para una gira "de seis
meses" por varios países de Hispanoamérica. (Habían
convenido con Lorca que éste se uniría a la compañía
algunos meses más tarde.) ¡Qué lejos estaban de imaginar entonces
que el joven poeta encontraría muy pronto su trágico destino, y
que ella no regresaría jamás a su patria! "Un cúmulo
de circunstancias, triunfales unas, adversas otras, fueron dilatando el tiempo
y atrapándola en esas mallas de imposible evasión que supone para
un ser nacido para el teatro el verse confiar la dirección de sucesivas
Escuelas Dramáticas Nacionales. Para ello, tuvo que aceptar el amargo desaliento
de todo exiliado: la nostalgia que alcanzaría su espíritu hasta
el fin de sus días".(3)
La gran beneficiada de
este largo exilio fue América, que pudo así ver renovado su teatro
que había permanecido algo estancado por mucho tiempo. Los públicos
de Cuba, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Uruguay tuvieron esta vez oportunidad
de apreciar el arte exquisito de la gran actriz y el trabajo de su compañía,
que incluía nombres que algunos lectores nostálgicos recordarán:
Pedro López Lagar, Amalia Sánchez Ariño, Enrique Álvarez
Diosdado, entre otros.
Una nota triste en esta etapa de su
carrera fue la muerte de su marido, Josep Arnall, que siempre la había
acompañado. Ante el luctuoso suceso, se pensó en regresar a España,
pero luego de algunas vacilaciones, se decidió continuar con la gira. El
éxito en La Habana fue apoteósico, tanto que cuando se embarcan
para Méjico, miles de personas acuden al puerto a despedirlos. Durante
su estancia en Méjico se agrava la situación en España, y
pronto estallaría la Guerra Civil. Viviendo la amargura de la tragedia
en la patria lejana, Margarita y su grupo reciben una noticia devastadora: han
matado a García Lorca. Al principio no lo pueden creer; cuando la noticia
se confirma, todos se sienten abrumados. Margarita, en ese entonces, hace una
especie de religioso juramento: "Federico, continuaremos juntos..."
Así,
con el espíritu templado por tanto dolor, su genio comienza a sembrar en
América la semilla de su arte maravilloso. Si países como Uruguay,
Chile y Argentina, se pueden preciar de haber conseguido, en las décadas
siguientes un movimiento teatral de alto nivel, se ha debido en gran parte a la
presencia de Margarita Xirgu, no sólo por su trabajo como actriz, sino
también por su labor didáctica.
Los triunfos
en salas repletas y los elogios de la prensa se hilvanaban uno tras otro; pese
a ello, la gravedad de la situación en España estaba siempre presente
en la gira, y hubo quienes trataron de iniciar una insidiosa campaña en
contra de la actriz, por sus ideas políticas. Pero Margarita supo siempre
enfrentar con altura y gran dominio cada situación, respondiendo con inteligencia
las preguntas capciosas de algunos periodistas. Al final de la representación
de "Doña Rosita la soltera", en el Odeón de Buenos Aires,
Margarita agradece los clamorosos aplausos, y con lágrimas en los ojos
hace una exhaltada apología de García Lorca, cuyo reciente asesinato
había causado honda conmoción en toda América.
Continuando
la gira, Margarita actúa en Montevideo, Rosario, Mendoza y luego Santiago
de Chile. Allí su vieja afección pulmonar recrudece, y se le hace
imperativo descansar por un tiempo, adquiriendo una granja en las afueras de la
capital, donde al poco tiempo su salud se recupera.
En 1941
se casa con Miguel Ortín, actor y administrador de la compañía.
Cuando reinicia su labor teatral, funda en Santiago una Escuela de Arte Dramático
privada; ésta posteriormente pasaría a depender del Ministerio de
Educación de Chile. En 1943 realiza una temporada en el SODRE de Montevideo,
presentando obras de Cervantes, Moliére, Gogol, Calderón, García
Lorca y del dramaturgo y político uruguayo Justino Zavala Muniz. Continúa
su trabajo en esos años, alternando el teatro con la radio, conferencias,
etc., en las tres capitales del cono sur, con una nueva incursión en el
cine ("Bodas de sangre").
En 1945 se cumplirá
finalmente su anhelo de representar la obra póstuma de García Lorca,
finalizada en 1936 unas semanas antes de su muerte: "La casa de Bernarda
Alba". Se estrena el 8 de marzo en el Teatro Avenida de Buenos Aires. El
día 20, la compañía "La Carátula" estrenaba
la obra en España, pero la prensa peninsular la ignora casi por completo.
En cambio en Argentina el éxito es tan resonante que desde todas las capitales
hispano-americanas se requiere su representación. Desde Nueva York el padre
del poeta le envía un telegrama de felicitaciones.
En
1949, a invitación de Justino Zavala Muniz, a la sazón presidente
de la Comisión de Teatros Municipales del Uruguay, Margarita viaja a Montevideo
para dirigir e interpretar "La Celestina" de Fernando de Rojas. Zavala
Muniz, quien posteriormente fue Ministro y luego Consejero de Gobierno, era el
amigo de mi familia que menciono al comienzo de esta nota. Su admiración
por el genio de Margarita lo decidió a ofrecerle la dirección de
una Escuela Dramática a crearse en Montevideo. De esa forma, este político-escritor
de espíritu inquieto y sensible, se convirtió en instrumento del
destino de la gran actriz. "Vine a Uruguay por unos días, y hace casi
9 años que estoy aquí..." declararía la actriz en 1957
a José Pla.(4) En ese entonces, no se imaginaba que su destino sería
terminar sus días allí...
Zavala Muniz fue alma
mater de la primera Escuela Municipal de Arte Dramático de Montevideo.
Margarita fue su primera directora, a la par que dirigía la Comedia Nacional.
La escuela se inauguró en el magnífico Teatro Solís -"uno
de los más hermosos del mundo" al decir del actor y director francés
Louis Jouvet- con la presencia del Presidente de la República Luis Batlle
Berres. Con rigurosos programas, totalmente gratuita y con libre admisión
de alumnos, la escuela fue modelo en su tipo. En su primer cuerpo docente figuraron,
además de la Xirgu, los nombres de Carlos M. Princivale, José Vallarino,
Juan Protasi, Carlos Rodríguez Pintos, Alberto Bojorge Peña, Vladimir
Irmann y muchos otros.
Por esta época Margarita tiene
en mente su retorno a la patria, y así lo expresa en sus cartas a sus amigos
peninsulares. "De poder hacer el viaje, me gustaría poder estar cuatro
o cinco meses en España"(5) dice en una carta, lo cual prueba que
no pensaba en un regreso definitivo. Su tarea en la República Oriental
era demasiado importante, y en los medios culturales rioplatenses era una figura
venerada. Con la Comedia Nacional realiza una gira por todo el país, y
luego se presenta en Santiago y en Buenos Aires. En todos lados se renuevan los
éxitos clamorosos. "Esta mujer es una gloria..." diría
una periodista del diario El Día de Montevideo.
En ese
entonces Uruguay era, sin lugar a dudas, el país más democrático
de América. Un clima político estable, una población homogénea
virtualmente sin analfabetos, un aceptable nivel de prosperidad económica
(que aunque no duró, ni había llegado a la totalidad de la población),
permitía prácticamente a todos los orientales tener acceso a las
más importantes manifestaciones artísticas del mundo entero. (Un
obrero podía asistir a la actuación de un ballet ruso o de una compañía
de comedias francesa sin gran sacrificio económico). El Estado, a través
del SODRE, promovía y subsidiaba toda actividad cultural de importancia,
que en ocasiones se extendían al interior del país. En ese ambiente
Margarita realizaba su obra sin tropiezos. Montevideo era entonces un foco cultural
en América. Se editaba el famoso semanario "Marcha". Las más
importantes figuras intelectuales visitaban el país. Entre ellas, exiliados
españoles radicados en otros puntos de América.
1956
fue un año de acontecimientos importantes. Margarita cumplía sus
Bodas de Oro con el teatro, y se celebraba el centenario del Teatro Solís.
En el homenaje ofrecido a la actriz hablaron Alejandro Casona, Rafael Alberti
y Claudio Sánchez-Albornoz. En 1957 viaja a Méjico. El público
azteca, después de tantos años, la recibe con el mismo cariño
y devoción. A su regreso continúa con su intensa actividad en ambas
capitales del Plata. A instancias de Narciso Ibánez Serrador, realiza dos
producciones para la T.V. argentina (¡era casi septuagenaria!), "La
casa de Bernarda Alba" de Lorca y "La dama del aIba" de Casona.
En
1961, el SODRE da a conocer una cantata del músico español Mauricio
Ohana sobre el poema de Lorca "Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez
Mejías". Intervenía un recitante, un barítono, coro,
clavicordio y orquesta. "Margarita es requerida para la parte recitante,
por ser voz única e intransferible del verso lorquiano".(6)
Los
últimos años de su vida transcurren en Punta Ballena, un hermoso
lugar de la costa uruguaya. Pero no permanecería ociosa. Trabajó
incansablemente en pro del "Hogar del Actor" un refugio para viejos
actores y actrices, ocupando la presidencia de la Comisión Honoraria Pro
Casa del Actor; Zavala Muniz fue Vicepresidente, y entre otros, figuraron en la
misma, el Dr. Juan Carlos Patrón, la Dra. Adela Reta y los actores Alberto
Candeau, Enrique Guarnero y Concepción Zorrilla.
En
1966 viaja por última vez a Buenos Aires, donde recibe el homenaje del
Casal de Catalunya. AI año siguiente es invitada a dirigir "Yerma"
en el Smith College, Massachussets. (¡Contaba 79 años!). Contrariando
el consejo de un médico amigo, viaja a Estados Unidos y el frío
de la nevada primavera norteña pronto hace mella en su precaria salud,
y debe ser internada por unos días en una clínica. Aquella sería
su última puesta en escena.
De regreso al Uruguay, continúa
vinculada a las actividades teatrales, aunque no en forma
activa. En el mes
de abril de 1969, Margarita debe ser internada en una clínica de Montevideo.
El día 25, "al filo del mediodía", llegó La Peregrina,
aquel personaje de "La dama del alba" y le dijo: "Apóyate
en mí y prepara tu mejor sonrisa para el viaje. Yo pasaré tu barca
a la otra orilla". (7)
Sus exequias dieron lugar a uno
de los más emotivos homenajes del pueblo y gobierno uruguayos. Miles de
personas acudieron a su funeral. La Cámara de Senadores de la XL Legislatura,
el 6 de mayo de 1969, poniéndose de pie, expresaba unánimemente
la gratitud del Estado uruguayo "a la eximia actriz, catalana universal,
presencia impalpable, de aquel trozo de arte maravilloso de la Madre Patria, cuya
trascendencia y proyeccién repartió por el mundo y por nuestro Uruguay".
(Palabras del senador Hierro Gambardella).
Así fue la
vida maravillosa de esta mujer de genio incomparable, que supo acercar a América
la verdadera grandeza de España.
M.G.
BIBLIOGRAFÍA:
(I)
Francesc Curel, Historia del Teatro Catalán.
(2) Antonina Rodrigo, Margarita
Xirgu, actriz predilecta de Garcia Lorca,
(3) Antonina Rodrigo, Op. Cit.
(4)
Destino. Barcelona, el 15-3-1958.
(5), (6) y (7) Antonina Rodrigo, Op. Cit>>.
XAVIER RIUS XIRGU
álbum
de fotos